
Los secretos del CEO
is.only.shi · Completado · 217.0k Palabras
Introducción
Destruido emocionalmente, Blake se verá enfrascado en una batalla por dinero y poder, siempre acompañado por su mejor amigo, Ryan, en quien confía a plenitud.
Sin embargo, los enemigos son quienes están más cerca, y Maier entenderá, por las malas, que su amigo del alma quizás no es la persona que siempre creyó, y que el mundo, tal cual lo conoce, podría colapsar sobre él en cualquier momento.
Capítulo 1
Punto de vista de Blake
Fuera de mi oficina, el viento soplaba con fuerza. A mitad de la época de lluvias, no fue raro que comenzara a llover a media tarde, mientras me encontraba en una reunión de planificación para la reestructuración de los contratos con nuestros proveedores.
—Nuestro Grupo Maier está a la vanguardia en la tecnología, y nuestra meta en los próximos dos años es consolidar nuestra marca hogar, y la marca entretenimiento, fuera de nuestras fronteras —declaré con calma.
Frente a mí, un grupo de empresarios entre los que destacaba un rubio leonado que me miraba con perspicacia, él era Ryan Daft, mi mejor amigo y actual CEO de la empresa de sus padres, uno de nuestros grandes proveedores.
Él sonrió y asintió con la cabeza, y yo continué con mi particular discurso.
Tras terminar la junta, uno a uno los señores salieron, pero el antes mencionado se quedó allí y, cuando el lugar se vació, mientras recogía mis documentos, soltó:
—Blake, oye, ¿qué harás más tarde? ¿No quieres salir a beber algo?
—¿Con este clima? Sabes que soy papa casada con hijo demandante… Colin me extrañará si no estoy allí temprano.
—Um… —Él arrugó la cara y resopló—. Colin me da envidia… ahora solo tienes tiempo para él.
La falsa molestia era audible en su tono, por lo que solo solté la risa y negué con la cabeza.
—¿De qué hablas? Si tú eres el primer consentidor del enano… lo estás malcriando muchísimo.
Los orbes azules del otro brillaron, y vi cierta vergüenza pintarlos por un segundo; acto seguido, se alzó de hombros.
—¡Es que ese niño se deja querer!, ¿no ves sus ojos? ¡Ese mirar de cachorrito que pone cuando quiere algo es simplemente irresistible!
Solté la risa sin poder evitarlo y, tras recoger mis cosas, caminé a la salida, haciéndole una seña para que me acompañara.
—Bueno… ¿tienes planes después de aquí? Planeo ir a casa temprano a jugar con ese «cachorrito»; quizás después podamos beber unas copas en mi estudio… No creo que Amy tenga problemas con que te quedes a cenar. A menos que tengas planes con…
—No —interrumpió enseguida con voz seria—. Lo nuestro se acabó, Blackecito… no quiero volver a hablar de esa mujer en un buen rato.
Arrugué la cara ante sus evasivas.
La «mujer» no era otra que Libi Warner, una amiga de la infancia de ambos con la que, según tenía entendido, el señor a mi lado se iba a casar.
—Espera… ¿qué pasó? —solté sin pensar.
Él me miró y negó con la cabeza varias veces.
—Hablaremos de eso más tarde, ¿sí?, encerrados en tu estudio y después de beberme, no sé… una botella entera. Por ahora, no quiero pensar en ella.
Lo vi adelantarse al ascensor y decidí dejarlo estar.
A pesar de parecer tranquilo de buenas a primeras, la verdad es que Ryan podía ser misterioso si lo deseaba, y muy complejo.
En fin, tras delegarle algunas cosas a Oliver, mi asistente personal recién llegado de Corea del Sur, salí junto a Ryan de la oficina a eso de las cuatro de la tarde, más temprano de lo usual.
—Es una suerte que vayas a mi casa… —mascullé desde el asiento del pasajero.
Una risa sorda cortó el ambiente, y lo miré con ojos brillantes.
