
El regreso de la esposa despreciada
S. M · Completado · 229.0k Palabras
Introducción
Cuando Alexander se vio obligado a elegir a quién salvar del peligro, no dudó en correr hacia Valeria, dejando a su esposa atrás. En ese instante, entre sirenas y dolor, el corazón de Clara no se rompió; se volvió de hielo. Desde una fría cama de hospital, firmó los papeles de divorcio y desapareció sin dejar rastro, llevándose consigo su dignidad y un talento oculto.
Dos años después, el destino los vuelve a enfrentar. Clara ha regresado, pero ya no es la joven sumisa que mendigaba migajas de atención. Ahora es C. Laurent, una diseñadora de fama internacional, empoderada, brillante y deslumbrantemente inalcanzable.
Alexander, atormentado por el vacío que ella dejó y dándose cuenta del error que cometió, descubre que la brillante mente maestra con la que su imperio necesita firmar un contrato vital es nada menos que su exesposa. Obsesionado con recuperarla, pronto comprenderá que la nueva Clara no está dispuesta a ceder. El hombre que estaba acostumbrado a que el mundo se postrara a sus pies, tendrá que enfrentarse a la implacable reina que él mismo forjó y descubrirá que el perdón tiene un precio muy alto: su propio orgullo.
Capítulo 1
La fecha, 15 de enero, estaba grabada en la mente de Clara con la precisión de un bisturí. Tres años. Tres años exactos desde que había firmado el contrato que la convirtió en la Señora Montenegro, la esposa del hombre más codiciado y frío del país. Ella recordaba la esperanza inicial, el tonto deseo de que con el tiempo, con paciencia y amor devoto, podría derretir el hielo que rodeaba el corazón de Alexander.
Esa mañana, Clara se había levantado antes del amanecer. Su cuerpo, aunque frágil, estaba impulsado por una determinación que raramente mostraba. Hoy era diferente. Hoy era su aniversario de cristal. La pureza, la transparencia y la fragilidad del cristal representaban, irónicamente, la percepción que ella tenía de su unión: una estructura hermosa, pero tan delicada que un mal golpe la destruiría.
A pesar de contar con un personal doméstico completo, Clara había pasado la mayor parte del día en la cocina. Quería que esta cena fuera personal. Ella había preparado su plato favorito, Boeuf Bourguignon, un estofado que requería horas de cocción lenta y atención. Había amasado la masa para el pan de ajo desde cero y había horneado su pastel de chocolate favorito, asegurándose de que la textura fuera perfecta.
La mansión Montenegro, una estructura de acero y vidrio que dominaba la ciudad, siempre se había sentido estéril para ella. Era un monumento al éxito de Alexander, no un hogar. Pero hoy, Clara había intentado insuflarle vida. Había dispuesto orquídeas blancas en cada esquina, y en el comedor principal, la mesa había sido puesta con la vajilla de porcelana más fina y cubiertos de plata pulida.
En el centro de la mesa, brillaba el regalo que ella había seleccionado con tanto cuidado: un cisne de cristal minimalista, diseñado por una artista emergente a la que admiraba. Era simple, elegante, y a sus ojos, perfecto. Ella lo había comprado semanas antes, escondiéndolo como un tesoro. Representaba la pureza de su compromiso, a pesar de las humillaciones de su suegra y la indiferencia de su esposo.
Clara se había vestido con un vestido de seda blanco marfil, simple, con mangas largas y un escote modesto. Se había recogido el cabello en un moño bajo y recatado. Quería que él la viera como la esposa paciente y devota que siempre había intentado ser. Ella había evitado los colores brillantes, sabiendo que él prefería la sobriedad.
Las 20:00 PM, la hora establecida para la cena, pasaron. El reloj de pared de la cocina, un modelo antiguo que chocaba con el diseño moderno de la casa, sonó con un tic-tac metálico y rítmico. Ella se quedó de pie en el comedor, mirando la mesa perfecta. Su pulso se aceleró. Alexander siempre era puntual en los negocios, pero en los asuntos del hogar, la puntualidad no era una prioridad.
Ella llamó a su oficina. Sin respuesta. Su secretaria tampoco contestaba. Un mal presentimiento empezó a arraigar en su pecho. Ella conocía el patrón. Alexander solía llegar tarde, pero nunca sin un mensaje, una disculpa superficial. Hoy era diferente. Hoy era su aniversario.
20:30 PM. Las velas empezaban a derretirse.
