
El regreso de Lex
Rosa Gonzalez · En curso · 47.0k Palabras
Introducción
Alexander “Lex” ha tenido siempre todo lo que quiere, aburrido de su vida tan fácil y superficial y su novia aún más fácil y superficial se siente atraído por la nueva chica de servicios de sus padres. Ella no es como las demás, no babea a su alrededor ni intenta llamar su atención.
¿Qué pasa cuando un amor de la juventud es tan fuerte que amenaza con romper todo?
Liv y Lex están dispuestos a dejar todo para estar juntos, pero su familia no lo permitirá y al final el poder de ellos es mas fuerte que su amor.
Olivia sintiéndose traicionada por Alexander termina dejándolo y decide hacer su vida lejos de esa casa donde tantos recuerdos dolorosos la albergan pero ¿qué pasa si años después vuelven a encontrarse? ¿qué sucede si se dan cuenta que son el uno para el otro? Y aún más importante, ahora tienen algo que los unirá de por vida.
Está es la historia de Liv y Lex.
Capítulo 1
- ¡OLIVIA! – escucho como gritan mi nombre – teléfono – señala la señora Giselle hacia el objeto en sus manos.
Curiosa dejo la bandeja en mis manos sobre el mostrador y me apresuró a tomar el teléfono de la cafetería.
Normalmente nadie me llama al trabajo, los únicos que me suelen llamar son Mandy o Jack pero ambos están trabajando a esta hora y tampoco llaman acá, ellos lo hacen a mí teléfono celular o al número de mi apartamento cuando quieren hablar conmigo.
Y a Benji lo vimos ayer. No tendría porqué llamar tan pronto.
- ¿Bueno? – pregunto acercando el auricular a mi oído.
- ¿La señora Olivia? – pregunta una voz que no reconozco.
- Si, ella habla – respondo con cierta inquietud - ¿Quién es usted? – pregunto sintiéndome nerviosa de repente.
- Ha habido un accidente, necesitamos que venga al hospital.
…
Veo a mi dulce niña dibujar en su nueva libreta mientras come algunas galletas libres de azúcar.
Ayer, cuando me llamaron del hospital sentí que mi mundo se me caía a los pies.
Pensé lo peor, pero por fortuna fue un accidente sin mayores incidencias.
Mi niña había salido al parque con la chica que la cuida en las tardes cuando un auto casi la atropella al pasar la calle, para nuestra gran fortuna apenas y fue un rasguño. Solo un susto que casi hace que se me paralice el corazón.
El hombre que venía conduciendo se detuvo justo a tiempo, pero aun así insistió en llevarla al hospital para que la revisasen. Mi hija no sufrió ningún daño y ahora, aunque sé que está bien no puedo perderla de mi vista ni por un segundo, es por eso por lo que decidí que hoy se quedaría aquí conmigo en la cafetería mientras yo trabajo.
Ella es lo más importante en mi vida. No puedo permitir que nada malo le suceda.
Mi hija es muy madura para su edad y entiende que aquí no hay mucho por hacer por lo que se ha traído su libro para colorear favorito y varios de sus colores nuevos. Todo cortesía de su tío favorito.
Tras echarle un último vistazo y ver que está bien voy hacia la trastienda a buscar más galletas recién horneadas, la tarde ha estado un poco floja pero se que pronto llegarán varios clientes fijos y debo de tener listos sus pedidos.
Cada vez que veo a mi hija el recuerdo de su padre me viene a la mente. Es tan parecida a él que a veces pienso que lo estoy viendo a él y no a ella.
Él…
Sacudo mi cabeza para sacar su imagen de mi mente.
Ella es la viva imagen de él.
Sus ojos, su cara, el color de su cabello.
Todo es él.
Todo menos su dulzura. Por un tiempo muy corto pensé que él era una buena persona pero me equivoqué. Mi hija no es como él, ella es mejor.
Aún me duele pensar en todo lo que pasó, me hubiese gustado que todo fuese diferente pero ya no puedo cambiar el pasado, además, ahora tengo una niña amorosa y encantadora.
Su último regalo.
Sintiéndome nostálgica escucho la campanilla de la tienda sonar. Eso significa que alguien ha entrado.
Me apresuro a terminar de acomodar las galletas para poder regresar a la tienda. Se que la señora Gi está allí para echarle un vistazo a mi niña pero no quiero abusar de ella, siento que ya lo he hecho por mucho tiempo.