—¡Sé sincero, solo querías que te diera un aventón a casa porque tu auto está en el mecánico, ¿no?!
—¡Noooo, ¿cómo crees, hombre?! ¿De verdad piensas que te usaría para algo así? —cuestioné ofendido.
Aunque ambos estábamos en la misma sintonía de este juego absurdo.
Ryan resopló y se encogió de hombros.
—Te salvas porque eres mi debilidad, así de simple —masculló entre dientes.
Lo sentí como un niño pequeño al descubrir una trama, pero no me preocupé; después de todo, menos un mes, porque yo nací antes, nos conocíamos de toda la vida.
La lluvia comenzó cuando íbamos a medio camino entre el centro de la ciudad y mi casa en Marina, y a nuestra llegada ya era bastante fuerte, por lo que terminamos corriendo hacia la puerta principal y, al llegar al tope de las escaleras, estábamos empapados.
No me di cuenta porque casi no se veía nada por el chaparrón, pero un auto conocido se hallaba estacionado al otro lado de la calle.
Pasamos a la casa y nos deshicimos de nuestros zapatos y chaquetas; sin embargo, casi enseguida, un ruido ensordecedor inundó mis oídos, y el instinto me hizo preocuparme.
—¿Colin está llorando? ¿Dónde está Amy? —pregunté alto y pasé a la sala.
A la derecha, a un costado de los muebles, se encontraba el corral en el que mi pequeño solía pasar las mañanas, rodeado de sus peluches y juguetes favoritos.
Me acerqué a él y lo encontré llorando en soledad, y un susto me abrumó. Di un paso más y lo tomé en mis brazos, contemplando sus ojos abrirse de par en par al verme.
—¡Papiiiii, ayiuraaaa! —chilló asustado y me abrazó con fuerza.
Con poco más de dos años, era capaz de pronunciar ciertas palabras con claridad.
—Ya… cariño, cariño, ya estoy aquí, ¿sí? Ya estoy aquí.
Lo acuné con calma y miré con ojos de advertencia a un Ryan que comenzó a buscar a mi esposa enseguida por la planta baja.
¿Dónde demonios se había metido?
—¡Amy, Amy! —gritó Ryan.
Pero la lluvia era demasiado fuerte, y no se oía nada.
—Vamos arriba —dije, dándome cuenta de que Colin se había calmado casi al instante.
El otro asintió y ambos subimos las escaleras poco a poco, temerosos de que algo malo estuviese sucediendo, porque Amy jamás desatendía a Colin, o al menos no en mi presencia.
No obstante, nada me preparó para lo que escuché a continuación.
—¡Ah… ah…! ¡Gil, sí, más!
El grito de una voz que conocía bastante bien me heló la sangre cuando estuve junto al pasillo que daba a la habitación principal.
A mi lado, Ryan se sorprendió y me miró con los ojos bien abiertos. Quizás sabiendo que algo no andaba bien, murmuró:
—Dame a Colin, lo llevaré por ti.
Un zumbido explotó en el fondo de mi mente, y el frío se regó por mis manos y pies en el momento en el que los jadeos se hicieron más sonoros. Le entregué a mi hijo a Ryan y tragué con dureza al dar un par de pasos al frente y poner la mano sobre la manilla de la blanca puerta de madera que daba a mi dormitorio.
Una corriente eléctrica erizó cada vello de mi cuerpo justo al girarla y, cuando abrí la puerta, una pintura del apocalipsis estalló en mi cara.
—¡Amy… me voy a correr!
—¡Hazlo dentro, rápido…!
Mi amada esposa, y el detestable de mi hermano mayor… tenían se.xo en mi cama.
La mente se me quedó en blanco y, sin apenas pensarlo, bramé a todo pulmón:
—¡¿Qué demonios es esto?!
• • •
Bienvenido/a a esta nueva historia.