21:00 PM. Clara tomó la botella de vino tinto que él prefería y se sirvió una copa. El aroma era rico y complejo, pero no podía disfrutarlo. Ella llamó a su suegra, buscando respuestas. Fue un error.
-¿No sabes dónde está tu esposo, Clara? -la voz de la Señora Montenegro salió afilada y llena de condescendencia a través del altavoz-. Qué poco interesante debes ser para que él prefiera cualquier otra cosa a volver a casa. Quizás deberías aprender a ser más cautivadora, querida. El hombre necesita una mujer, no una empleada doméstica.
La llamada se cortó, dejando un silencio ensordecedor en la casa. Las palabras de su suegra, aunque crueles, contenían una verdad que Clara no quería enfrentar. Ella era solo un mueble más en esta mansión.
21:30 PM. El teléfono de Clara vibró sobre la mesa. Su corazón saltó. Un mensaje de Alexander. Finalmente.
Ella desbloqueó la pantalla con dedos temblorosos, esperando una disculpa, una explicación plausible sobre una crisis corporativa. Pero el mensaje fue corto, frío y devastador:
No esperes. Asunto urgente. Alexander.
No había más. Ni "lo siento", ni "te veré más tarde", ni "hablaremos mañana". Solo esas seis palabras que reducían tres años de matrimonio y un día de preparación a la nada.
El aire en el comedor se volvió pesado. Clara miró la comida perfecta que se enfriaba. El Boeuf Bourguignon, su obra maestra, parecía ahora un montículo de carne fría. El pastel de chocolate, que ella había horneado con tanto cariño, se veía solitario en el plato. Y el cisne de cristal, el símbolo de su unión pura, parecía ahora una burla, una estatua de fragilidad a punto de romperse.
Ella no gritó. No lloró. Durante tres años, ella había sido la esposa despreciada que tragaba sus lágrimas y su orgullo. Pero hoy, algo en ella, algo que ella creía muerto, se agito.
Clara tomó el cisne de cristal. Sus dedos, helados por el shock, tocaron la superficie pulida. Era hermoso. Era perfecto. Era frágil. Ella lo miró, y por primera vez en tres años, la duda no era "cómo hacerlo mejor para que él me ame", sino "por qué sigo aquí".
Ella se sirvió otra copa de vino. No para consolarse, sino para encender el fuego que empezaba a arder en su interior. Ella no se quitó el vestido blanco. Ella no se recogió el pelo. Ella simplemente se sentó en la cabecera de la mesa, la silla de él vacía frente a ella. Y mientras las velas se consumían, Clara empezó a contemplar el aniversario que él había olvidado, y la esposa que él pronto descubriría que nunca había conocido.
El reloj de pared siguió marcando el tiempo, rítmico y metálico. Tic, tac. Tic, tac. Pero para Clara, el tiempo de la paciencia y la devoción había llegado a su fin.
Últimos capítulos
#130 Capítulo 130 Las cenizas del miedo
Última actualización: 7/3/2026#129 Capítulo 129 El colapso del acero
Última actualización: 7/3/2026#128 Capítulo 128 Las rutas del desprecio
Última actualización: 7/3/2026#127 Capítulo 127 La advertencia del lobo
Última actualización: 7/3/2026#126 Capítulo 126 Cartas desde el Penal
Última actualización: 7/3/2026#125 Capítulo 125 La debilidad del heredero
Última actualización: 7/3/2026#124 Capítulo 124 Reencuentro helado
Última actualización: 7/3/2026#123 Capítulo 123 El estallido digital
Última actualización: 7/3/2026#122 Capítulo 122 Las fisuras del mercado
Última actualización: 7/3/2026#121 Capítulo 121 El Fénix y sus polluelos
Última actualización: 7/3/2026
Te podría gustar 😍
Amor prohibido, venganza perfecta
Pero un día, al regresar a casa antes de lo previsto, descubre una traición desgarradora: Emma, su hija adoptiva, a quien había criado y amado como si fuera de su propia sangre, anuncia que está embarazada de su esposo.
Las dos personas en las que más confiaba le clavan el puñal por la espalda. Sin embargo, cuando conoce al misterioso novio de Emma, un joven cuya mirada ardiente e indebida la consume, solo un pensamiento invade su mente: traición con traición se paga.
La Caza de la Reina Licántropa
Para sobrevivir, intentaste escapar, solo para chocar de lleno contra su cuerpo musculoso y enorme.
