
Contrato de Corazones
clauacuariogijon · En curso · 117.9k Palabras
Introducción
Un contrato los obliga a fingir amor.
Alessia Ferrer jamás imaginó que su vida cambiaría al convertirse en la “novia” del actor más famoso del momento, Adrián Valcázar. Lo que comenzó como un rumor mediático se transforma en una propuesta real: seis meses de relación por conveniencia para proteger su imagen pública.
Pero hay una condición que lo complica todo…
Debe terminar con su novio para firmar.
Entre cámaras, celos y sentimientos que no estaban en el acuerdo, ambos descubrirán que el corazón no entiende de cláusulas.
Y que algunos contratos… se rompen cuando el amor decide ser verdadero.
Capítulo 1
Alessia Ferrer trabajaba con rapidez y precisión, enfocada en los últimos retoques. Siempre prefería mantenerse detrás de cámaras; entre luces y celebridades se sentía cómoda, aunque nunca dejaba de sentir que ese mundo no le pertenecía.
Esa noche no era diferente. El equipo de maquillaje se movía con rapidez entre invitados, artistas y personalidades del espectáculo, adaptándose al ritmo acelerado del evento.
—Alessia —la llamó una coordinadora desde la puerta—. Necesitamos que pases al camerino tres.
—Voy enseguida.
Tomó su maletín y caminó por el pasillo lleno de movimiento. Personas entrando y saliendo, asistentes corriendo con listas en la mano, técnicos hablando por radio. Todo ocurría al mismo tiempo, como una maquinaria perfectamente sincronizada.
Cuando llegó al camerino tres, la puerta estaba entreabierta. Tocó suavemente.
—¿Puedo pasar?
—Adelante.
La voz masculina fue tranquila, segura.
Alessia empujó la puerta… y se detuvo un instante al reconocerlo.
Adrián Valcázar, el actor y modelo más solicitado del momento, estaba sentado frente al espejo, revisando algo en su teléfono. Vestía un traje oscuro, perfectamente ajustado, que contrastaba con la luz blanca del camerino.
Alessia había visto su rostro cientos de veces en revistas y anuncios publicitarios.
Pero en persona era diferente, más real, más presente de una forma que no esperaba… y entonces él levantó la mirada cuando ella entró.
—¿Maquillaje rápido antes de salir al escenario? —preguntó Alessia, con tono profesional.
Adrián la observó un segundo más de lo habitual antes de responder.
—Eso parece.
Ella dejó el maletín sobre la mesa y comenzó a preparar sus brochas.
—Será algo sencillo —explicó mientras trabajaba—. Solo para equilibrar la luz de las cámaras.
Adrián permaneció quieto mientras ella aplicaba una ligera base sobre su piel, pero su atención no estaba en el espejo. La observaba a través del reflejo, más interesado en su actitud que en el trabajo en sí.
No había en su actitud nada de lo que solía encontrar: ni admiración exagerada, ni nervios, ni ese intento constante de acercarse… solo concentración.
—¿Trabajas seguido en este tipo de eventos? —preguntó finalmente.
—Algunos —respondió Alessia—. Depende del proyecto.
Su respuesta fue breve, natural, sin intención de prolongar la charla.
Fue eso lo que terminó de llamar su atención: la mayoría de las personas encontraba cualquier excusa para hablar con él, pero ella no lo hacía.
—Listo —dijo Alessia unos segundos después—. La luz no te afectará en cámara.
Adrián se miró en el espejo. El maquillaje era casi imperceptible.
—Buen trabajo.
—Gracias.
Alessia guardó sus herramientas con rapidez.
—Que tengas buena presentación.
Salió del camerino sin esperar respuesta, dejando a Adrián con la mirada fija en la puerta cerrada durante unos segundos de más, como si algo hubiera quedado inconcluso; había algo en ella, algo distinto, pero el llamado desde el pasillo interrumpió cualquier intento de descifrarlo.
—Adrián, cinco minutos.
—Ya voy.
Se levantó, ajustó su saco y salió hacia el escenario.
Alessia, por su parte, alcanzó a notar a un fotógrafo entre el equipo del evento. No le dio importancia. Pensó que era uno más.
