
La prepago
Alondra Alvarado · Completado · 100.7k Palabras
Introducción
Jessica es conocida en la ciudad como la proxeneta más cotizada en Nueva York, pues posee las mejores mujeres del mercado.
Marcus D'monte, un famoso narcotraficante va a cumplir años y sus amigos se encargarán de rentarle una hermosa prepago, es ahí donde conocerá a Catherine, la linda y sexy chica por quien le nacerá una inexplicable adicción.
Capítulo 1
Suelto un suspiro cansada y retomo la marcha a la mesa 3. Llevo en mi mano la charola con un par de desayunos completos. Los entrego con amabilidad y regreso a la cocina en busca de otro pedido de comida, así paso toda la mañana, rodeada de gente, llevando comida de aquí para allá. Al final de mi turno no siento los pies, pero no puedo descansar, ya que voy corriendo hasta la clínica del Doctor Silver donde trabajo de intendente de dos de la tarde a ocho de la noche. Termino muerta.
Antes de irme a mi tercer trabajo, me cambio en el baño de la clínica, me pongo ropa un poco más ajustada y peino mi cabello soltándolo sobre mis hombros. Uso un poco de maquillaje, donde voy lo necesito.
—¡Nos vemos mañana Doctor Silver! —Me despido tomando el sobre de mi paga.
—¡Nos vemos Cat! —Escucho antes de salir.
Ocho y media de la noche, me encuentro en el centro nocturno MUNBAI, donde sirvo tragos. El ambiente se encuentra tranquilo por el horario, pero no tarda en llenarse de gente.
Saco de mi mochila los dos sobres de las pagas del día. Hago unas cuentas. Aún con el dinero de esta noche no podré completar para el alquiler del mes, y menos para el medicamento que le han recetado a mi mamá para su enfermedad del corazón. Por más que me esfuerce, el dinero no me alcanza para nada, los tratamientos para el corazón son cada vez más caros y los medicamentos, ni se diga, eso sin contar el alquiler del mes, los préstamos que debo, los servicios de la casa y comidas. De seguir así tendré que buscar otro trabajo. Resoplo cansada.
—Cat, sírveme un Mai Tai plis. —Jessica me pide al sentarse en unos de los bancos de la barra.
Se nota alegre mientras pone sobre el mármol su cartera Channel. Sus labios rojos combinan muy bien con el vestido negro que no puedo ver por completo, pero que puedo jurara que es corto y acentúa su figura.
—Hola Jessica. ¿Que te trae por aquí?
—Guardo los sobres de nuevo en mi mochila y la dejo de bajo de la barra. Empiezo a llenar una copa con hielos para verter el Ron oscuro, licor de cassis y jugo de piña
—Ya sabes corazón, negocios. —Arqueo una ceja, curiosa y le entrego su bebida. La toma con una sonrisa bebiendo de ella por el sorbete y hace un gesto encantada. Si Jessica es conocida en este lugar, es por lo mucho que "Trabaja"
Poco después un sujeto con fino traje, joyería escandalosa y sobre peso se sienta junto a ella, por sus rasgos marcados y la notoria calvicie, puedo decir segura que tiene unos cincuenta años o más. Observo como el sujeto saluda a Jessica de beso en la mejilla y la abrasa como si fueran más que solo conocidos, mientras limpio los vasos y copas junto a la barra. No es que sea chismosa pero no tengo nada más que hacer por el momento... Además de que la curiosidad es mi debilidad. Los ojos de Jessica brillan cuando lo ve y algo me dice que no es precisamente por que el señor sea un galán.
—Buenas noches Señor Smith. —Le sonríe socarrona, haciendo que él niegue con la cabeza.
—Llámame Arthur, por favor. Me haces sentir viejo. —Me río por lo bajo, pues viejo ya es—. ¡Ey chica!... Puedes darme un coñac triple seco.
Casi me caigo para atrás al pensar que ha escuchado como me he burlado de él. Gracias a Dios no es así. Rápidamente sacó el vaso con hielos y el coñac.
—Aquí están las fotos de las chicas. —Jessica le entrega un fólder color negro con engargolado.
—Aquí tiene. —Le extiendo el vaso por la barra, el me mira curioso y hasta coqueto cuando toma la copa rozando mis dedos, me hace sentir extraña, aunque ya esté acostumbrada a tipos como él.