«Los secretos del CEO» es una historia spin off de otra novela mía, La venganza de Ellie, que puedes encontrar completa en esta misma aplicación (visita mi perfil para más información); sin embargo, puedes continuar leyéndola sin problemas, ya que la una no influye en la otra. Son novelas independientes.
Ahora sí, gracias por darle una oportunidad a la historia, espero que disfrutes la lectura. Si ya leíste «La venganza de Ellie», ¿qué te parece esta nueva aventura?, ¿sientes curiosidad por saber qué desventuras les tocará vivir a nuestro par favorito?
Últimos capítulos
#130 SV5 Misión 4: La propuesta
Última actualización: 8/20/2025#129 SV4 Misión 3: Mantén el secreto
Última actualización: 8/20/2025#128 SV3 Misión 2: Convencer al Rey
Última actualización: 8/20/2025#127 SV2 Misión 1: El anillo
Última actualización: 8/20/2025#126 SV1: Arribo a Hiraeth
Última actualización: 8/20/2025#125 Epílogo: Como siempre quise
Última actualización: 8/20/2025#124 Capítulo 123: Sumido en la oscuridad
Última actualización: 8/20/2025#123 Capítulo 122: Debilucho
Última actualización: 8/20/2025#122 Capítulo 121:
Última actualización: 8/20/2025#121 Capítulo 120: Dedos largos
Última actualización: 8/20/2025
Te podría gustar 😍
La Novia de Último Minuto del Billonario
«Todo el mundo habla del hashtag que acaba de hacerse viral en menos de unas horas. Sin embargo, esta chica se ha convertido en un misterio que todos quieren resolver. De hecho, tenemos fotos de varias personas que han visto a la niña en persona.» *
La pantalla del teléfono es pequeña, pero capto varias fotos mías parpadeando en la pantalla. ¡Esto no puede estar pasando!
¿Recuerdas ese ataque de pánico que estaba provocando? Bueno, esa cosa vuelve con fuerza. Siento que todo el aire me ha sido absorbido y se me contrae el pecho. Mi visión es borrosa y me doy cuenta de que estoy cayendo justo antes de que las cosas se oscurezcan.
«Relájese, señorita Riley, soy el Sr. Rhodes, un donante de nuestro hospital. Esta mujer es su prometida. Me encargaré de las cosas de aquí». El médico lo dice y se aparta para dejar salir a la enfermera.
La veo alejarse corriendo antes de concentrarme en el médico. Es un hombre mayor con cabello blanco y cara amistosa, pero me da vibraciones raras.
Espera... ¿acaba de decir, prometida?
«Lo siento, ¿qué dijiste?» Pregunto.
«Tengo una propuesta para ti». Dice el hombre.
«¿Una propuesta para mí? ¿Qué quieres decir?»
«¿Una propuesta? Significa...»
Muevo la mano. «¡Eso no! No soy idiota. Quiero decir, ¿qué propuesta?»
«Quiero que te cases conmigo». Dice con franqueza.
Apuesto a que te preguntas cómo una mujer que vive en un vagón abandonado termina casada con un multimillonario tecnológico.
Pues es sencillo. Nos topamos, nos miramos a los ojos y el resto es historia.
Vale, no, no es exactamente lo que pasó. Mira, Artemis Rhodes está en apuros. Necesita una novia para su próximo cumpleaños... dentro de seis días. Entonces, ¿qué hace? Me persigue como a un acosador loco y me ofrece un montón de dinero para casarme con él.
Una locura, ¿verdad?
Por supuesto que me niego porque tengo algo de dignidad, pero cuando mi mundo se pone patas arriba no tengo más remedio que aceptar. Gracias a él no puedo volver a mi antigua vida, y ahora estoy atrapada en la suya.
Soy su rebelión contra su familia y una piedra en su piel... sus palabras, no las mías...
Somos de mundos diferentes y eso significa que, eventualmente, esos mundos chocan y, con ello, ocurre un desastre que está a punto de destruir todo el plan. Ya sabes, un martes normal.