El sonido del teléfono vibrando sobre la mesa de la cocina rompió la calma horas después. Alessia frunció el ceño y tomó el celular, deslizando el dedo por la pantalla.
Los mensajes comenzaron a acumularse uno tras otro, demasiados para procesarlos con calma. “Eso no se vio actuado 👀”, leyó primero; luego otro que insistía en que la relación parecía más real de lo que aparentaba, y uno más que, sin filtro, afirmaba: “Hermana, ese hombre YA se enamoró”. Alessia frunció ligeramente el ceño, confundida, deslizando la pantalla mientras otro comentario captaba su atención: “La forma en que Adrián la mira… no parece actuación”. Y entonces la vio. La fotografía. Ella… y detrás de ella, Adrián Valcázar. El titular ocupaba toda la pantalla, exagerado, imposible de ignorar: “Adrián Valcázar visto en encuentro privado con misteriosa mujer”. El corazón de Alessia dio un salto.
—¿Qué…?
“La imagen estaba tomada desde un ángulo engañoso. Parecía que salían juntos.”
Se quedó mirándola unos segundos más, intentando procesarlo, cuando el teléfono volvió a vibrar en su mano.
En medio de todos, un nombre la hizo detenerse: Marcos. El mensaje era breve, directo —“¿Quieres explicarme qué significa esto?”— y Alessia sintió cómo la garganta se le cerraba antes de poder reaccionar.
El mundo del espectáculo, al que siempre había preferido observar desde lejos… acababa de entrar en su vida sin pedir permiso.
En otra parte de la ciudad, Adrián Valcázar observaba exactamente la misma noticia en la pantalla de su teléfono.
Su manager estaba frente a él.
—No es buena publicidad —dijo Ricardo Montiel con tono serio.
Adrián amplió la fotografía. Reconoció a la mujer de inmediato, no por el titular ni por el rumor, sino por su rostro.
El recuerdo del camerino volvió con nitidez: no hubo conversación forzada, ni solicitudes de fotografías, ni intentos por impresionarlo; y precisamente por eso, no era algo común.
La imagen estaba borrosa, tomada desde lejos, pero aun así la silueta de Alessia se distinguía con claridad junto a la suya. El titular debajo era exagerado.
“Adrián Valcázar inicia romance secreto con misteriosa maquillista.”
Adrián dejó escapar una leve exhalación.
—Romance secreto… —murmuró.
—No tiene gracia —respondió Ricardo—. La noticia ya empezó a circular en tres portales grandes.
Adrián no respondió de inmediato. Su mirada seguía fija en la pantalla.
Alessia, al otro lado de la ciudad, hablaba con prisa al teléfono:
—No es nada de lo que crees… —dijo Alessia al teléfono, con prisa—. Pero puedo explicarte. Marcos, ni yo lo entiendo. Debo cortar, tengo otra llamada.
Colgó sin esperar respuesta, pero el teléfono volvió a sonar de inmediato. Contestó casi por inercia.
—¿Sí?
—¿Alessia Ferrer? —la voz al otro lado era formal, profesional.
—Sí.
—Le habla Ricardo Montiel, manager de Adrián Valcázar.
Alessia sintió que el aire se le detenía por un segundo.
—Nos gustaría hablar con usted.
Últimos capítulos
#126 Capítulo 126 La emoción vuelve a su mirada.
Última actualización: 8/4/2026#125 Capítulo 125 Lo que Alessia guarda en silencio.
Última actualización: 8/3/2026#124 Capítulo 124 La fuerza detrás de la sonrisa.
Última actualización: 8/2/2026#123 Capítulo 123 Entre la preocupación y el deber.
Última actualización: 8/1/2026#122 Capítulo 122 Un hogar lejos de casa.
Última actualización: 7/31/2026#121 Capítulo 121 Un hogar entre nuevos sueños.
Última actualización: 7/30/2026#120 Capítulo 120 Entre nuevas oportunidades y viejos sentimientos.
Última actualización: 7/29/2026#119 Capítulo 119 Cuando el lujo encuentra la sencillez.
Última actualización: 7/28/2026#118 Capítulo 118 Como parte de la familia.
Última actualización: 7/27/2026#117 Capítulo 117 Cuando la distancia termina.
Última actualización: 7/26/2026
Te podría gustar 😍
Poseída por el SEAL de la Marina
—Chupa. Déjamelos bien húmedos.
