
¿TU CAMA O LA MÍA?
Leslie D · En curso · 30.0k Palabras
Introducción
En menos de veinticuatro horas pierde su maleta, descubre que la habitación que alquiló no existe y recibe la cancelación del proyecto por el que cruzó media Europa.
Entonces aparece Rowan Ashford.
Un desconocido arrogante, divertido y peligrosamente atractivo que le presta un cargador, comparte accidentalmente su café con ella y consigue hacerla reír durante el peor día de su vida.
Clara se despide convencida de que nunca volverán a verse.
Londres tiene millones de habitantes.
Las probabilidades estaban de su lado.
Hasta que al día siguiente entra en su nuevo trabajo y descubre que Rowan es el arquitecto responsable del antiguo teatro que ella deberá ayudar a reabrir.
Ahora trabajarán juntos durante seis meses.
La atracción tarda muy poco en dejar de ser una broma.
Pero Rowan ya entregó una vez su futuro a alguien y terminó descubriendo una traición que lo dejó incapaz de confiar en las promesas.
Clara tampoco quiere otra relación.
Así que llegan al acuerdo perfecto:
sexo, deseo y ninguna expectativa.
El problema empieza cuando ambos descubren que acostarse sin enamorarse resulta mucho más complicado cuando ya no pueden dejar de buscarse.
Capítulo 1
—Dime que no acabas de alquilarme una habitación que no existe.
El hombre del teléfono colgó.
Me quedé mirando la pantalla como si insultarla pudiera devolverme los ochocientos euros de depósito.
Londres me recibió con lluvia, una maleta perdida y una estafa inmobiliaria.
Muy elegante.
Volví a llamar.
Buzón de voz.
Otra vez.
Nada.
—Perfecto.
Una pareja pasó a mi lado bajo un paraguas compartido.
Yo tenía uno.
Estaba dentro de la maleta que British Airways había decidido mandar de vacaciones sin mí.
Me refugié bajo el toldo de una cafetería cerrada y revisé la dirección por quinta vez.
El edificio existía.
El piso también.
La mujer que abrió veinte minutos antes me había informado, con una amabilidad mortal, que nunca había alquilado ninguna habitación.
Así que oficialmente estaba sola en Camden, con una mochila, treinta y cuatro por ciento de batería y una necesidad creciente de gritar.
Mi móvil vibró.
Correo nuevo.
“Reestructuración del proyecto.”
Abrí.
Leí.
Volví a leer.
El cliente por el que había aceptado mudarme a Londres cancelaba el contrato.
Me reí.
No porque fuera gracioso.
Porque si empezaba a llorar probablemente terminaría inundando otra ciudad europea.
—¿Siempre te ríes cuando estás a punto de asesinar a alguien?
La voz masculina llegó desde mi derecha.
Me giré.
Un hombre alto estaba bajo el borde del toldo, sosteniendo dos cafés y observándome con una ceja levantada.
Cabello oscuro.
Abrigo gris.
Barba corta.
Ojos claros.
Y esa clase de boca que una mujer sensata debería ignorar cuando acaba de quedarse sin casa.
Yo nunca había presumido de sensata.
—Solo cuando el asesinato parece administrativamente complicado.
Él miró mi teléfono.
—¿Mal día?
—No.
—Claro.
—Estoy disfrutando muchísimo de mi llegada.
—Se nota.
Levantó uno de los vasos.
—¿Café?
—¿Le ofreces bebidas a desconocidas enfadadas habitualmente?
—Solo cuando están bloqueando la entrada.
Miré detrás.
Yo estaba literalmente delante de una puerta lateral.
Me aparté.
—Podías haber empezado por eso.
—Parecías ocupada amenazando al teléfono.
—Se lo merecía.
El hombre abrió la puerta.
Un cartel oxidado decía THE LYRIC.
—¿Qué es esto?
—Un antiguo teatro.
—Parece cerrado.
—Lo está.
—Entonces tu estrategia comercial es extraña.
Me miró.
—Trabajo aquí.
—Eso tampoco mejora la imagen.
Sonrió.
Error.
Tenía una sonrisa mucho mejor de lo permitido.
Entró.
La lluvia aumentó.
Yo seguí bajo el toldo durante cinco segundos.
Luego otros cinco.