Entonces, ¿qué hacen dos personas cuando todo empieza a ir mal?
Bueno, déjame decirte...
Emparejada por Contrato con el Alfa
William—mi devastadoramente guapo y rico prometido hombre lobo destinado a convertirse en Delta—se suponía que sería mío para siempre. Después de cinco años juntos, estaba lista para caminar hacia el altar y reclamar mi felices para siempre.
En cambio, lo encontré con ella. Y su hijo.
Traicionada, sin trabajo y ahogada en las facturas médicas de mi padre, toqué fondo más duro de lo que jamás imaginé posible. Justo cuando pensaba que lo había perdido todo, la salvación llegó en la forma del hombre más peligroso que había encontrado.
Damien Sterling—futuro Alfa del Clan Sombra de la Luna Plateada y despiadado CEO de Sterling Group—deslizó un contrato sobre su escritorio con gracia depredadora.
—Firma esto, pequeña corza, y te daré todo lo que tu corazón desea. Riqueza. Poder. Venganza. Pero entiende esto—en el momento en que pongas la pluma en el papel, te conviertes en mía. Cuerpo, alma y todo lo demás.
Debí haber corrido. En cambio, firmé mi nombre y sellé mi destino.
Ahora pertenezco al Alfa. Y está a punto de mostrarme cuán salvaje puede ser el amor.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Cielo o Infierno: Amando a Mi Retorcido Multimillonario
Me volteó sobre mi estómago con brutal eficiencia, su mano cayendo fuerte sobre mi trasero en una bofetada que resonó en la habitación.
—Eso es lo que quieres, ¿verdad? Ser tratada como la puta barata que eres.
Hannah se convirtió en madre sustituta para salvar al "moribundo" hijo de su benefactor—solo para descubrir que era una mentira de un drogadicto.
Ahora, llevando al hijo de Finn Sterling, un hombre tan frío y despiadado como peligroso, no tiene salida.
Pensó que todo iría según el acuerdo: pasaría su embarazo en un sanatorio remoto, daría a luz y luego se marcharía.
Hasta que la familia Sterling envió un mensaje—Finn quería casarse con ella.
Hannah quedó atónita. La última vez que se vieron, Finn había dejado claro que quería tener el menor contacto posible con ella.
¿Por qué el cambio repentino? ¿O hay alguien más moviendo los hilos—ocultando un plan que podría destruirlos a ambos?
El precio de ser su esposa
Para proteger a su mejor amigo, Briana aceptó casarse con él aparentando frente a su familia y Gianni a cambio hizo que la inseminaran para cumplir su sueño de ser madre. Ella intenta convencerse que debe olvidarse de Salvatore. Pero vivir tan cerca de él es una tortura.
De repente, todo cambió cuando Gianni murió dejándola sola y embarazada, con un testamento en el que dice que dejará todas sus propiedades para Briana y el bebé si se casar durante un año con Salvatore.
Ella piensa que él se negará pero Salvatore accede por su hermano y su sobrino que viene en camino.
Ahora Briana no solo comparte techo, sino también el apellido y la cama con el hombre que no la ama pero cuya cercanía la desarma.
Él no la quiere.
Ella no puede dejar de amarlo.
Pero hay una cosa que los une más que el matrimonio, incluso aunque ellos mismos no lo sepan.
ATLAS EL ALFA CAUTIVO
—Lléname de ti, Atlas —suplicó abriendo los pantalones del hombre.
Un gruñido animal abandonó la garganta de Atlas, pero no pudo hacer nada. Simplemente, observó como Mica le acariciaba la dura verga.
Durante meses. Atlas Dravencor sufrió en cautiverio a manos de su enemigo. El alfa Aziel de la manada de Plata. Encerrado como una bestia, fue torturado para doblegarlo, pero fiel a sus principios y lealtades, no se dejó vencer. Hasta que llegó Mica, inocente y con intención de ayudarlo, terminó sucumbiendo ante ella. Solo para enterarse de que se trataba de la hija de su peor enemigo.
