
FRAUDE MATRIMONIAL
tattygh8200 · En curso · 36.8k Palabras
Introducción
Un contrato de una sola noche con el CEO Adam Baker, que le ganaría un ascenso a su novio, se transforma en un matrimonio para Hannah cuando se descubre embarazada. Pero el accidental embarazo que la empuja a casarse con un adinerado desconocido, en realidad oculta un trasfondo mucho más oscuro de lo que ella cree. Adam Baker no solo es rico y un hombre caballeroso, sino un manipulador astuto... Que ha tendido una cuidadosa red para ella.
Capítulo 1
Esa era una noche importante. La más importante de nuestras vidas.
Me observé al espejo una ultima vez para afinar detalles; verifiqué que mi plateado vestido de noche no tuviera arrugas y que el escote profundo no se moviera de su sitio; me aseguré que las pulserás en mis manos lucieran bien; me retoqué el maquillaje y las gramurosas sombras sensuales alrededor de mis verdes ojos.
Por ultimo, pinté mis labios de un precioso rojo carmin y me calcé unas zapatillas altas. Mi apariencia era excelente.
—Te ves increíble, Hannah —me susurró mi novio, abrazandome desde atrás y besandome en el hombro—. Esta será nuestra noche, estoy seguro. Hoy lograré un ascenso y al fin tú y yo nos casaremos.
Le sonreí levemente desde el espejo. Aunque lo apoyaba y lo quería, ya no creía en él. Llevabamos como novios desde los 16 años y durante los ultimos 5 años, nos habiamos ido a vivir juntos, pero el matrimonio nunca llegaba. Ahora ambos teniamos 24 años y viviamos como pareja, pero él no era mi marido ni yo su esposa.
—Esta noche, durante la cena de navidad, le haré una excelente propuesta laboral a mi jefe y él no se negará. Me ascenderá pronto y entonces planearemos la boda, Hannah, te lo juro.
¿Sería verdad? Lo quería y quería casarme con él, lo ansiaba más que nada, pero una propuesta matrimonial parecía cada vez más lejana. Aún así, lo apoyaba.
—Sean, sé que así será —le dije con ánimo, volviendome y dándole un corto beso en la boca—. Sé que lograras un mejor puesto y yo estaré contigo.
Me sonrió y me pasó cariñosamente los dedos por el negro cabello, que caía hasta mi cintura en una brillante cascada lacía.
—Me alegra saber que tengo tu apoyo, Hannah. Significa mucho para mí.
Lo besé de nuevo antes de dejar el apartamento e ir directo al restaurante donde esa noche su empresa ofrecería una cena de navidad para sus empleados, y donde el dueño y jefe estaría presente. Esa noche lo conocería, cuando mi novio le mostrará la propuesta que llevaba meses elaborando y que era su pase para un mejor puesto. Y el pase para casarme como siempre había soñado.
Al llegar al restaurante, entregamos nuestros abrigos y nos hicieron pasar a un lujoso salón con candelabros de cristal en el techo, lleno de empleados celebrando y con un ambiente cargado de musica y conversaciones alegres. Un mesero nos guió a una mesa, donde saludé a los compañeros de mi novio y la noche comenzó con una agradable cena, seguida por brindis y tragos.
—¿Esperas que el jefe te ascienda esta noche, Sean? —preguntarón sus amigos entre bebidas, riendose—. ¡Qué dificil! Ni siquiera te conoce y ya esperas hablar con él, ¡es una locura!
Mi novio llenó su vaso mientras reía y negaba.
—Ese egolatrá me tendrá que oir, llevó trabajando para él 4 malditos años, ¡merezco un ascenso!
Traté de frenarlo cuando quiso volver a llenar su vaso.
—Sean, basta, te embriagaras —le pedí quitándole la bebida.
Él me puso mala cara, como siempre que bebía de más. Pero antes de poder reprocharme nada, uno de sus amigos intervino.
—Ella tiene razón, Sean, ya no bebas. Tienes suerte de tener a una chica como Hannah contigo, no lo eches a perder —al decirlo, me lanzó una mirada sugerente que me incomodó.
A medianoche, cuando Sean ya se encontraba medio ebrio, al fin apareció su jefe. Lo vi pasar por el otro extremo del salón, rodeado por un grupo de hombres, hasta ocupar una mesa al frente del lugar.
Una horda de aplausos los recibieron cuando él saludó a sus empleados.