No sé por qué hago lo que este hombre me dice cuando me ordena cosas, pero obedezco todas y cada una de las veces y le chupo esos dedos como si me fuera la vida en ello.
Mis muslos empiezan a temblar cuando oigo que baja la cremallera, porque sé lo que pasará después. Se meterá dentro de mí, tan profundo que no le quedará adónde más ir, y me dejará ardiendo viva.
—No muevas las manos cuando yo quite las mías. ¿Me entiendes? Si desobedeces, te ataré y te dejaré aquí hasta que tus padres vengan a buscarte y te encuentren llena hasta el borde de mi semen.***************************************Alguien me está siguiendo.
Estuve a punto de que me asaltaran, o quizá podría haber pasado algo incluso peor.
Pero hubo un tipo que me salvó, como un superhéroe moderno, con un casco negro.
Debería haberme aterrado cuando le cortó la garganta a mi atacante y luego asintió hacia mí, esperando a que entrara a salvo en mi coche, y apoyó la mano en mi ventanilla.
En vez de sentir miedo, me siento...
Excitada.
Viva.
Y me muero por sentirlo otra vez.
Así que hago lo que nadie en su sano juicio haría. Recorro las calles de la ciudad cuando debería estar en la cama, descansando, solo esperando otra mirada de mi rescatador.
Él no decepciona.
Me acorrala y me hace sentir cosas que no debería estar sintiendo porque estoy en una relación.
Anhelo su contacto; abro las piernas cuando debería usarlas para correr muy, muy lejos.
Alguien me está siguiendo.
Y me gusta.
Desear al Hermano Equivocado
Sloane Mercer ha estado perdidamente enamorada de su mejor amigo, Finn Hartley, desde la universidad. Durante diez largos años, ha estado a su lado, remendándolo cada vez que Delilah Crestfield—su tóxica novia intermitente—le rompía el corazón.
Pero cuando Delilah se compromete con otro hombre, Sloane cree que finalmente podría ser su oportunidad de tener a Finn para ella. No podría estar más equivocada.
Descorazonado y desesperado, Finn decide arruinar la boda de Delilah y luchar por ella una última vez. Y quiere a Sloane a su lado.
A regañadientes, Sloane lo sigue hasta Asheville, con la esperanza de que al estar cerca de Finn, él la vea de la forma en que ella siempre lo ha visto.
Todo cambia cuando conoce a Knox Hartley, el hermano mayor de Finn, un hombre que no podría ser más diferente de Finn. Es peligrosamente magnético. Knox ve a través de Sloane y se propone atraerla a su mundo.
Lo que comienza como un juego—una apuesta retorcida entre ellos—pronto se convierte en algo más profundo. Sloane está atrapada entre dos hermanos: uno que siempre ha roto su corazón y otro que parece empeñado en reclamarlo... sin importar el costo.
ADVERTENCIA DE CONTENIDO:
Esta historia es estrictamente para mayores de 18 años.
Aborda temas de romance oscuro como la obsesión y la lujuria con personajes moralmente complejos.
Aunque es una historia de amor, se recomienda discreción al lector.
Luna Ascendente
Se equivocaban.
Seren fue robada cuando era una recién nacida y criada en una manada que la trató como si fuera desechable. Golpeada y encarcelada, sobrevive ocultando su fuerza… hasta que un baile de apareamiento hace que el destino se estrelle contra su vida.
Con enemigos dispuestos a vender vidas y un pasado ligado al trono, Seren debe alzarse… o morir.
Un romance oscuro de hombres lobo sobre poder, destino y venganza.
Venganza de la Luna Abandonada
—Bella. —El tono de Ethan cambió, adquiriendo ese filo de advertencia que yo conocía demasiado bien—. Faye está vulnerable en este momento. Está aterrada de que la resientas, de que esto divida a la manada. Lo último que quiere es que este bebé se interponga entre nosotros.
—Entonces no debiste hacerlo. —Sostuve su mirada de frente, dejando que viera el hielo en la mía—. Vuelve con tu hijo.
