NovelaGO
Encantador Pecado

Encantador Pecado

jedacla · En curso · 155.0k Palabras

404
Tendencia
50.6k
Vistas
2.7k
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Su mano se coló bajo mi vestido, arrancando la tela como si le estorbara. Mi ropa interior no duró ni dos segundos. Su respiración era errática. La mía, también. Éramos una bomba de relojería en plena cuenta regresiva.
—Mía —gruñó, apoyando la frente contra la mía—. Maldita sea, Elira… eres mía.


Elira Vassile juró no enamorarse jamás de un encantador bastardo… hasta que uno apareció con traje de diseñador y lengua venenosa.
Médica investigadora brillante, lógica hasta el extremo y emocionalmente blindada, Elira está acostumbrada a brillar en quirófanos, no en fiestas. Pero en Virelia, la ciudad donde el poder seduce más que el amor, todo puede cambiar con una copa de vino y una mala decisión.
Killian Deveraux, socio joven de uno de los bufetes más poderosos del país, es conocido por su belleza letal, sus conquistas… y su ego descomunal. También es el cuñado del esposo de su mejor amiga. Desde el primer cruce de miradas con Elira, el juego comienza: frases afiladas, tensión insoportable y un deseo que ninguno de los dos quiere admitir.
Pero cuando una propuesta laboral inesperada los obliga a trabajar juntos, lo que empezó como confrontación se convierte en una batalla de voluntades, química y secretos que arden bajo la superficie.
En un mundo donde todos parecen tener una doble cara, ¿podrán sobrevivir al juego… sin perder el corazón en el intento?

Capítulo 1

Elira Vassile

La ciudad de Virelia tenía ese tipo de elegancia irritante que lo envolvía todo. El aire olía a perfume caro, las copas nunca estaban vacías y la sonrisa de la gente era siempre dos tonos más brillantes que sus intenciones.

Y allí estaba yo. Odiaba las fiestas. Odiaba el ruido innecesario, las risas falsas y las miradas cargadas de expectativas que nunca terminaban bien. Pero lo que más odiaba eran las parejas felices. Y aquí, en medio de la terraza dorada del Altavie Royal Club, todas parecían sacadas de un maldito anuncio de perfumes.

La terraza estaba iluminada por una mezcla perfecta entre luces cálidas y velas flotantes. El tipo de lugar donde la gente no solo iba a celebrar… sino a ser vista. Y ahí estaba yo: una doctora de bata blanca convertida en adorno elegante por una noche.

Ajusté el tirante de mi vestido negro y caminé con una copa en la mano como si todo me diera igual, aunque por dentro contaba los segundos para desaparecer.

Lo mío eran quirófanos, datos, microscopios. No vestidos entallados, no conversaciones banales, y definitivamente no las parejas felices que parecían multiplicarse como plagas con cada paso que daba.

El vestido que usaba era sencillo, pero lo bastante entallado para que no pasara desapercibida. Y aunque mi maquillaje era impecable, mi expresión no dejaba lugar a dudas: estaba allí por obligación, no por gusto.

Los únicos motivos por los que había aceptado asistir a aquella fiesta eran tres: Primero, había prometido una copa; segundo, Dana era la única persona por la que valía la pena tragarse un cóctel social y tercero, el vino, pero todo lo demás era tortura.

El lugar estaba repleto de gente estúpidamente feliz, vestida con más brillo del necesario, y sonrisas que olían a hipocresía. Virelia y su glamour asquerosamente perfecto. La ciudad del lujo, los secretos… y los idiotas con trajes de diseñador.

—Vino, tinto, seco, no me lo mezcles con jugo, por favor —le dije al camarero con la paciencia de una cirujana en guardia.

—No pongas esa cara, Elira. Pareces a punto de anestesiar a todos con cloroformo —dijo Dana, apareciendo a mi lado como siempre, sonriente y peligrosamente radiante.

—¿Y no sería hermoso? —murmuré, bebiendo como si la copa pudiera salvarme la vida—. Sesenta minutos. Contados.

Dana rodó los ojos.

