NovelaGO
Destinada a rugir

Destinada a rugir

Sofia Lodeiro · Completado · 172.5k Palabras

1.1k
Tendencia
3.8k
Vistas
300
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Laila es diferente. Criada en una manada de cuatrillizos, siempre ha sentido que algo la conecta con ellos, pero nunca imaginó que su destino estaba marcado por secretos oscuros. Cuando un encuentro inesperado la lleva a descubrir verdades olvidadas sobre su origen, se ve atrapada en un torbellino de poder, peligro y revelaciones. A medida que sus poderes comienzan a despertar, Laila deberá enfrentarse a fuerzas que buscan controlarla y a una conexión con sus mates que desafiará todo lo que conocía sobre el amor y el destino. Pero, ¿está realmente preparada para enfrentar lo que se esconde en su sangre?

Capítulo 1

Soy Laila y fui hallada sola, envuelta en una manta demasiado grande para mi cuerpo, en lo más profundo del bosque, no lloraba, ni me movía. El Alfa Alastor de la manada Viento sombrío y su Luna, Selene, me encontraron durante uno de sus paseos nocturnos. Dijeron después que no fue casualidad, que la Diosa Luna me dejó en su camino cuando más lo necesitaba, que mi llegada fue una señal.

Me adoptaron como hija, desde el primer día, la manada me miró distinto, no con rechazo, con cautela y con ese respeto incómodo que los lobos reservan para lo que no comprenden del todo. Yo era una bebé frágil, silenciosa, pero el instinto nunca se equivoca: algo en mí no encajaba del todo… y aun así, pertenecía.

Crecí bajo la protección del Alfa y su Luna, envuelta en cuidados, normas y expectativas que no eran mías, aunque intentaron convencerme de que lo eran. Me dieron un nombre, un lugar, un futuro seguro. O eso creían.

Los cuatrillizos fueron mi primer mundo.

Kael, Daren, Thian y Riven eran diez años mayores y los hijos del Alfa y la Luna.

Para mí, eran gigantes invencibles, Me enseñaron a correr antes que a caminar bien, a reír incluso cuando caía, a no temerle al bosque porque ellos siempre estaban cerca. Sus risas eran constantes. Sus brazos, firmes. Su presencia, absoluta.

Durante un tiempo… fui feliz.

Durante años, nada pareció romper esa armonía, yo los seguía a todos lados. Ellos me dejaban hacerlo, a veces me ignoraban, a veces se reían, pero siempre estaba ahí, integrada, segura.

Hasta que dejé de estarlo, no ocurrió de golpe, no hubo una discusión, ni un hecho puntual que pudiera señalar como el inicio. Fue algo más sutil… y por eso, más cruel.

Cuando cumplieron diecisiete y yo siete, aunque no fuera el mismo día, algo cambió, dejaron de buscarme para jugar, sus voces bajaban cuando yo aparecía y las risas se apagaban. Si corría hacia ellos, encontraba espaldas tensas, miradas esquivas, silencios incómodos. Como si mi presencia interrumpiera algo que no debía existir.

Al principio pensé que era culpa mía, que había hecho algo mal o había dicho algo que no debía, comencé a esforzarme más, fui más obediente, más callada, más buena, pero cuanto más intentaba acercarme, más lejos se colocaban.

Cuando los llamaba hermanos, sus gestos se endurecían.

—No nos llames así. — Decían los cuatro al mismo tiempo.

Esa frase empezó a repetirse, fría, corta. A veces acompañada de burlas, otras, de palabras que dolían más que un golpe. Me recordaban que no era como ellos, que no compartíamos sangre, que solo estaba ahí porque sus padres lo habían decidido.

Yo no entendía por qué, seguía siendo una niña, pero algo ya se había quebrado.

Con los años comprendería que ese rechazo no nació del desprecio, sino del miedo. Pero en ese momento, solo sentía el vacío, el abandono disfrazado de distancia, el castigo silencioso de quienes habían sido mi refugio.