Baja la mirada después de eso para abrir el fólder. Me quedo parada en mi lugar, donde puedo apreciar a simple vista las fotos de mujeres jóvenes con atuendos muy provocativos.
Conozco el negocio que maneja Jessica y por que tiene tantas cosas costosas y un auto de ensueño. Todos lo saben aquí, solo que nunca la había visto trabajar de cerca. Cuando cumplí veinte años, mi mamá me pidió que jamás me acercara a ella, nunca me dijo la razón, pero años después lo supe por simple coincidencia. Jessica es la proxeneta más cotizada de la zona y puedo asegurar, que de la ciudad entera. Tiene a su disposición a cientos de mujeres hermosas que se venden por dinero, en Nueva York son más conocidas como prepagos. Sus clientes más frecuentes son los políticos, empresarios y mafiosos, todos buscando solo una cosa, alguien que satisfaga hasta su más asqueroso deseo sexual. Joder de solo pensarlo se me eriza la piel... ¿Cómo pueden ser capases de vender su cuerpo sin una pizca de vergüenza o remordimiento? ¿Cómo pueden acostarse con personas así, como el señor Smith? Señores que les doblan la edad y los kilos.
—¡Esta niña está muy hermosa! —dijo Smith tocando con sus regordetas y arrugadas manos la foto de una chica que parecía de mi edad.
—Es Samanta, una niña encantadora y muy complaciente. —Sonríe coqueta y toma otro sorbo a su bebida.
—La quiero... Pero también me interesa esta. —Ahora mira la foto de otra chica, es igual de hermosa que la anterior, su cuerpo es más curvilíneo y es de tez morena.
—Ella es Karen, una chica muy cautivadora y poco usada. Es de las nuevas que acaban de llegar del caribe. —Se alisa coqueta su cabello largo.
¿Tendría algo de raro si digo que me está dando asco su conversación?
Pobres chicas... Aunque es su decisión, nadie es obligada a convertirse en prepago, al menos no con Jessica. Muchos la buscan por sus servicios, pero muchas más llegan a ella para pedirle trabajo.
—Las quiero a las dos mañana en mi casa, a las nueve de la noche —termina por decir tomando el último trago del coñac triple seco—. Espero la información de tu número de cuenta lo antes posible para que te deposite el adelanto, el resto lo tendrás cuando termine con ellas.
—Claro, se los proporcionare a tu secretaria por mensaje. —Jessica sonríe y asiente satisfecha cuando Smith se va. Se acomoda sobre su asiento y suelta un suspiro, hojeando las fotos del fólder. Levanta su vista notando como la observo.
Últimos capítulos
#92 Capítulo 92 cap 92
Última actualización: 2/6/2026#91 Capítulo 91 cap 91
Última actualización: 2/6/2026#90 Capítulo 90 cap 90
Última actualización: 2/6/2026#89 Capítulo 89 Cap 89
Última actualización: 2/6/2026#88 Capítulo 88 Capitulo 88
Última actualización: 2/6/2026#87 Capítulo 87 Capítulo 87
Última actualización: 2/6/2026#86 Capítulo 86 cap 86
Última actualización: 2/6/2026#85 Capítulo 85 Cap 85
Última actualización: 2/6/2026#84 Capítulo 84 cap 84
Última actualización: 2/6/2026#83 Capítulo 83 Cap 83
Última actualización: 2/6/2026
Te podría gustar 😍
La Alimentadora del Rey Vampiro
—Emory: Nací para ser la Alfa de mi manada, la primogénita de mi padre. Pero ahora... estoy aquí, en el castillo de nuestro mayor enemigo, el Rey Vampiro. Debería odiar a Kane Alexander, pero cuanto más tiempo paso con él, más lo anhelo de maneras que no puedo entender. No estoy aquí para ser su amante, sin embargo. Estoy aquí para ser su alimentadora. Pero incluso antes de que sus labios rocen mi piel por primera vez, sé que me entregaría a él de todas las formas imaginables si tan solo me lo pidiera.
—Kane: Anhelo probar a la cambiaformas lobo, pero no su sangre, su cuerpo... su esencia. La quiero de todas las formas imaginables. Pero ya estoy comprometido para casarme con otra vampira de sangre pura, y si cancelo eso, he condenado a mi reino a otra guerra. Tiene que haber una manera de mantener a Emory Moonraker como mi alimentadora pero no reclamarla en mi cama. Aún no lo he descubierto, y cada vez que miro en sus ojos jade, olvido todo y a todos excepto a ella. Pero tengo enemigos, y cada momento que pasa aquí en mi hogar, el Castillo Graystone, está en peligro.