—No puedes estar así de amargada toda la noche. Prometiste venir y socializar por lo menos una hora —me respondió Dana con una mueca—. Además, el vino es excelente. Y no puedes esconderte toda la noche, porque estás espectacular.

—Y tú prometiste una copa tranquila, no un desfile de compromisos, embarazos y parejas felices a punto de reproducirse como conejos, además, no necesito estar espectacular. Solo necesito estar cuerda.

Dana rodó los ojos y bebió de su copa.

—Estás exagerando.

—Estoy observando —corregí con sorna—. Y te aviso que la próxima pareja que me diga “tú serás la próxima en casarte” se va directo al piso con una patada que le voy a dar en la espinilla.

Dana rio con descaro.

—Bueno, entonces necesito advertirte sobre un peligro mayor. Killian está aquí.

—¿Killian? ¿Quién es Killian?

—Ya te olvidaste, Killian Deveraux. Mi cuñado. Alto, guapo, con cara de pecado y alma de cabrón. Es socio del bufete donde trabaja Mikel. Te lo advierto. Sonríe como un ángel y piensa como un demonio. Y aunque es bueno para pasar un rato, no le veo madera de esposo.

Parpadeé.

—¿Ese es el “encantador bastardo” del que me hablaste?

—Sí. Él mismo. Tiene fama de romper más bragas que contratos. Y tú... tú eres demasiado racional para ese tipo de energúmenos.

Sonreí por primera vez en la noche.

—Tranquila. Ya tuve mi dosis de idiotas encantadores. No necesito una recaída.

—Eso digo yo, pero tiene ese efecto tipo café fuerte: amarga, pero adictiva.

—Yo soy más de té —respondí, bebiendo con calma.

Lo que no dije era que mi instinto ya se había activado. Que, a pesar del barullo, había sentido una mirada clavada en mí desde hacía minutos.

Y que esa incomodidad… me estaba gustando más de lo que me gustaría admitir.

Dana rio.

—Solo digo que si ves a un tipo demasiado perfecto para ser real, probablemente es él. Y sí, ya le advertí que no se te acercara. Está prohibido.

—¿Por ley?

—Por experiencia.

Arqueé una ceja.

—¿Y me lo adviertes porque…?

—Porque tú eres imán para hombres con complejo de dios, y él tiene uno tan grande que ya debería pagarle impuesto. Además, eres mi amiga, no quiero que te rompan el corazón.

—Tranquila. No estoy interesada.

—Perfecto. Porque él sí lo estará.

Dana solo levantó su copa y se marchó a saludar a otra pareja.

Suspiré, me giré hacia la barra y pedí otra copa de vino. Bebí otro sorbo. En el fondo de mi copa había más calma que en toda la terraza. Y aun así… la incomodidad me empezó a rodear como una ola invisible. Algo, o alguien, me estaba observando otra vez. Lo percibía.

Pero no me giré. No todavía. Porque si algo tenía claro, Elira Vassile, era que en Virelia, cuando sientes que el lobo te mira… más vale que no le muestres los dientes tan rápido.

De pronto sentí los vellos de mi cuello, erizarse, sentí esa clase de energía arrogante, cargada de testosterona premium y perfume caro, que no se confundía con nadie.

Y cuando habló… sí, la voz lo confirmó todo.

—Disculpa… ¿Eres parte del menú o simplemente la copa más tentadora de la noche?

Respiré hondo antes de darme la vuelta. Muy despacio. Como quien ya se está arrepintiendo de estar viva.

Y ahí estaba.

Traje negro, camisa blanca sin corbata, reloj de lujo, mirada azul intensa y una sonrisa tan cínica que debería venir con advertencia médica. El rostro perfecto para una campaña de Calvin Klein. El ego perfecto para una denuncia por acoso verbal.

—¿Killian Deveraux? —pregunté con una ceja en alto.

Él sonrió como si fuera una buena noticia.

—Culpable. ¿Nos conocemos?

—No. Pero las advertencias vuelan rápido en esta ciudad.

—¿Ah, sí? ¿Y qué te dijeron? ¿Que soy irresistible?

—No. Que eres un encantador bastardo con complejo de dios. Y por lo que veo, eso fue quedarse corta.