Mis padres adoptivos no lo vieron, o no quisieron verlo. El Alfa y la Luna pasaban cada vez más tiempo fuera de la manada, atendiendo asuntos que yo no comprendía, entonces aprendí, demasiado pronto, a no quejarme.

Crecí entre el amor silencioso, la contradicción y el maltrato de quienes considere mis hermanos por muchos años, a veces los sentía cerca, observándome desde la distancia, como si quisieran protegerme sin permitirse hacerlo.

Sus ojos, a veces llenos de deseo y atracción, a veces de culpa, eran espejos de algo que ninguno de los cinco podía nombrar. Y así, entre su amor contenido y mi confusión creciente, aprendí que el destino podía ser tan cruel como hermoso.

A los doce años, mi loba interior comenzó a despertar, y para ese tiempo mis sentimientos por los cuatrillizos eran una mezcla de odio y atracción que no podía entender. No fue un cambio repentino, sino un murmullo que se volvió rugido, mis sentidos se agudizaron: el aire olía distinto, los sonidos vibraban en mi piel, la luna me hablaba con una claridad nueva, sentía dentro de mí una fuerza ancestral, una corriente que no seguía las jerarquías de la manada.

Era una energía libre, indómita, sangre Sigma corría por mis venas: los lobos sin dueño, los que no se someten ni gobiernan, los que existen fuera del orden, pero también era una omega, entonces supe, sin saber cómo, que eso era lo que yo era.

Comencé a entrenar en secreto, cada noche, cuando la manada dormía, salía al bosque. Aprendí a moverme entre las sombras, a saltar con precisión, a escuchar el pulso del viento.

La tierra bajo mis pies era mi maestra. Cada caída era una lección, cada herida, una advertencia, mi cuerpo se fortalecía, pero también mi mente: aprendí a dominar mis impulsos, a canalizar la furia, a sentir sin perder el control. Mientras todos veían en mí a una Omega dócil, yo cultivaba dentro de mí el equilibrio entre sumisión y libertad, entre lo humano y lo salvaje.

Una noche, bajo la luna llena, todo cambió. Cerré los ojos y escuché y sentí a mi loba interior, mi loba dentro de mí despertó por completo y me dijo que era mi momento. Aunque no entendía a que se refería. Algo dentro de mí pedía respuestas, y no eran suaves ni tranquilas.

Cuando mi cumpleaños dieciocho se acercaba, la verdad dejó de ser una sospecha y se volvió una condena. Ellos no me rechazaron por crueldad. Me rechazaron porque éramos Mates. Parejas destinadas por la Diosa Luna.

Y yo, aun sabiéndolo, empecé a querer alejarme. Porque el mundo no perdona a las omegas… y mucho menos a una que no nació para obedecer

Por eso decidí irme, no físicamente, pero sí emocionalmente.

Comencé a levantar muros, a responder con silencio y a bajar la mirada cuando sus voces se volvían duras. Fingía que no me importaba cuando me evitaban, cuando otros lobos de la manada empezaban a mirarme como a otra omega más, destinada a obedecer, a ser reclamada, a desaparecer dentro de un vínculo que no había elegido.

Ellos no sabían quién era yo en realidad, y yo tampoco estaba segura de querer que lo supieran.

Mi cumpleaños número dieciocho se acercaba como una sombra inevitable. La manada lo esperaba como un hito y yo lo sentía como una sentencia. Porque sabía que ese día no solo marcaría mi mayoría de edad, sino el momento en que los lazos que habían sido negados durante años ya no podrían seguir ocultos.

La Diosa no concede treguas eternas.

Mis lobos —porque ya no podía seguir llamándolos hermanos ni negar lo que eran— también lo sabían. Lo veía en sus gestos contenidos, en la tensión de sus cuerpos cuando coincidíamos en un mismo espacio, en la forma en que evitaban tocarme, incluso cuando el instinto los empujaba a hacerlo.

