
El Legado - Mundos diferentes
Eilana Osorio Paez · En curso · 302.9k Palabras
Introducción
Cuatro historias enlazadas en una fiesta sin control. Donde no solo anclaron sus almas, sino que despertaron el pasado de sus padres quienes vivían en el anonimato… Ahora el nuevo equipo debe enfrentar a los enemigos y con ello conocerán el mundo oscuro de donde surgieron sus padres. ¿Será que el pasado en ocasiones vuelve o nunca se deja de ser quién eres?
Cuatro hermanos. Un legado. Una doctrina que seguir. Una misión por cumplir. Llegó el momento de demostrar quienes son los hijos del Capo.
Capítulo 1
Dante
No podía creerlo, ¿mi padre acababa de entregarme el control absoluto de Jaque mate? Salimos del cuartel para volver a la fiesta de celebración. Ingresamos de nuevo al ascensor con destino a la hacienda de la abuela. Era consciente de su mirada mientras sostenía en mi mano el reloj con el cual se controlaba el sistema de la organización.
Adicionalmente, a los sensores de nuestros signos vitales que le avisaban el lugar donde nos encontrábamos cada uno del núcleo familiar. Ahora era mi responsabilidad y debía de estar a la altura para lograrlo.
—¿Te sucede algo? —miré a papá.
—¿Se puede sentir miedo? —sonrió—. Porque tengo miedo.
—Serías una puta gonorrea egocéntrica si no lo sintieras. Que tu madre jamás me escuche hablarte de esta manera. —Me dio un par de palmadas en la espalda—. Dante, todos los días sentí miedo, pero no se lo confesé a nadie en este plano terrenal, y ahora te lo digo a ti, trágate el miedo, sé vulnerable para el único que puede ofrecerte tranquilidad. —señaló hacia arriba.
» La responsabilidad sobre mis hombros pudo volverme loco, se puede uno volver ciego ante el poder de hacer lo que se te dé la gana. Espero que con mi ejemplo y la crianza dada te sean suficientes para mantenerte en el camino correcto. Tendrás poder casi ilimitado en la tierra, pero jamás te olvides que no eres el señor Dios.
—Nada de tus palabras disipan los nervios, papá.
—Ya me conoces, no soy religioso, no me sé un puto versículo. Pero no hay un solo día desde el pacto con el señor Dios, donde no le dedique un espacio de tiempo para agradecer, y, sobre todo, para pedirle tomar buenas decisiones ante una misión. La vida de mis hermanos la tenía en mis manos. Puede que no saliera del cuartel, pero debía proveerles lo que necesitaran.
Llegamos a la hacienda, la fiesta se había iniciado. La música salsa del tío Aníbal se escuchaba desde el interior de la casa.
» Siempre ten presentes las vidas a tu cargo. A partir de hoy nosotros nos retiramos. Ustedes ya pueden encargarse desde mañana. Dirige a ese grupo consolidado en las montañas lo mejor que puedas. —Fue increíble ese entrenamiento, a pesar de lo vivido.
—Gracias, papá. ¿Cuándo viajan?
—En tres días los diez exmiembros de jaque mates nos vamos de crucero con nuestras esposas. No tengo que decírtelo, pero cuida a Liam, vigila a la pacotilla de novio que tiene Victoria ahora; a esa gonorrea, cada vez que lo veo me dan ganas de partirle la cara, también protege a mi pequeño nieto.
—Sí, señor.
Le di un beso en la frente, nos separamos, llegué donde se encontraban mis hermanos. Victoria cargaba a su hijo; nuestro bello sobrino, que cumplió hace una semana su primer año de vida, era la adoración de nuestros padres y de sus tíos. Enrique se veía deseoso; supongo que Melisa estaba de por medio.
Esa gonorrea chorreaba la baba desde hace dos años por la hija mayor del tío Daniel. Cree que no me he dado cuenta, ese par anda en un sí, pero mejor no y no importa que ella sea mayor: ese ha sido su gusto, mujeres un poco mayores que él. Y Liam… Ese genio le hacía caritas a Rafael Vargas Sandoval.