Killian rio. No una risa falsa. Una risa genuina. Le divertía. Peligroso.

—¿Y tú eres?

—La doctora que no tiene tiempo para tus frases de catálogo ni tu cara de “ya me acosté contigo en otra vida”.

Killian chasqueó la lengua y me recorrió con la mirada. No me inmuté. Estaba acostumbrada a hombres que creían que mirarte era lo mismo que tocarte. Pero este… este me estaba mirando como si quisiera diseccionarme. No por partes, sino por fases.

—¿Doctora, eh? —dijo con un tono que contenía tanto respeto como intención de desvestirme con la lengua—. Eso explica muchas cosas.

—¿Cómo qué?

—Como porqué tienes cara de que si te tocan sin consentimiento, amputas. Y por qué me estás gustando tanto.

—No me interesa gustarte.

—Eso es lo que lo hace mejor.

Apreté la copa con fuerza.

—¿No tienes algo que hacer? ¿Cómo, no sé… firmar demandas o romper otro corazón?

Killian apoyó un codo en la barra y se acercó un poco más.

—No suelo romper corazones. Solo los dejo... mejorados.

—Claro. Y también vacunados, espero.

—Touché —murmuró él, divertido.

Di un paso atrás, sin apurarme, pero con la firmeza de quien sabe que está bailando sobre un campo minado.

—Si estás buscando una mujer que te aplauda las frases baratas, hay varias en este salón dispuestas a fingir un orgasmo con solo ver tu cartera.

—¿Y tú no?

—Yo no finjo nada. Y si alguna vez llegas a tenerme jadeando... será porque lo vales, no porque lo fingí.

Killian se quedó en silencio. Un solo segundo. Después sonrió, con ese brillo de peligro en los ojos.

—Doctora… acabo de enamorarme un poquito.

—Pues qué lástima —repliqué girando sobre mis tacones—. Yo acabo de recordarte que me dan alergia los idiotas bien vestidos.

Y me marché. Con la espalda recta. Con el corazón acelerado.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Dura en Disfraz

Dura en Disfraz

1.4m Vistas · Completado · Sherry
—Todos fuera—ordené entre dientes—. Ahora.

—Jade, necesito revisar tu—comenzó la enfermera.

—¡FUERA!—gruñí con tanta fuerza que ambas mujeres retrocedieron hacia la puerta.

Una vez temida por la Organización Sombra que me drogó para replicar mis habilidades en una versión más controlable, había escapado de mis ataduras y detonado toda su instalación, lista para morir junto a mis captores.

En cambio, desperté en la enfermería de una escuela con mujeres discutiendo a mi alrededor, sus voces perforando mi cráneo. Mi estallido las congeló de shock—claramente no esperaban tal reacción. Una mujer amenazó mientras se iba—Discutiremos esta actitud cuando llegues a casa.

La amarga verdad es que he renacido en el cuerpo de una chica de secundaria con sobrepeso, débil y supuestamente tonta. Su vida está llena de acosadores y verdugos que han hecho su existencia miserable.

Pero no tienen idea de con quién están tratando ahora.

No sobreviví como la asesina más letal del mundo permitiendo que alguien me pisoteara. Y ciertamente no voy a empezar ahora.
El Deseo Prohibido del Rey Licántropo

El Deseo Prohibido del Rey Licántropo

1.1m Vistas · En curso · Esther Olabamidele
—Mátala y quema su cuerpo.

Esas palabras salieron cruelmente de la lengua de mi destinado—MI COMPAÑERO.

Él robó mi inocencia, me rechazó, me apuñaló y ordenó que me mataran en nuestra noche de bodas. Perdí a mi loba, dejada en un reino cruel para soportar el dolor sola...

Pero mi vida dio un giro esa noche—un giro que me arrastró al peor infierno posible.

Un momento, era la heredera de mi manada, y al siguiente—era una esclava del despiadado Rey Lycan, que estaba al borde de perder la cordura...

Frío.

Mortal.

Implacable.

Su presencia era el infierno mismo.

Su nombre un susurro de terror.

Juró que yo era suya, deseada por su bestia; para satisfacerlo incluso si me rompe

Ahora, atrapada en su mundo dominante, debo sobrevivir a las oscuras garras del Rey que me tenía bajo su control.