Éramos cinco fuerzas empujando en direcciones opuestas, destino contra voluntad, deseo contra culpa, vínculo contra miedo.

Yo no quería ser elegida por obligación, ni ser reclamada por jerarquía, no quería que mi lugar como omega definiera mi valor.

Si la Diosa Luna había decidido unirnos, entonces iba a exigir algo a cambio: verdad y estaba dispuesta a enfrentar lo que fuera necesario para arrancarla.

No sabía cómo iba a romperse ese equilibrio forzado, solo sabía que iba a hacerlo.

Porque cuando una loba Sigma despierta del todo, no acepta jaulas y cuando una omega deja de tener miedo, deja de obedecer.

El vínculo nos estaba esperando, a mí me encontró preparada, pero a ellos, no. Y la Diosa Luna jamás se equivoca, pero tampoco tiene piedad.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Reclamado por el Alfa

Reclamado por el Alfa

21.6k Vistas · En curso · Anthony Paius
—¡Bruja! —responde mi lobo mientras miramos a Lara.

—¿Qué pasa? —le pregunta Alex.

—¿Es ella su compañera? —pregunta Alex, curioso.

—¡Buena suerte con eso, con Lara son inseparables! —responde ella.

—¡No! Pero, ¿cómo puede su compañera aceptarlo cuando siempre está con otra chica? —se burla.

Matthew, el futuro Alfa de la manada Luna de Sangre, tiene una vida perfecta. Tiene éxito en todo y las chicas caen en sus brazos. Pero la única que quiere es a su compañera y sabe que no está lejos, ya que ya la ha olido dos veces. Ella se está escondiendo de él y le gustaría saber por qué.
Cómo No Enamorarme de un Dragón

Cómo No Enamorarme de un Dragón

2.2m Vistas · Completado · Kit Bryan
Nunca me postulé a la Academia para Seres y Criaturas Mágicas.

Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.

Todos menos yo.

Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.

La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.

Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.

Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Emparejada con su Instructor Alfa

Emparejada con su Instructor Alfa

1.1m Vistas · Completado · Marina Ellington
Soy Eileen, la marginada de la academia de cambiaformas, todo porque no tengo lobo. Mi única salvación es un don para la sanación que me consiguió un lugar en la División de Sanadores. Entonces, una noche en el bosque prohibido, encontré a un desconocido al borde de la muerte. Bastó un roce, y algo primitivo se rompió entre nosotros. Esa noche me ató a él de una forma que no puedo deshacer.

Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.

Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Las Profecías del Lobo

Las Profecías del Lobo

97.8k Vistas · En curso · Catherine Thompson
Lexi siempre ha sido diferente a las demás. Es más rápida, más fuerte, puede ver mejor y se cura rápidamente. Y tiene una extraña marca de nacimiento en forma de pata de lobo. Pero nunca se consideró especial. Hasta que se acerque a su vigésimo cumpleaños. Ella nota que todas sus rarezas se hacen más fuertes. Ella no sabe nada sobre el mundo sobrenatural o sobre sus parejas. Hasta que la marca de nacimiento empiece a arder. De repente, se ve envuelta con hombres lobo que piensan que ella es la persona profetizada que unirá a las manadas contra un vampiro que quiere matarla. Tiene que aprender a manejar sus nuevos poderes y no solo a una, sino a dos compañeras. Uno quería rechazarla porque pensaba que era humana. El otro la acepta por completo. La profecía dice que tiene que tener ambas. Qué tontería hará. ¿Aceptará ambos o rechazará uno y esperará una pareja de segunda oportunidad? ¿Será capaz de manejar los cambios y sus poderes antes de que sea demasiado tarde?
La historia de Speed y los Rebeldes sin control

La historia de Speed y los Rebeldes sin control

47.1k Vistas · Completado · Catherine Thompson
Soy Kelly. Todos me llaman Speed. Todo se trata de control para mí. Tengo el control en la pista de carreras. Tengo el control de mi coche. Tengo el control de cómo luché para criar a mi hermanito sordo. Vivo para tener el control. Excepto en mi vida personal, no tengo control y no sé cómo manejarlo. No sé dónde encajo. ¿Debería seguir lo que me han enseñado toda mi vida como normal o debería rendirme a mí misma y dejar que mis verdaderos deseos salgan a la luz?