La puerta volvió a abrirse.
—¿Vas a quedarte ahí toda la tarde?
—Estoy considerando convertirme en parte de la fachada.
—Entra.
—¿Eso es una invitación seria?
—No. Me preocupa que mueras de hipotermia y compliques la licencia de obras.
—Romántico.
—Muchísimo.
Entré.
El vestíbulo era enorme, oscuro y precioso incluso cubierto de polvo.
Molduras antiguas.
Carteles rotos.
Una lámpara sin bombillas.
El hombre dejó uno de los cafés sobre una mesa de trabajo.
—Puedes esperar aquí hasta que pare.
—¿Y si no para?
—Es Londres.
—Buen punto.
Me quité el abrigo mojado.
Él me miró un segundo.
No demasiado.
Lo suficiente.
—¿Qué?
—Nada.
—Eso siempre significa algo.
—Estás empapada.
—Observador.
—Es una cualidad profesional.
—¿Detectar agua?
—Detectar problemas.
—Entonces hoy tienes material.
Mi móvil pitó.
Veinte por ciento.
—Mierda.
Él señaló una regleta.
—Cargador.
—No tengo adaptador británico.
Sacó uno de una caja y me lo tendió.
—¿También rescatas extranjeras tecnológicamente inútiles?
—Solo a las que insultan rápido.
—Soy española.
—Eso explica bastante.
—¿Qué exactamente?
—La velocidad.
Le quité el adaptador.
Nuestros dedos se rozaron.
Nada especial.
Solo piel.
Calor.
Mi cuerpo, traidor y oportunista, lo registró con demasiada atención.
Él también miró nuestras manos.
Después mi cara.
—¿Nombre?
—Clara.
—Rowan.
—Muy británico.
—Mis padres se esforzaron.
Conecté el teléfono.
—Gracias.
—¿Por el cargador o por no dejarte morir?
—Todavía no he decidido.
Bebí distraídamente el café que estaba sobre la mesa.
Rowan me miró.
—Ese era mío.
Me congelé.
—¿Qué?
—Mi café.
Miré el vaso.
Luego el otro, intacto.
—Has dicho café.
—No dije cuál.
—Podías marcarlo.
—No sabía que iba a ser víctima de robo.
—Te compro otro.
—Ya bebiste de ese.
—No tengo enfermedades interesantes.
—Qué tranquilizador.
Dejé el vaso.
Él lo tomó.
Y bebió exactamente por el mismo borde.
Mi mirada se quedó ahí más tiempo del correcto.
Rowan lo notó.
Por supuesto.
—¿Problema?
—Ninguno.
—Parecía que ibas a decir algo.
—Pensaba que los británicos tenían más miedo a los gérmenes.
—Pensaba que las españolas preguntaban antes de robar bebidas.
—Empate.
Su sonrisa volvió.
Esta vez no aparté los ojos.
El vestíbulo quedó extraño.
Demasiado silencioso.
Demasiado consciente de que él estaba cerca.
Rowan apoyó una cadera contra la mesa.
—Entonces, Clara, ¿qué te trajo a Londres además del deseo de delinquir con café?
—Trabajo.
El correo cancelado seguía abierto en mi pantalla.
—O me trajo.
Su mirada bajó al mensaje.
—¿Te cancelaron?
—Hace seis minutos.
—Vaya.
—Y mi alojamiento era una estafa.
—Eso mejora el día.
—Y mi maleta está desaparecida.
—¿Algo más?
—No me provoques.
Se rio.
—¿Tienes dónde dormir?
—Estoy trabajando en ello.
—Eso significa no.
—Eso significa que no necesito que un extraño me solucione la vida.
—No pensaba hacerlo.
—Bien.
—Aunque conozco un hotel barato a tres calles.
Lo miré.
—¿Barato londinense o barato humano?
—Dolorosamente londinense, pero limpio.
—Acepto el dato.
Me escribió la dirección en una hoja.
Su letra era irritantemente buena.
—No es elegante.
—Hoy mi estándar es “tiene techo”.
—Entonces encaja.
Mi teléfono volvió a encenderse.
Cuarenta y dos por ciento.
La lluvia aflojó.
Me puse el abrigo.
—Supongo que esta es la parte donde desaparecemos para siempre.