Todos dieron por hecho que estabas muerta.
Pero espera, ¿no solo eres su compañera?
¡También eres idéntica a su amada exesposa!
Alpha at the Door (versión editada)
—Ese es el último de ustedes, Cascata —dijo el hombre, mirando al lobo. Disparó de nuevo antes de escapar al final del oscuro callejón.
La tía Rita me dijo que nunca creyera en los hombres lobo. Eran malvados y desagradables.
Pero miré al lobo muy herido. Simplemente no podía dejar que alguien muriera frente a mí.
Corriendo por el oscuro callejón tenuemente iluminado, de nuevo. Miré hacia atrás con cautela. La bestia marrón de furia me estaba persiguiendo. Gruñendo en la oscuridad, estaba decidido a atraparme. Gemí y me giré, concentrándome en mi escape. No quería morir esta noche.
—¡Corre, Veera! —gritó Leo, pero luego lo vi ser arrastrado a las sombras por un par de guantes negros.
Habían pasado cinco largos años desde que había visto esos ojos brillantes.
No había tenido esta pesadilla por un tiempo. Soñaba con él después de esa noche. Me perseguían, atrapaban y secuestraban en los sueños, pero esta noche se sentía tan diferente.
—Si te comportas, te dejaré ir.
Veera miró a su secuestrador y levantó una ceja. Quería maldecirlo, pero se dio cuenta de que no sería prudente, ya que él era un Alfa a quien había salvado del borde de la muerte hace cinco años. Además, estaba atada a la silla y su boca había sido tapada nuevamente, ya que se había asustado y le había gritado como cualquier víctima normal en una película de suspenso.
Por favor, tenga en cuenta que esta es una versión editada de AATD, la historia y el contenido serán los mismos que en la original.
Lectura madura 18+
Alpha at the Door 2020 Por RainHero21 ©
Embarazada de un hombre lobo
Para que la vida de la joven no esté en peligro, tendrá que aceptar un contrato de matrimonio con el hombre con quien durmió solo una vez.
¡Mate!
Sin embargo, la tranquilidad de su relación se ve quebrantada una noche, cuando Gia lo descubre besando a su mejor amiga en una fiesta. Su loba, en un grito interior, le asegura que él es su mate, pero Gael niega cualquier vínculo más allá de la amistad.
¿Será que Gia está cediendo a la obsesión y fantaseando con su conexión, o realmente está destinada a estar con Gael?
La Última Cláusula del Multimillonario
Tres años de matrimonio terminaron con una línea y una pluma que le temblaba en la mano. No eran los papeles lo que dolía: era la forma en que él ni siquiera se inmutó cuando ella sí lo hizo.
Amelia Hart salió del penthouse de él esa noche sin nada más que una maleta y el corazón hecho pedazos. Se lo había dado todo a Daniel Sterling —su amor, su identidad, su devoción silenciosa—, solo para que la desecharan en el momento en que se volvió inconveniente.
Pero cuando el imperio que él construyó empieza a derrumbarse, cuando el CEO frío que jamás miró atrás de pronto necesita a la mujer que tiró a la basura, regresa con las mismas manos que una vez la soltaron, ahora extendiéndose hacia lo que destruyó.
Solo que esta vez hay una cláusula que él no leyó…
UNA NOVIA FALSA PARA EL DON DE LA MAFIA
Mi hermana gemela se escapó y me dejó a mí para casarme con Luciano Moretti, un implacable Don de la Mafia. Caminé por el pasillo, temblando, rezando para que no notara el cambio. Pero en el instante en que me besó en el altar, su lengua invadió mi boca, exigente y posesiva, saboreándome como si fuera de su propiedad.
Creí que podría ocultar la verdad. Pero en nuestra noche de bodas salió del baño llevando apenas una toalla, con el agua resbalándole por los abdominales esculpidos y la marcada V que apuntaba hacia su pesada hombría.
Me acorraló contra la cama.
—Hueles diferente, esposita —susurró, y su mano se deslizó por mi muslo, con el pulgar rozando, peligrosamente cerca, mi calor húmedo.
Intenté apartarlo, pero a la mañana siguiente decidió ponerme a prueba. Empujó un plato de bagels con mantequilla de maní hacia mí: comida que me mataría, pero que era la favorita de mi hermana.
—Come —ordenó, y sus ojos bajaron a mi pecho, donde mis pezones se marcaban duros contra la bata de seda—. ¿O quieres que te dé de comer otra cosa?