Soy Brick. Cuando conocí a Speed por primera vez, pude ver instantáneamente que necesitaba a alguien que tomara el control. Necesitaba al Dom en mí para ayudarla a explorar sus necesidades y deseos de manera segura. Necesitaba someterse a mí y a su verdadero yo. Necesitaba que la guiara mientras explora quién es y qué quiere. Necesita un lugar seguro que solo yo puedo darle para superar lo que le inculcaron como correcto y seguir su corazón.

Soy Gretchen. Soy una conejita para los Rebeldes. Estaba bien con eso hasta que conocí a Speed. Ella es todo lo que siempre he querido. Antes de que pudiera hacer mi movimiento, ella descubrió que soy una conejita y no quiere hablar conmigo. Por Speed, estoy dispuesta a dejar de ser una conejita y trabajar con Brick para que Speed derribe sus muros. Estoy dispuesta a compartir a Speed con Brick para que obtenga lo que necesita de ambos. Speed nos necesita juntos. Solo necesitamos ganar su corazón y lograr que acepte su verdadero yo.
El Trato

El Trato

45.5k Vistas · Completado · Lily Darcy
La vida de Racheal ha estado llena de sufrimiento desde que su madre falleció. Como hija del presidente, debería haber sido tratada bien, pero su madrastra la maltrató y torturó incluso cuando se convirtió en adulta. Pensó que podría huir con su novio Maxwell, quien juró casarse con ella. Sin embargo, él rompió su promesa y la dejó sola.

Ahora, Racheal no tiene a nadie que la proteja de la dureza y crueldad de su familia. Su situación empeora cuando la obligan a casarse con sus enemigos y a hacer cosas peligrosas. ¿Sobrevivirá Racheal a esta prueba y encontrará el verdadero amor en este matrimonio? ¿O morirá en el intento?
De la Ruptura a la Felicidad

De la Ruptura a la Felicidad

25.6k Vistas · Completado · Robert
¿Sabes lo que se siente la verdadera desesperación? Déjame contarte.
En mi fiesta de compromiso, se desató un incendio. Mi prometido se lanzó heroicamente entre las llamas. Pero no venía a salvarme a mí—estaba salvando a otra mujer.
En ese momento, mi mundo se hizo pedazos.
Déjalos Arrodillarse

Déjalos Arrodillarse

1m Vistas · En curso · My Fantasy Stories
Kaelani pasó su vida creyendo que no tenía lobo.
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.

Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.

Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.

Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.

Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.

Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.

Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.

Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.

Especialmente él.

Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.

Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Mi Esposo de Matrimonio Relámpago es un Multimillonario Oculto

Mi Esposo de Matrimonio Relámpago es un Multimillonario Oculto

47.8k Vistas · Completado · Angel K.
—Literalmente acabamos de conocernos. ¿No crees que un matrimonio relámpago es moverse un poco rápido? —dijo Michael, una cita a ciegas organizada por mi madre.

—La gente se casa rápido todo el tiempo ahora —respondí—. Podríamos hacer el papeleo, tomarnos el tiempo para conocernos de verdad. Si funciona, genial. Si no, nos divorciamos.

Él sonrió.

—De acuerdo. Entonces intentémoslo.

Sarah Martínez trabaja como mesera en un restaurante. Atormentada por recuerdos fragmentados de un pasado que no puede recordar completamente, está desesperada por escapar de la constante preocupación de su madre por su futuro. Cuando conoce a Michael Johnson, un hombre que parece ser la solución perfecta a sus problemas, impulsivamente le propone matrimonio.

Sin embargo, Michael no es quien aparenta ser. Es un hombre de poder y riqueza. Cuando Sarah lo confunde con la cita a ciegas organizada por su madre, él decide seguirle el juego, intrigado por su sinceridad y la posibilidad de un matrimonio libre de las cazafortunas a las que está acostumbrado.