Rowan ladeó la cabeza.
—Londres es bastante grande.
—Exacto.
—Así que probablemente sí.
No sé por qué esa respuesta me molestó un poco.
Ridículo.
Lo conocía desde hacía media hora.
—Gracias por el cargador.
—Y el café.
—Ese me lo quedo.
—Ladrona.
—Arquitecto antipático.
Sus ojos se afilaron.
—No te dije que fuera arquitecto.
Miré los planos sobre la mesa.
—Detecto problemas.
—Eso me suena familiar.
Abrí la puerta.
—Adiós, Rowan.
—Adiós, Clara.
Caminé tres calles hasta el hotel que me recomendó.
Tenía techo.
Victoria.
Mientras rellenaba el registro, mi móvil vibró.
Mensaje de una agencia con la que había trabajado meses atrás.
“Tenemos un proyecto urgente en Londres. Reapertura cultural. Necesitamos productora creativa. ¿Disponible mañana para reunión?”
Miré la pantalla.
Después el nombre del proyecto.
THE LYRIC.
Me quedé inmóvil.
Abrí el mensaje completo. La reunión era a las nueve, en una oficina temporal dentro del teatro. Mi contrato cancelado acababa de morir hacía menos de una hora y ya había otro proyecto llamando.
Contesté que sí.
Luego me quedé mirando el nombre de Rowan en mi memoria con una claridad absurda.
No sabía su apellido.
No sabía si volvería a verlo.
Y definitivamente no sabía por qué seguía recordando la forma en que había bebido del mismo borde del vaso después de mí.
—Patético —murmuré.
Guardé el teléfono.
Había venido a Londres para empezar, no para obsesionarme con un desconocido que tenía café, mejores manos y facilidad para hacerme olvidar que mi día era un desastre absoluto.
La recepcionista levantó la vista.
—¿Todo bien?
Pensé en Rowan.
En su café.
En su sonrisa.
En Londres y sus casi nueve millones de habitantes.
Solté una risa.
—Sí. Solo acabo de descubrir que esta ciudad no es tan grande como presume.
Últimos capítulos
#26 Capítulo 26 26
Última actualización: 10/4/2026#25 Capítulo 25 25
Última actualización: 10/4/2026#24 Capítulo 24 24
Última actualización: 10/4/2026#23 Capítulo 23 23
Última actualización: 10/4/2026#22 Capítulo 22 22
Última actualización: 10/4/2026#21 Capítulo 21 21
Última actualización: 10/4/2026#20 Capítulo 20 20
Última actualización: 10/4/2026#19 Capítulo 19 19
Última actualización: 10/4/2026#18 Capítulo 18 18
Última actualización: 10/4/2026#17 Capítulo 17 17
Última actualización: 10/4/2026
Te podría gustar 😍
Venganza Para Mamá: Los Pequeños Revoltosos Del Mafioso
Para los gemelos Elisa y Eliseo Dorantes, ver a Natalia matarse trabajando mientras el fantasma del desalojo la ahoga en llanto es insoportable. Al ejecutar la «Misión Mami Lágrimas Cero» para conseguir dinero, quedan atrapados en el fuego cruzado del crimen organizado. Ahí cara a cara con la muerte, se topan con el líder de la red: Collins Graterol.
Al reconocer a Collins como el hombre de la foto secreta que su madre guarda con dolor, la misión cambia radicalmente. Ya no quieren dinero; buscan venganza. Sedientos de cobrar cada noche de sufrimiento de Natalia, los pequeños genios declaran una guerra despiadada contra el imperio del capo.
A través de travesuras cómicas e inofensivas en apariencia, desestabilizan la organización de Collins. Cada vez que son acorralados, responden con excusas tan inocentes y lógicas que desarman a la mente más calculadora del inframundo.
Collins, un capo intocable, ve su mundo tambalearse sin sospechar que esos dos pequeños demonios son su propia sangre. Entre ataques de cárteles rivales y el implosivo reencuentro con Natalia —el único amor que jamás pudo olvidar, ahora cargado de resentimiento, deseo y secretos—, enfrentará la batalla más peligrosa de su vida. Una donde las balas no serán su mayor amenaza, sino la venganza implacable de sus propios hijos, cuya meta final es una sola: hacerlo llorar.