—Por el amor de Dios. —Se pasó una mano por el cabello—. ¿Cuántas veces…? Fue inseminación artificial. Usaron mi esperma, sí, pero Faye y yo nunca…
Bella soltó un resoplido frío. Qué mentiras tan descaradas. Su compañero había tenido una aventura con la pareja de su hermano, y toda su familia ayudó a echarla sin nada, solo para abrirle paso a la amante y que ocupara el lugar que le correspondía. Pobre idiota… creía que ella era solo una hija adoptiva no deseada, fácil de desechar y controlar. Nunca supo que la genio informática que había estado buscando era su propia Luna.
Como se había manchado a sí mismo, Bella había terminado con él. Lo rechazó y recuperó lo que era suyo, ascendiendo hasta lo más alto con la ayuda de Victor, quien había estado secretamente enamorado de ella durante años.
Cuando Ethan intentó recuperarla:
—No quieres que nuestro hijo crezca sin padre.
Bella sonrió con burla.
—El padre del niño no eres tú.
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
Reconocida por un líder de la mafia
«¿Por qué sigues persiguiéndome?» Preguntó en voz baja, esforzándose por mantener la compostura. Ella parece perder el aliento con solo verlo. Como era de esperar, no dijo ni una palabra, ya que sus ojos fríos persisten en su rostro: «¿Te gusto?» Además, hizo una pregunta, ignorando la indiferencia en su semblante.
Esta vez, le cogió un mechón de cabello en la oreja, retorciéndose al alcance de sus dedos. «¿No crees que es una gran palabra, Campanita?» Susurró, acercándose, para que ella pudiera sentirlo. Sin embargo, sus ojos aún estaban oscuros y vacíos, desprovistos de emoción. Ella tragó sorbos discretamente, sin saber qué podía estar pasando por su cabeza. «Blancanieves es natural, se me acaba de ocurrir que eres la primera mujer a la que reconozco como mujer»
Es la chica buena. Ella no es diferente de una aburrida introvertida, una mujer reservada que hablaba poco. No logró una relación mutua con su familia. Con el tiempo, se enamoró de un hombre que no estaba fuera de su alcance. Pero este hombre la quebró y la dejó destrozada, lo que hizo que se odiara a sí misma.
Justo cuando estaba recuperando su yo roto, Zachary González entró en su vida con sus misterios.
Arrojada a la guarida del licántropo
—No te preocupes, no te morderé, cariño... —dijo mientras se acercaba a mí, tirándome hacia su regazo y colocándome sobre su pierna.
—¿Q-qué es esto, Amo? —finalmente le pregunté mientras me entregaba una pequeña barra.
—No soy tu Amo —me espetó en un tono áspero—. Soy tu Compañero.
Después de la muerte de la madre de Alasia hace cinco años, su padrastro usó el fideicomiso que le dejaron tras la muerte de su madre para mantener sus hábitos de bebida.
Una vez que se quedó sin dinero y se negó a manejar el único trabajo de baja categoría que tenía, sintió que no le quedaba otra opción. Decidió vender a su hijastra mayor con la esperanza de conseguir suficiente dinero para mudarse y llevarse a su hermano menor con él.
Alasia, con tan solo 16 años, es vendida como esclava al grupo de hombres lobo más feroz, Los Crimson Caine, por su padrastro celoso y abusivo.
¿Cómo podrá sobrevivir bajo el mando del más despiadado y Alfa?
¿Y qué pasará si descubre que es su COMPAÑERA?
El regreso de la princesa de la mafia
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
La Última Cláusula del Multimillonario
Tres años de matrimonio terminaron con una línea y una pluma que le temblaba en la mano. No eran los papeles lo que dolía: era la forma en que él ni siquiera se inmutó cuando ella sí lo hizo.
Amelia Hart salió del penthouse de él esa noche sin nada más que una maleta y el corazón hecho pedazos. Se lo había dado todo a Daniel Sterling —su amor, su identidad, su devoción silenciosa—, solo para que la desecharan en el momento en que se volvió inconveniente.
Pero cuando el imperio que él construyó empieza a derrumbarse, cuando el CEO frío que jamás miró atrás de pronto necesita a la mujer que tiró a la basura, regresa con las mismas manos que una vez la soltaron, ahora extendiéndose hacia lo que destruyó.
Solo que esta vez hay una cláusula que él no leyó…