Su matrimonio comienza como un arreglo práctico, pero a medida que navegan su nueva vida juntos, los sentimientos empiezan a desdibujar las líneas de su acuerdo.

¿Descubrirá Sarah la verdadera identidad de Michael? ¿Podrá Michael confiar en las intenciones de Sarah, o es ella solo otra mujer tras su riqueza? ¿Y qué pasará cuando el ex de Sarah, una estrella de Hollywood, intente recuperarla?
Matrimonio Arreglado Con Mi Jefe

Matrimonio Arreglado Con Mi Jefe

60.5k Vistas · Completado · Lady Vivian
Importante : Este libro era Mi Dulce Pecado y se le procedió a cambiar el nombre a Mi Destino Perfecto.

Estela una chica bastante reservada , tímida y tranquila pero sobre todo una chica sin experiencia con los hombres.

¿Dormir con su jefe ? Jamás lo creyó posible , muchos menos entablar algún tipo de conversación con el , pues él jamás se fijo en su presencia.

Lo que ella jamás pensó es que asistir a la fiesta de disfraces que realiza cada año la empresa donde trabaja le traería grandes consecuencias en su vida .
Una semana para el amor

Una semana para el amor

45.3k Vistas · Completado · Evelyn Zap
Lorey es una hermosa y brillante mujer de 32 años y quien creyó casarse con el amor de su vida. Sin embargo, aquel matrimonio solo se convirtió en su cárcel de discusiones, reclamos y decepciones por parte de su esposo. Cuando Lorey decide divorciarse y pasar una temporada en Italia, nunca imaginó que, recién, podría llegar a encontrar su verdadero amor, Vicenzo.
Vicenzo (quien realmente se llamaba Leo) vive su propio tormento en su casa después de haber contraído matrimonio, hace 19 años, con Norka, una mujer que aceptó casarse con él por interés, pero quien mantiene una relación clandestina con uno de los mejores amigos de su esposo.
¿Cómo podría cruzarse las vidas de dos personas atormentadas como Lorey y Leo (por quienes consideraron al amor de sus vidas) en el momento exacto y en el lugar preciso?
Descúbrelo en…
Una semana para el amor...
Legado De Sangre

Legado De Sangre

22.7k Vistas · Completado · Lavinia Luca
«El demonio ha vuelto...»

Estoy junto a mi casillero. «La pubertad debe haberlo golpeado como a un maldito camión. ¿Cuándo se puso tan jodidamente sexy?»

Sus manos grandes y fuertes se agarraron con fuerza a mis muñecas mientras las sujetaba con fuerza contra la puerta y a la altura de mis hombros, sintiendo que me dolían tanto los huesos que pensé que se me iban a romper con un poco más de presión.

Sin embargo, a pesar del terrible dolor, me negué a derramar ni una sola lágrima, y miré con dificultad sus resplandecientes esmeraldas.

«No te tengo miedo», escupí entre dientes apretados, al darme cuenta de la sonrisa diabólica que dibujaba sus labios naturalmente rosados.

«¿Qué tal ahora?»

Susurró perversamente, sintiendo que todo mi cuerpo se llenaba de puro miedo y horror mientras observaba cómo sus ojos cambiaban de un color verde esmeralda a un dorado resplandeciente antinaturalmente, mientras me miraba con avidez.

Su mano presionó rápidamente mi boca, silenciando abruptamente el grito que estaba a punto de estallar.

«No me importa lo que pienses, ¡eres mío!»

«Qué diablos...»


Carrie DeLuca, una adolescente poco normal con muchos problemas de comportamiento y una vida muy arruinada, se encuentra con el mayor problema de su vida: un hombre lobo con muchos problemas de ira y una clara obsesión por ella...

¿Qué puede hacer? ¿Huir lo más lejos posible de él o quedarse e intentar luchar contra él?