Esposa para dos: Doble placer
Cuando Emily descubre la traición , el dolor se convierte en venganza pura. Ama a Benjamin con locura, pero quiere herirlo.
Días después, un hombre misterioso la salva de un ataque, Emily lo trae a casa como arma.
Benjamin cree que es un farol. Había aceptado el desafío con arrogancia: «Hazlo, si tanto quieres vengarte. Pero no podrás».
—Ben —dice Emily con voz calma—. Te presento a Xavier. Esta noche se queda.
La sorpresa cruza el rostro de Benjamin. Emily besa a Xavier delante de él. Xavier baja la cremallera de su vestido, desliza los dedos entre sus piernas.
—Quiero que me toques hasta que me corra —le dice a Xavier, mirando a su marido—. Y quiero que él lo vea.
Xavier obedece. Emily se corre con un grito contra la mano del desconocido mientras Benjamin observa, mandíbula tensa-
Cuando Benjamin se pone de pie, Emily espera violencia. En cambio, él se acerca, y une sus dedos a los de Xavier dentro de ella.
—¿Esto es lo que querías? —susurra Benjamin.
Emily solo asiente, lágrimas de placer en los ojos. Los cuatro dedos la llenan, la hacen explotar otra vez. Grita el nombre de Benjamin mientras se corre entre los dos hombres.
—Nunca pensé que lo harías.
—Y yo no pensé que lo aceptaras.
¿Sobrevivirá su matrimonio a esta guerra de placer o el fuego los consumirá?
La historia de Speed y los Rebeldes sin control
Soy Brick. Cuando conocí a Speed por primera vez, pude ver instantáneamente que necesitaba a alguien que tomara el control. Necesitaba al Dom en mí para ayudarla a explorar sus necesidades y deseos de manera segura. Necesitaba someterse a mí y a su verdadero yo. Necesitaba que la guiara mientras explora quién es y qué quiere. Necesita un lugar seguro que solo yo puedo darle para superar lo que le inculcaron como correcto y seguir su corazón.
Soy Gretchen. Soy una conejita para los Rebeldes. Estaba bien con eso hasta que conocí a Speed. Ella es todo lo que siempre he querido. Antes de que pudiera hacer mi movimiento, ella descubrió que soy una conejita y no quiere hablar conmigo. Por Speed, estoy dispuesta a dejar de ser una conejita y trabajar con Brick para que Speed derribe sus muros. Estoy dispuesta a compartir a Speed con Brick para que obtenga lo que necesita de ambos. Speed nos necesita juntos. Solo necesitamos ganar su corazón y lograr que acepte su verdadero yo.
Mamá por acuerdo: Corazón roto por el CEO
Pero cuando él insiste en concebir de forma natural, todo se descontrola. Entre encuentros ardientes y emociones que no deberían existir, Valentina cae. Él también... aunque nunca lo admitiría.
Hasta que nace el bebé.
Hasta que Damián desaparece.
Años después, el magnate regresa con una verdad que ya no puede callar: la perdió. Y ahora está dispuesto a recuperarla... aunque tenga que enfrentarse al mayor miedo de su vida: amar.
Mi Esposo de Matrimonio Relámpago es un Multimillonario Oculto
—La gente se casa rápido todo el tiempo ahora —respondí—. Podríamos hacer el papeleo, tomarnos el tiempo para conocernos de verdad. Si funciona, genial. Si no, nos divorciamos.
Él sonrió.
—De acuerdo. Entonces intentémoslo.
Sarah Martínez trabaja como mesera en un restaurante. Atormentada por recuerdos fragmentados de un pasado que no puede recordar completamente, está desesperada por escapar de la constante preocupación de su madre por su futuro. Cuando conoce a Michael Johnson, un hombre que parece ser la solución perfecta a sus problemas, impulsivamente le propone matrimonio.
Sin embargo, Michael no es quien aparenta ser. Es un hombre de poder y riqueza. Cuando Sarah lo confunde con la cita a ciegas organizada por su madre, él decide seguirle el juego, intrigado por su sinceridad y la posibilidad de un matrimonio libre de las cazafortunas a las que está acostumbrado.
Su matrimonio comienza como un arreglo práctico, pero a medida que navegan su nueva vida juntos, los sentimientos empiezan a desdibujar las líneas de su acuerdo.