Casada con el Esposo de mi Hermana
La maldición de la luna
—Soy Hayden —dijo el hombre.
Desde el accidente en su decimosexto cumpleaños, ella pensaba que estaba maldita. Se vio obligada a vivir una vida sola con su bestia, hasta que conoció a Hayden. Su alfa, su compañero. Tal vez no era una maldición, sino una bendición.
El juego de elegir Luna
—¿Cómo pudiste esconder a mi pequeña?! —dijo Nicholas.
—¿Perdón? ¡Ella no es tuya! —respondió Piper.
—¿Tuviste un hijo con alguien más justo después de que rompimos?! —exclamó Nicholas.
Juego del Destino
Cuando Finlay la encuentra, ella está viviendo entre humanos. Él está cautivado por la obstinada loba que se niega a reconocer su existencia. Puede que no sea su compañera, pero él quiere que sea parte de su manada, lobo latente o no.
Amie no puede resistirse al Alfa que entra en su vida y la arrastra de vuelta a la vida de manada. No solo se encuentra más feliz de lo que ha estado en mucho tiempo, su lobo finalmente viene a ella. Finlay no es su compañero, pero se convierte en su mejor amigo. Juntos, con los otros lobos principales de la manada, trabajan para crear la mejor y más fuerte manada.
Cuando llega el momento de los juegos de la manada, el evento que decide el rango de las manadas para los próximos diez años, Amie necesita enfrentarse a su antigua manada. Cuando ve al hombre que la rechazó por primera vez en diez años, todo lo que pensaba que sabía se pone patas arriba. Amie y Finlay necesitan adaptarse a la nueva realidad y encontrar un camino hacia adelante para su manada. Pero, ¿los separará esta nueva situación?
La novia fugitiva
Amelia, huyó el día de su boda, pues era fiel creyente en el amor, huyó lejos de su familia y todo lo que le rodeaba, para darle paso a una nueva vida, pero estaba lejos de imaginarse, que el hombre que dejó botado en altar la buscaría para vengarse de ella y hacerla vivir el sufrimiento más grande que ella pudiera sentir.
Unos años más tarde, después de haber sometida a tantas humillaciones, Amelia regresó convertida en otra mujer, empoderada, y llena también de unos deseos inmensos de vengarse del hombre que le hizo tanto daño.
Pero con lo que ninguno de los dos cuenta, es que siempre estuvieron destinados a estar juntos ¿Crees en las segundas oportunidades? ¿Crees en el amor verdadero?
Acompáñame en esta conmovedora historia.
La Cuarta Vida de la Omega
El Alfa más brutal, temido y despiadado de las manadas, le propone un trato inesperado: convertirse en su Luna. Ella necesita el poder y la protección que solo un Alfa como él puede proporcionarle.
Acepta, convencida de que podrá utilizar al Alfa para conseguir su venganza.
Lo que no imagina es que el Alfa también tiene sus propios secretos… y que acercarse demasiado a él podría ser mucho más peligroso que enfrentarse a sus enemigos.
Mientras su antigua pareja la traiciona con su propia media hermana, Escarlata comienza su plan de venganza. Pero cuanto más se acerca al alfa, más difícil le resulta distinguir entre el peligro y la atracción.
Ella quería usar al Alfa para vengarse.
Él tenía sus propias razones para elegirla.
Y ninguno estaba preparado para enamorarse.
Esta vez, ella no permitirá que nadie decida cómo termina su historia.
La Omega despreciada está a punto de convertirse en la mujer que nadie podrá volver a destruir.
El Destino Errante de Lucky: Emparejada con un Rey Alfa
Wyatt sonrió y, por un momento, fue como si mi corazón hubiera saltado de mi pecho. Parecía una estrella de cine parada allí con el sol de la madrugada detrás de él. Su cabello castaño estaba peinado un poco más de lo habitual, con rizos más prominentes y estaba recogido y alejado de su rostro. Su barba, que por lo general se parecía más a una espesa barba en las mejillas y la barbilla, había crecido un poco más, y me preguntaba cómo no me había dado cuenta de eso esta mañana.