Me quedé sin habla al verlo; era más joven de lo que había imaginado en un Ceo, alrededor de los 30 años, completamente atractivo de pies a cabeza, de hombros anchos, complexión fuerte y con una estatura superior al promedio. Pero su expresión parecía demandante, la de un hombre analitico y facilmente irritable. Su mandibula se mantenía rigida mientras recorría el salón con unos afilados ojos oscuros.
Antes de que pudiera encontrarme directo con esa mirada tan penetrante, Sean se puso en pie y tiró de mí.
—¿Qué haces? —le pregunté, viendolo tambalearse.
—Es hora, nos presentaremos y hablaré con él —se limpió la boca y se arregló la corbata.
Negué varias veces, nerviosa.
—¡No puedes! Estas ebrio, Sean. Te meteras en problemas...
No me dejó hablar, me hizo levantarme y me llevó con él hasta el frente del salón. Nos paramos frente a la mesa de su jefe, donde había altos ejecutivos y personas importantes. Quisé desaparecer cuando Sean lo saludó torpemente, ofreciedole una mano.
—Señor, me llamo Sean Kale, soy parte del equipo de contaduría.
Su jefe lo repasó sin pizca de gracia, dandose cuenta de su ebriedad. Torció el gesto y apretó los labios con enfado. Entonces se fijo en mí, avergonzada al lado de mi novio.
—¿Usted es su esposa? —dijo con una sorpresiva voz profunda y gruesa al cabo de unos segundos, levantandose para saludarnos.
—Es mi novia, Hannah Clair —le respondió Sean, estrechando con emoción la mano de su jefe.
Él asintió, observandome.
—Un placer, Hannah. Soy Adam Baker, jefe de su novio y Ceo de esta empresa —me saludó con amable cordialidad, pero con una inquisitiva mirada invasiva que me transpasó.
La intensidad de esos ojos, de un claro color marron, me hicieron ponerme roja y sentirme tan cohibida como nunca en mi vida.
—Un gusto y lamento todo esto, mi novio... —intenté disculparme, pero él negó con una leve sonrisa, demasiado perfecta.
—No importa, señorita. Es un hombre con suerte, tiene una novia es muy hermosa —dijo volviéndose hacía Sean con un inesperado gesto cordial—. Felicidades, señor Kale
Entonces y, para mi desconcierto, accedió a escuchar la propuesta de Sean en privado y a solas. Los tres dejamos el salón de la fiesta y los empleados del restaurante nos guiarón hasta un bar vacío.
—Que nadie nos interrumpa. Intuyo que esta noche cerraré un gratificante negocio —dijo el jefe de mi novio, compartiendo una sutil mirada conmigo.
Los empleados aseguraron la puerta al retirarse. Solo quedamos los 3.
Últimos capítulos
#35 Capítulo 35 SENTIMIENTO AGRIDULCE
Última actualización: 1/12/2026#34 Capítulo 34 MUY DULCE
Última actualización: 1/12/2026#33 Capítulo 33 MAL MENTIROSO
Última actualización: 1/12/2026#32 Capítulo 32 SU CAÓTICA ELECCIÓN
Última actualización: 1/12/2026#31 Capítulo 31 SENTIMIENTO AMARGO
Última actualización: 1/12/2026#30 Capítulo 30 YO NO TE AMO
Última actualización: 1/12/2026#29 Capítulo 29 SU NATURALEZA PERVERTIDA
Última actualización: 1/12/2026#28 Capítulo 28 SU PERVERSIÓN
Última actualización: 1/12/2026#27 Capítulo 27 ACTOS POSESIVOS
Última actualización: 1/12/2026#26 Capítulo 26 LO TENTADOR DE SUS SECRETOS
Última actualización: 1/12/2026
Te podría gustar 😍
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Ascenso de la Loba Desterrada
Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.
En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.
Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?
Una cosa sé: ahora es el momento.
He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
El Latido Prohibido
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Enamorada del hermano marino de mi novio
¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?
Es solo la novedad, me digo firmemente.
Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.
Me acostumbraré.
Tengo que hacerlo.
Es el hermano de mi novio.
Esta es la familia de Tyler.
No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.
**
Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.
Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.
Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.
Estoy enamorándome del hermano de mi novio.
**
Odio a las chicas como ella.
Consentidas.
Delicadas.
Y aún así—
Aún así.
La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.
Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.
No debería importarme.
No me importa.
No es mi problema si Tyler es un idiota.
No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.
No estoy aquí para rescatar a nadie.
Especialmente a ella.
Especialmente a alguien como ella.
Ella no es mi problema.
Y me aseguraré de que nunca lo sea.
Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.