Sin embargo, dentro de esta oscura realidad, yace un destino primitivo....
Fuera de Límites, Mejor Amigo del Hermano

Fuera de Límites, Mejor Amigo del Hermano

1.9m Vistas · En curso · Oguike Queeneth
—Estás tan mojada. —Me mordió la piel y me levantó para hundirme en su longitud.

—Vas a tomar cada pulgada de mí. —Susurró mientras empujaba hacia arriba.

—Joder, te sientes tan jodidamente bien. ¿Es esto lo que querías, mi polla dentro de ti? —Preguntó, sabiendo que lo había estado tentando desde el principio.

—S..sí —jadeé.


Brianna Fletcher había estado huyendo de hombres peligrosos toda su vida, pero cuando tuvo la oportunidad de quedarse con su hermano mayor después de graduarse, allí conoció al más peligroso de todos. El mejor amigo de su hermano, un Don de la mafia. Él irradiaba peligro, pero ella no podía mantenerse alejada.

Él sabe que la hermanita de su mejor amigo está fuera de límites y, sin embargo, no podía dejar de pensar en ella.

¿Podrán romper todas las reglas y encontrar consuelo en los brazos del otro?
La Cachorra del Príncipe Licántropo

La Cachorra del Príncipe Licántropo

5.1m Vistas · En curso · chavontheauthor
—Eres mía, cachorrita—gruñó Kylan contra mi cuello.
—Pronto estarás rogándome. Y cuando lo hagas—te usaré como me plazca, y luego te rechazaré.



Cuando Violet Hastings comienza su primer año en la Academia de Cambiantes Starlight, solo quiere dos cosas: honrar el legado de su madre convirtiéndose en una sanadora hábil para su manada y pasar por la academia sin que nadie la llame rara por su extraña condición ocular.

Las cosas toman un giro dramático cuando descubre que Kylan, el arrogante heredero al trono de los Licántropos que ha hecho su vida miserable desde el momento en que se conocieron, es su compañero.

Kylan, conocido por su personalidad fría y sus maneras crueles, está lejos de estar contento. Se niega a aceptar a Violet como su compañera, pero tampoco quiere rechazarla. En cambio, la ve como su cachorrita y está decidido a hacer su vida aún más un infierno.

Como si lidiar con el tormento de Kylan no fuera suficiente, Violet comienza a descubrir secretos sobre su pasado que cambian todo lo que pensaba que sabía. ¿De dónde viene realmente? ¿Cuál es el secreto detrás de sus ojos? ¿Y ha sido toda su vida una mentira?
Mi Luna Marcada

Mi Luna Marcada

548k Vistas · Completado · Sunshine Princess
—¿Vas a seguir desobedeciéndome? —pregunta, su mirada fría y dura.
—Sí.
Exhala, levanta su mano y la baja para abofetear mi trasero desnudo de nuevo... más fuerte que antes. Gimo por el impacto. Duele, pero es tan excitante y sexy.
—¿Lo harás de nuevo?
—No.
—¿No, qué?
—No, Señor.
—Buena chica —acerca sus labios para besar mi trasero mientras lo acaricia suavemente—.
—Ahora, voy a follarte —me sienta en su regazo en una posición de monta. Nos miramos a los ojos. Sus largos dedos encuentran el camino hacia mi entrada e insertan sus dedos.
—Estás empapada por mí, nena —dice complacido. Mueve sus dedos dentro y fuera, haciéndome gemir de placer.
—Hmm —pero de repente, se van. Lloro mientras deja mi cuerpo ansiando por él. Cambia nuestra posición en un segundo, así que estoy debajo de él. Mi respiración es superficial y mis sentidos incoherentes mientras anticipo su dureza en mí. La sensación es fantástica.
—Por favor —suplico. Lo quiero. Lo necesito tanto.
—Entonces, ¿cómo te gustaría venirte, nena? —susurra.
¡Oh, diosa!