Fue entonces cuando me di cuenta de que no me permitía mirarlo más que unos instantes. Si lo hubiera hecho, me habría fijado en la manga llena de tatuajes que tenía en el brazo izquierdo, especialmente cuando estaba sin camisa esta mañana. O me habría dado cuenta de que sí, era sexy. Sí, era precioso. Pero también era bastante guapo y parecía tener un aire dulce...
Me quité ese pensamiento de la cabeza. Como alfa, ni siquiera saldría con una mujer cualquiera, y definitivamente no con una que leyera como un humano en lugar de un hombre lobo.
Wrenlee «Lucky» Jones quería mantener un perfil bajo. Demonios, su vida dependía de ello. Pero cuando cumplió 18 años y descubrió que un enamorado de ella desde hace mucho tiempo era en realidad su compañero hombre lobo predestinado, las cosas se complican rápidamente. En cuestión de semanas, es víctima de una antigua maldición y tiene que luchar tanto contra entidades mágicas como contra su testarudo y autoritario compañero, que resultó ser el Rey Alfa del Dominio de los Apalaches. Atrapada repentinamente entre el destino, el miedo y el amor, Wrenlee debe sortear la maldición que la rodea y tomar decisiones que no solo le costarán a ella... sino también a su pareja. (Libro introductorio a las novelas del Dominio de los Apalaches, narrado desde perspectivas alternas)
Fingido a real
Gautam es un doctor alto, moreno y guapo. Es inteligente, divertido e ingenioso. Necesita ayuda de alguien para salir de una situación incómoda con su amigo. Encuentra una solución perfecta...
Únete a su viaje y descubre cómo se enamoran de verdad...
Solo Fue Su Esposa
Oriana Quiroga fue criada como la vergüenza de su familia.
La hija gorda que nadie quería.
La niña de carácter difícil.
La que nunca sería suficiente.
Cuando sus padres intentan entregarla en matrimonio a un hombre poderoso para salvarse de la ruina, Oriana cree que su vida terminó.
Hasta que el capitán Rodrigo Valdés aparece y dice frente a todos:
—Oriana es mi futura esposa.
Así nace un matrimonio por contrato.
Él la salva de una condena.
Ella acepta vivir al lado del único hombre que alguna vez la miró con respeto.
Pero Rodrigo le da su apellido, no su amor.
Su familia la humilla y su pasado la persigue. Su cuerpo vuelve a ser usado para herirla. Y cuando una mentira destruye lo poco que quedaba entre ellos, Oriana firma el divorcio y desaparece.
Sin rogarle a nadie.
Sin mirar atrás.
Sin volver a ser la mujer que todos creían débil.Porque ella tenía un secreto muy bien guardado.
Cuando Rodrigo descubre la verdad, la esposa que perdió ya no es la joven insegura que necesitaba protección.
Ahora Oriana tiene poder, una misión y un secreto que puede cambiarlo todo.
El capitán Valdés podrá ganar guerras.
Pero recuperar a la mujer que rompió con su indiferencia será la batalla más difícil de su vida.
Porque para todos, Oriana alguna vez "Solo Fue Su Esposa"
Pero Rodrigo descubrirá demasiado tarde que ella nunca fue solo eso.
¿Puede una mujer volver a amar al hombre que la salvó de todos… pero la dejó sola cuando más necesitaba ser elegida?
BLACKGOLD ©
Luego de una serie de eventos, la pareja crea lazos hasta convertirse en amor real. Resuelven los malos entendidos con la empresa y todo termina con un final feliz.
Irresistible Adicción
Tras un divorcio que la dejó de pie, pero con el orgullo herido, ella ha aprendido que la vida no se detiene. Enfocada en reinventarse profesionalmente como organizadora de eventos y madre de una adolescente de dieciséis años; el romance no entra en sus planes. Menos aún si viene de la mano de un imponente hombre acostumbrado al control absoluto y a un mundo de lujos impecables.
El magnetismo entre ambos es inmediato, desatando un juego de seducción que desafía las inseguridades lógicas de una mujer real y el vertiginoso ritmo de vida de un millonario. Entre el caos de un nuevo comienzo y la intensidad de un deseo inesperado, ella tendrá que decidir si está lista para romper sus propias reglas y descubrir que las mariposas en el estómago se sienten igual a cualquier edad, o si son cosas de la adolescencia.
Nunca es tarde para un amor apasionado.