Enrique, grande desde hace varios años, llevaba el apellido del tío Gustavo. Entre mis hermanos, Liam será el más fácil de cuidar. Volví a mirar el reloj, me lo puse, ahora me sentaré en el puesto de mi padre. Antes de tomar asiento en la mesa de los graduados, miré a la mesa de los Delgado, ahí se encontraba Dayana…
Enfócate en lo que ahora será importante, no la veía desde aquella discusión. Ella siempre se veía muy bien. —Enfócate, Dante, ahora la seguridad de todos ellos pasa a mis manos. Sé que no soy mi padre, pero haré mi mejor trabajo—. Me senté. Victoria miraba a los recién llegados.
—¿Hablaste con papá? —afirmé.
Enrique se bebió un sorbo del vaso con licor, luego nuestra hermana le arrebató el vaso para beberse el resto. Alzamos la ceja ante su acto.
—¡Ya eres, mamá! No debes de beber, Rafita se alimenta de ti. —Le reclamó Liam.
—¡Ya lo sé!, y no me molesten, soy consciente de que solo tenemos un hijo en común.
—Además, te recuerdo que tienes a un imbécil por novio. —comentó el arquitecto.
—No empieces, tengo derecho a rehacer mi vida, no deberían de estar tan molestos. Tú eres un puto refinado. —Liam se echó a reír—. ¿Crees que no supe la cantidad de profesoras que buscaban de tus favores sexuales?
—No voy a hablar de sexo contigo.
—Tengo un hijo, sé cómo se hacen. Estamos en el siglo XXI, trogloditas.
—Eres nuestra hermanita. —apoyé a Enrique—. Lo de esa vez…
—Tampoco hablaremos de ese día. —refutó.
Desde hace dos años, los cuatro la jodimos, bueno, Liam fue el único invicto de sexo en esa celebración, pero fue incómodo para él lo ocurrido con... No quiero recordar. —Desde nuestro lugar de recepción, por ser los homenajeados cerca a la terraza de la casona, volví a mirar a la mesa de los Delgado
Dayana regresó hace unos tres meses y no tenía la más puta idea de la mierda que esa mujer me hacía sentir. Me fastidiaba y al mismo tiempo parecía un radar buscándola. No debería importarme, no quedamos en los mejores términos de ese viaje a Las Vegas, adicionalmente, los meses posteriores fueron peor y por ende se fue a San Antonio.
Vino para las fiestas de Navidad y regresaba, solo hasta ahora supe que se regresó de un todo. Enrique, grande como solemos decirle al hijo mayor de Gladis, se acercó a nosotros y mi hermana se ponía muy nerviosa. Era tan evidente que ella no lo superaba, y para colmo tuvieron un hijo.
—Hola, muchachos. —Extendió los brazos hacia el niño, quien los abrió ante su padre.
—¡Papá!
No se casó con mi hermana, dejaron en evidencia que el niño fue el resultado de los tragos. El mierdero al enterarnos fue grande, pero ni Enrique, ni yo, teníamos la moral para recriminarle. No cuando esa misma noche yo lo jodí con Dayana; fui el primero en su vida y ni me acuerdo de esa noche.
Por otro lado, mi hermano terminó enredado con Melisa. Una vez papá se enteró de su estado, se formó el revuelo y el abuelo Fausto fue quien intervino, desde ahí los adultos decidieron mantenerse al margen para no afectar su amistad. Lo cierto fue que todo se jodió… Y ahora debíamos de trabajar. Porque todos heredamos el legado de ellos.
Lo vimos cargar y besar a su hijo. No se casaron, pero adoraba a su primogénito y los fines de semana, cuando se encontraba en Blanco, pasaba todo el tiempo con su hijo. —A su lado llegó la mujer que él amaba, se comprometieron hace unos tres meses. Por el actuar de Victoria confirmamos lo mucho que lo seguía amando, aunque tuviera otro novio.