La vida de Apphia es dura, desde ser maltratada por los miembros de su manada hasta que su compañero la rechaza brutalmente. Está sola. Golpeada en una noche difícil, conoce a su segunda oportunidad de compañero, el poderoso y peligroso Alfa Lycan, y vaya que le espera la aventura de su vida. Sin embargo, todo se complica cuando descubre que no es una loba común. Atormentada por la amenaza a su vida, Apphia no tiene otra opción que enfrentar sus miedos. ¿Podrá Apphia derrotar la iniquidad que amenaza su vida y finalmente ser feliz con su compañero? Sigue para más.
Advertencia: Contenido maduro.
Yo y Mi Esposo Multimillonario

Yo y Mi Esposo Multimillonario

528.7k Vistas · Completado · Jady-J
Aurora, una vez conocida como la mejor asesina, renace en la familia Pendleton como la hija menos favorecida y más ridiculizada. ¿Sobrepeso? No hay problema, ¡nunca es tarde para perder peso! ¿Débil e impotente? No te preocupes, ¡nunca es tarde para levantarse! ¿Tímida y fácilmente acosada? No importa, ¡ahora es el momento de transformarse en una reina astuta!
Después de lidiar con hombres indignos y mujeres despreciables, Aurora está lista para vivir su vida libremente y sin disculpas. Pero el distante y misterioso Heath se acerca con una pregunta que lo cambia todo:
—¿Cuándo nos casamos?
Emparejada por Contrato con el Alfa

Emparejada por Contrato con el Alfa

493.3k Vistas · Completado · CalebWhite
Mi vida perfecta se hizo añicos en un solo latido.
William—mi devastadoramente guapo y rico prometido hombre lobo destinado a convertirse en Delta—se suponía que sería mío para siempre. Después de cinco años juntos, estaba lista para caminar hacia el altar y reclamar mi felices para siempre.
En cambio, lo encontré con ella. Y su hijo.
Traicionada, sin trabajo y ahogada en las facturas médicas de mi padre, toqué fondo más duro de lo que jamás imaginé posible. Justo cuando pensaba que lo había perdido todo, la salvación llegó en la forma del hombre más peligroso que había encontrado.
Damien Sterling—futuro Alfa del Clan Sombra de la Luna Plateada y despiadado CEO de Sterling Group—deslizó un contrato sobre su escritorio con gracia depredadora.
—Firma esto, pequeña corza, y te daré todo lo que tu corazón desea. Riqueza. Poder. Venganza. Pero entiende esto—en el momento en que pongas la pluma en el papel, te conviertes en mía. Cuerpo, alma y todo lo demás.
Debí haber corrido. En cambio, firmé mi nombre y sellé mi destino.
Ahora pertenezco al Alfa. Y está a punto de mostrarme cuán salvaje puede ser el amor.
La Pareja Humana Urbana de Talla Grande del Alfa

La Pareja Humana Urbana de Talla Grande del Alfa

546.1k Vistas · Completado · Keisa Khaos
¿Qué sucede cuando un Alfa completamente enfocado en planear la ceremonia de apareamiento de su elegida huele el aroma más maravilloso y afrutado que pertenece a la curvilínea planificadora de ceremonias de apareamiento?

La segura y de talla grande Ji'lahni, junto con sus dos primas y una amiga, poseen una exitosa empresa de planificación de bodas, además de un estudio de baile y defensa personal. Son contratadas por su nueva amiga, que es como una madre para ellas, para planear la boda—es decir, la ceremonia de apareamiento—de su hijo.

¿Qué ocurrirá cuando estas mujeres atrevidas y de talla grande entren en el mundo de los hombres lobo?

Lee para descubrirlo.
La Novia Arreglada del Dios de la Guerra Alfa

La Novia Arreglada del Dios de la Guerra Alfa

654.8k Vistas · Completado · Riley Above Story
El día que Evelyn pensó que Liam le propondría matrimonio, él la sorprendió arrodillándose—para su hermanastra, Samantha. Como si esa traición no fuera suficiente, Evelyn descubrió la cruel verdad: sus padres ya habían decidido vender el futuro de una de sus hijas a un hombre peligroso: el infame Dios de la Guerra Alfa Alexander, de quien se rumoreaba que estaba marcado y lisiado después de un reciente accidente. Y la novia no podía ser su preciosa hija Samantha. Sin embargo, cuando el "feo y lisiado" Alfa reveló su verdadero ser—un multimillonario increíblemente guapo sin rastro de lesión—Samantha cambió de opinión. Estaba lista para dejar a Liam y tomar el lugar de Evelyn como la hija de la familia que debía casarse con Alexander.
Sin embargo, Alexander dejó clara su decisión al mundo: —Evelyn es la única mujer con la que me casaré.
La Esposa Contractual del CEO