Aun con un sentimiento de nostalgia dentro de mi y algo extraño ahora recorriendo mi cuerpo me encamino hacia la tienda solo para encontrar algo que nunca pensé que vería jamás en mi vida de nuevo.
Él…
Él está aquí.
Y está hablando con
mi hija.
Con nuestra hija.
Últimos capítulos
#42 Capítulo 42 ¿Donde se supone que está...?
Última actualización: 2/13/2026#41 Capítulo 41 Ropa interior femenina
Última actualización: 2/13/2026#40 Capítulo 40 Relación poliamorosa
Última actualización: 2/13/2026#39 Capítulo 39 Lindo
Última actualización: 2/13/2026#38 Capítulo 38 No estoy
Última actualización: 2/13/2026#37 Capítulo 37 Algo rojo
Última actualización: 2/13/2026#36 Capítulo 36 ¿Quién es?
Última actualización: 2/13/2026#35 Capítulo 35 ¿Hay alguien aquí?
Última actualización: 2/13/2026#34 Capítulo 34 Mi trabajo me gusta
Última actualización: 2/13/2026#33 Capítulo 33 El color azul puede ser fascinante
Última actualización: 2/13/2026
Te podría gustar 😍
Invisible para su Matón
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Le Di una Bofetada a Mi Prometido—Luego Me Casé con su Némesis Multimillonario
Técnicamente, Rhys Granger era mi prometido ahora—millonario, increíblemente atractivo y un sueño húmedo de Wall Street. Mis padres me empujaron hacia el compromiso después de que Catherine desapareciera, y honestamente? No me importó. Había estado enamorada de Rhys durante años. Esta era mi oportunidad, ¿verdad? ¿Mi turno de ser la elegida?
Error.
Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una estúpida, rota y fea taza que mi hermana le dio hace años. Fue entonces cuando me di cuenta—él no me amaba. Ni siquiera me veía. Solo era un reemplazo cálido para la mujer que realmente quería. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una taza de café glorificada.
Así que lo abofeteé de vuelta, lo dejé y me preparé para el desastre—mis padres perdiendo la cabeza, Rhys teniendo una rabieta de millonario, su aterradora familia planeando mi prematura desaparición.
Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol.
Entra él.
Alto, peligroso, injustamente atractivo. El tipo de hombre que te hace querer pecar solo por existir. Lo había conocido solo una vez antes, y esa noche, él simplemente estaba en el mismo bar que mi yo borracha y compadeciéndose de sí misma. Así que hice lo único lógico: lo arrastré a una habitación de hotel y le arranqué la ropa.
Fue imprudente. Fue estúpido. Fue completamente desaconsejado.
Pero también fue: El. Mejor. Sexo. De. Mi. Vida.
Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado.
Porque mi aventura de una noche no es solo un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería estar jugando.
Y ahora, él no me va a dejar ir.
Después de la aventura: En brazos de un multimillonario
En mi cumpleaños, la llevó de vacaciones. En nuestro aniversario, la trajo a nuestra casa e hizo el amor con ella en nuestra cama...
Descorazonada, lo engañé para que firmara los papeles de divorcio.
George permaneció indiferente, convencido de que nunca lo dejaría.
Sus engaños continuaron hasta el día en que se finalizó el divorcio. Le lancé los papeles en la cara: —¡George Capulet, a partir de este momento, sal de mi vida!
Solo entonces el pánico inundó sus ojos mientras me suplicaba que me quedara.
Cuando sus llamadas bombardearon mi teléfono más tarde esa noche, no fui yo quien respondió, sino mi nuevo novio Julian.
—¿No sabes —rió Julian en el receptor— que un exnovio decente debería estar tan callado como los muertos?
George rechinó los dientes: —¡Ponla al teléfono!
—Me temo que eso es imposible.
Julian dejó un suave beso en mi forma dormida, acurrucada contra él. —Está agotada. Acaba de quedarse dormida.
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
Después de Una Noche con el Alfa
Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.
Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.
Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.
En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.
—Eso fue increíble, Jason—logré decir.
—¿Quién diablos es Jason?
Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.
¡Corrí por mi vida!
Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.
Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.
La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.
No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.
ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
El regreso de la princesa de la mafia
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
El Ascenso de la Loba Desterrada
Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.
En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.
Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?
Una cosa sé: ahora es el momento.
He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.
De Substituta a Reina
Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.
Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.
Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?
De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.