Traicionado, juró vengarse y, cuando finalmente es rescatado por su padre y su gente, Atlas no huye solo: arrastra a Mica con él, herida en el asalto. No la salva por piedad. La lleva con él como su botín de guerra. Como castigo y símbolo de su victoria.
Atlas está decidido a vengarse y hacerle pagar por su engaño; sin embargo, estar lejos de la joven omega le resulta imposible, sobre todo, cuando descubre que en su cuello lleva su marca y en su vientre, a su hijo.
Entre la sed de venganza y el deseo prohibido, Atlas deberá decidir si será un verdugo… o un alfa digno.
La Alimentadora del Rey Vampiro
—Emory: Nací para ser la Alfa de mi manada, la primogénita de mi padre. Pero ahora... estoy aquí, en el castillo de nuestro mayor enemigo, el Rey Vampiro. Debería odiar a Kane Alexander, pero cuanto más tiempo paso con él, más lo anhelo de maneras que no puedo entender. No estoy aquí para ser su amante, sin embargo. Estoy aquí para ser su alimentadora. Pero incluso antes de que sus labios rocen mi piel por primera vez, sé que me entregaría a él de todas las formas imaginables si tan solo me lo pidiera.
—Kane: Anhelo probar a la cambiaformas lobo, pero no su sangre, su cuerpo... su esencia. La quiero de todas las formas imaginables. Pero ya estoy comprometido para casarme con otra vampira de sangre pura, y si cancelo eso, he condenado a mi reino a otra guerra. Tiene que haber una manera de mantener a Emory Moonraker como mi alimentadora pero no reclamarla en mi cama. Aún no lo he descubierto, y cada vez que miro en sus ojos jade, olvido todo y a todos excepto a ella. Pero tengo enemigos, y cada momento que pasa aquí en mi hogar, el Castillo Graystone, está en peligro.
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)
Una beta para el alfa.
Por otro lado, tenemos a Cole Turner, un alfa de veintitrés años que está envuelto en un drama familiar, el cual, lo ha orillado a mantener un compromiso con la hija adoptiva de su difunto tío, el antiguo alfa de una manada vecina.
Gracias a que el alfa de Raine, Alan Carter, es el mejor amigo de Cole, la joven loba se ve forzada a asistir a la fiesta de compromiso de Cole, donde, por desgracia, descubre que el novio, es su compañero.
Al encontrarse sus miradas, las chispas no tardan en surgir, mientras que las de Raine son de rencor, las de Cole no son más que de amor.
¿Podrá Cole hacer entender a su terca compañera que nada es lo que parece?
¿Podrá la propia Raine, resistirse a los encantos del alfa?
Sobre todo, ¿podrán llegar a confiar el uno en el otro para resolver los misterios sobre las desdichas de la familia Turner? ¿O las intrigas y las personas mal intencionadas triunfaran sobre ellos?
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
ENCUENTRAME
Su terapia una vez a la semana, es el lugar de refugio donde respirar no le cuesta tanto. Todo en su vida debe ser cuidadosamente planeado
Sin embargo, el cambio repentino de su Psiquiatra jubilado y el profesor más verdugo de la academia, que a resumidas cuentas resultan ser la misma persona, desequilibran su supuesta normalidad haciendo que ella saque a flote los rincones más oscuros que ha querido esconder desde hace mucho tiempo.
Xavier está convencido que nadie interrumpirá su rigurosa vida, de hecho, él es lo suficientemente cuidadoso como para que nadie esté a su lado por lo menos 24 horas seguidas. Es un hombre cerrado, dominante y muy controlador, entre eso, manipulador. Pero cuando Anaelise entra en su campo de visión, no solo sacará lo peor de él, ella romperá sus barreras y desatará el caos que él mantiene oculto.
Ellos son sombras, y estas, se unirán formando un caos interminable.