La Esposa Contractual del CEO

466.5k Vistas · En curso · Gregory Ellington
El mundo de Olivia Morgan se pone patas arriba cuando descubre a su novio traicionándola con su amiga. Devastada y ahogada en deudas, se ve empujada a un arreglo improbable con Alexander Carter, el frío y calculador CEO de Carter Enterprises. A cambio de un matrimonio de conveniencia de un año, Olivia recibe el dinero que desesperadamente necesita—y una promoción que nunca esperó. Pero a medida que su relación falsa difumina las líneas entre negocios y placer, Olivia se encuentra dividida entre el hombre que le ofrece todo y el rival de negocios que quiere su corazón. En un mundo donde la traición está a un paso y el deseo arde intensamente, Olivia debe navegar sus emociones, su carrera y un peligroso juego de poder, pasión y secretos. ¿Podrá mantener su corazón protegido mientras se adentra más en la red de lujuria y amor de un multimillonario? ¿O el frío corazón de Alexander se derretirá en el calor de su innegable química?
Enamorada del hermano marino de mi novio

Enamorada del hermano marino de mi novio

1.2m Vistas · En curso · Harper Rivers
¿Qué me pasa?

¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?

Es solo la novedad, me digo firmemente.

Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.

Me acostumbraré.

Tengo que hacerlo.

Es el hermano de mi novio.

Esta es la familia de Tyler.

No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.

**

Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.

Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.

Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.

Estoy enamorándome del hermano de mi novio.

**

Odio a las chicas como ella.

Consentidas.

Delicadas.

Y aún así—

Aún así.

La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.

Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.

No debería importarme.

No me importa.

No es mi problema si Tyler es un idiota.

No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.

No estoy aquí para rescatar a nadie.

Especialmente a ella.

Especialmente a alguien como ella.

Ella no es mi problema.

Y me aseguraré de que nunca lo sea.

Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
Divórciame antes de que la Muerte me Lleve, CEO

Divórciame antes de que la Muerte me Lleve, CEO

449.6k Vistas · Completado · Charlotte Morgan
—Lo siento, señora Parker. No pudimos salvar al bebé.

Mi mano instintivamente se dirigió a mi estómago. —Entonces... ¿realmente se ha ido?

—Su cuerpo debilitado por el cáncer no puede soportar el embarazo. Tenemos que terminarlo, pronto —dice el doctor.

Después de la cirugía, ÉL apareció. —¡Audrey Sinclair! ¿Cómo te atreves a tomar esta decisión sin consultarme?

Quería desahogar mi dolor, sentir su abrazo. Pero cuando vi a la MUJER a su lado, me rendí.

Sin dudarlo, se fue con esa mujer "frágil". Esa clase de ternura, nunca la he sentido.

Sin embargo, ya no me importa porque no tengo nada ahora: mi hijo, mi amor, y hasta... mi vida.


Audrey Sinclair, una mujer pobre, se enamoró de un hombre del que no debía. Blake Parker, el multimillonario más poderoso de Nueva York, tiene todo lo que un hombre podría soñar: dinero, poder, influencia, excepto una cosa: no la ama.

Cinco años de amor no correspondido. Tres años de matrimonio secreto. Un diagnóstico que le deja tres meses de vida.

Cuando la estrella de Hollywood regresa de Europa, Audrey Sinclair sabe que es hora de terminar su matrimonio sin amor. Pero no entiende—si él no la ama, ¿por qué se negó cuando ella le propuso el divorcio? ¿Por qué la está torturando durante estos últimos tres meses de su vida?

A medida que el tiempo se escapa como arena entre los dedos, Audrey debe elegir: morir como la señora Parker, o vivir sus últimos días en libertad.