Su mirada se ensombreció, se desplazó a mis labios, y supe que no estaba hablando de comida. Sabe que soy una impostora. Y va a disfrutar cada segundo de castigarme por ello.
UN HOMBRE CORRUPTO Y UNA MUJER INGENUA
Felicidad del Ángel
«¡Cállate, carajo!» le gritó. Ella se quedó en silencio y él vio que las lágrimas comenzaban a llenarle los ojos, le temblaban los labios. Oh, carajo, pensó. Como la mayoría de los hombres, una mujer llorando lo asustó muchísimo. Prefiere tener un tiroteo con cien de sus peores enemigos que tener que lidiar con una mujer que llora.
«¿Y tu nombre es?» preguntó.
«Ava», le dijo en voz baja.
«¿Ava Cobler?» quería saberlo. Su nombre nunca había sonado tan bonito, la sorprendió. Casi se olvidó de asentir. «Mi nombre es Zane Velky», se presentó, extendiendo una mano. Los ojos de Ava se agrandaron cuando escuchó el nombre. Oh, no, eso no, nada más que eso, pensó.
«Has oído hablar de mí», sonrió, parecía satisfecho. Ava asintió. Todos los que vivían en la ciudad conocían el nombre de Velky, era el grupo mafioso más grande del estado con su centro en la ciudad. Y Zane Velky era el cabeza de familia, el capo, el gran jefe, el gran mandamás, el Al Capone del mundo moderno. Ava sintió que su cerebro, presa del pánico, se descontrolaba.
«Cálmate, ángel», le dijo Zane y puso su mano sobre su hombro. Su pulgar cayó por delante de su garganta. Ayya se dio cuenta de que si lo apretaba, tendría dificultades para respirar, pero de alguna manera su mano calmó su mente. «Es una buena chica. Tú y yo necesitamos hablar», le dijo. La mente de Ava se opuso a que la llamaran niña. La irritaba a pesar de que estaba asustada. «¿Quién te pegó?» preguntó. Zane movió su mano para inclinar la cabeza hacia un lado y poder mirarle la mejilla y luego el labio.
**************Ava es secuestrada y se ve obligada a darse cuenta de que su tío la ha vendido a la familia Velky para saldar sus deudas de juego. Zane es el jefe del cártel de la familia Velky. Es duro, brutal, peligroso y mortal. En su vida no hay espacio para el amor o las relaciones, pero tiene necesidades como cualquier hombre de sangre caliente.
Advertencias de activación:
Hable sobre SA
Problemas con la imagen corporal
BDSM ligero
Descripciones descriptivas de las agresiones
Autolesión
Lenguaje duro
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Pareja Prohibida del Rey Alfa
—¡Maldita sea! ¡Mocosa malcriada! —maldijo entre dientes y me agarró del cabello con brusquedad, pero con cuidado, y luego lo deslizó dentro de mi boca…
Hazel tenía todo lo que una mujer podría desear: un esposo amoroso y atento, un hogar feliz y todo el poder en la palma de su mano.
Sin embargo, su vida de ensueño se convierte en una pesadilla cuando su esposo encuentra a su pareja destinada. Traicionada y destrozada, Hazel intenta liberarse de las cadenas del destino, pero le resulta difícil por los lazos que la atan a su esposo.
Como si que el esposo de Hazel encontrara a su pareja destinada no fuera suficiente castigo de la diosa, su manada fue atacada y ella fue tomada por el despiadado príncipe licántropo como su cautiva.
Luciano, el príncipe licántropo que se aferra con firmeza a las reglas de su reino, codicia la belleza de Hazel y no puede evitar el fuego que se enciende dentro de él.
¿Qué sucede cuando se revela el secreto del pasado que amenaza la vida tanto de Hazel como del príncipe? ¿Será su amor lo bastante fuerte para mantenerlos unidos o los consumirá la ira, la traición y el dolor?
Renacimiento: Actriz Estrella
Pero lo que nunca esperé fue que la razón por la que me buscaron era para mi médula ósea... ¡Querían usarla para salvar a otra persona!
Mi corazón se rompió. ¿Cómo podían ser tan crueles unos padres?
Desilusionado con el mundo, caí del balcón y morí.
Pero para mi sorpresa, ¡renací!
Esta vez, ¡viviría para mí mismo! ¡Aquellos que me habían hecho daño pagarían el precio!