¿Descubrirá Sarah la verdadera identidad de Michael? ¿Podrá Michael confiar en las intenciones de Sarah, o es ella solo otra mujer tras su riqueza? ¿Y qué pasará cuando el ex de Sarah, una estrella de Hollywood, intente recuperarla?
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Santos del Diablo - Darkness
Después de regresar a casa tras su tiempo en la Marina, llega al club de los Cajuns y encuentra a su Luz en el sofá. Justo cuando la encuentra, se entera de que ella está fuera de su alcance. Es la hija del presidente de un club de motociclistas hermano. Ella está prohibida.
Camille ha pasado la mayor parte de su vida sin encajar. Tiene un grupo de amigos muy unido, pero no mucho más. Ha pasado la mayor parte de sus años de secundaria viviendo en el Shack, el más grande de los clubes de los Santos del Diablo. Una noche en la que no podía dormir, conoció a un hombre que no vio a una rara, sino a una mujer hermosa.
Al mudarse a Luisiana, descubre que él es mayor de lo que pensaba. Tiene que mantenerse alejada del único hombre que desea. ¿Qué pasa cuando no pueden mantenerse alejados? ¿Cuando ambos quieren lo que está prohibido?
Darkness se sentó en el sofá junto a ella.
—Nunca supe tu nombre.
—Camille. —Sonrió y cerró el libro en el marcador—. Y tú eres Darkness.
—Lo soy. —Incapaz de contenerse, extendió la mano y tocó suavemente su mejilla—. Eres tan bonita como recuerdo.
Ella se sonrojó bajo su mirada, pero nunca apartó la vista. Darkness se inclinó y presionó sus labios contra los de ella. Mantuvo el beso ligero, temiendo que si no lo hacía, iría demasiado lejos.
Maximiliano Fisterra
Maximiliano Fisterra es u verdadero nombre, pero todos lo conocen como "Bayá", el hombre más frío y calculador que pudiera existir y el cual, después de haber sido abandonado en el altar por la mujer que quería, decide dejar de creer en el amor.
No obstante, la incómoda y molesta condición que le pone su padre para heredar la mafia, lo lleva a buscar una esposa por contrato. Pero lo que nunca imaginó fue que aquella fuese una astuta y testaruda mujer; además de hermosa y dominante como él.
¿Qué pasará entre dos polos que se detestan a morir?
¿Será que con ellos sí se podrá decir que "del odio al amor, hay un solo paso"?
Descúbrelo en la candente y apasionada historia de Merlí y...
Maximiliano Fisterra.
Felices Para Siempre en Espera
Está el encantador desconocido de un encuentro casual, al que nunca esperó volver a ver—pero el destino claramente tiene otros planes. El dulce barista de la cafetería del campus, cuya sonrisa se siente como en casa. Su hermanastro, que no oculta su desprecio pero esconde más de lo que deja ver. Y luego está el amigo de la infancia que de repente ha vuelto, removiendo recuerdos que pensaba estaban olvidados hace tiempo.
Navegando el amor, la tensión y verdades no dichas, ella aprenderá que a veces el felices para siempre no es un destino—es un viaje lleno de sorpresas.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Desterrada por El Alfa, Reclamada por El Rey Licántropo
Su esposo Alfa se acuesta descaradamente con Nadia en el lecho matrimonial y rompe sin piedad el vínculo de pareja con Cassandra.
Despojada de su título de Luna, la humillan en público cuando su esposo declara: —Mi hijo no necesita a una asesina como madre.
Peor aún, el niño de seis años al que ella salvó la rechaza por completo. Gritando: —Tú no eres mi mamá—, ignora sus pesadas cadenas y sus súplicas desesperadas, y en su lugar corre a abrazar a Nadia.
Desterrada y deshonrada, Cassandra apenas sobrevive a un accidente de auto casi mortal, solo para descubrir que está embarazada del hijo de su exesposo traidor.
Cinco años después, renace de las cenizas como la médica de élite, —la doctora Frost—. Cuando el antes arrogante Alfa es envenenado y está muriendo, le suplica ayuda y perdón. Pero ella simplemente se da la vuelta y se marcha.
¿Cómo se cobrará Cassandra su venganza definitiva? Y cuando su hija de cinco años es golpeada por una enfermedad grave, ¿obligará este giro trágico a un punto de quiebre en su enredo mortal?