Pero no se puede obligar a nadie, —volví a mirar a Dayana—. El amor no se impone. Y juro que Victoria estaba con ese pendejo que tenía por novio solo por despecho y para poder soportar el compromiso de Enrique grande con Alice.
—Me llevo al niño por un rato.
—Claro. —comentó.
—Vic, no me gusta esa tecla dañada.
Los tres nos reímos a carcajadas por el comentario de Liam y la vieja se dio cuenta. Nuestro pequeño hermano era como mamá, no decía malas palabras. Pero desde que la conoció, así la llamaba. Cuando una tecla en su piano se le desafinaba, le decía tecla dañada; su mente lo relaciona como discordante. De la misma manera, le dice al novio de Victoria.
» Y acaba de llegar la doble tecla dañada.
Nadie en la familia aceptaba a Matt. Papá menos, lo había dejado muy claro y ni lo saludaba, pero ganas de desintegrarlo no le faltan. Ese hombre rondaba la casa esporádicamente, para evitarse un problema con papá. Para él era una escoria humana, por eso nadie lo obliga a tratarlo.
—Te dejamos con tu pegote.
Comentó Enrique, los tres nos alejamos para no saludarlo. Mientras caminábamos, le pregunté al arquitecto.
—¿Cuándo te vas para Colombia? —Se tomó su tiempo para responder. Nos sentamos en otra mesa.
—La otra semana. Pero me asusta, hermano, es cierto que tengo dos años trabajando en la compañía, solo que ahora papá ya me entregó el control de todo, soy el presidente de las empresas. Eso me tiene con culillo.
—Tienes dos carreras, podrás dirigir las empresas. Nuestros padres viajan en unos tres días.
—Quisiera ser como tú, heredaste esa capacidad de no tener miedo como papá. —Y en ese instante entendí el consejo de mi padre.
Últimos capítulos
#260 Capítulo 260 Epilogo (Parte 3) – El Legado 3
Última actualización: 7/4/2026#259 Capítulo 259 Epilogo (Parte 2) – El Legado 3
Última actualización: 7/4/2026#258 Capítulo 258 Epilogo (Parte 1) – El Legado 3
Última actualización: 7/4/2026#257 Capítulo 257 Nuestro Legado - El Legado 3
Última actualización: 7/4/2026#256 Capítulo 256 Nuestra primera vez - El Legado 3
Última actualización: 7/4/2026#255 Capítulo 255 Nuestra boda - El Legado 3
Última actualización: 7/4/2026#254 Capítulo 254 Nos casaremos - El Legado 3
Última actualización: 7/4/2026#253 Capítulo 253 Salvando a una amiga - El Legado 3
Última actualización: 7/4/2026#252 Capítulo 252 Saltaré al vacío - El Legado 3
Última actualización: 7/4/2026#251 Capítulo 251 Golpe de realidad - El Legado 3
Última actualización: 7/4/2026
Te podría gustar 😍
Desterrada por El Alfa, Reclamada por El Rey Licántropo
Su esposo Alfa se acuesta descaradamente con Nadia en el lecho matrimonial y rompe sin piedad el vínculo de pareja con Cassandra.
Despojada de su título de Luna, la humillan en público cuando su esposo declara: —Mi hijo no necesita a una asesina como madre.
Peor aún, el niño de seis años al que ella salvó la rechaza por completo. Gritando: —Tú no eres mi mamá—, ignora sus pesadas cadenas y sus súplicas desesperadas, y en su lugar corre a abrazar a Nadia.
Desterrada y deshonrada, Cassandra apenas sobrevive a un accidente de auto casi mortal, solo para descubrir que está embarazada del hijo de su exesposo traidor.
Cinco años después, renace de las cenizas como la médica de élite, —la doctora Frost—. Cuando el antes arrogante Alfa es envenenado y está muriendo, le suplica ayuda y perdón. Pero ella simplemente se da la vuelta y se marcha.
¿Cómo se cobrará Cassandra su venganza definitiva? Y cuando su hija de cinco años es golpeada por una enfermedad grave, ¿obligará este giro trágico a un punto de quiebre en su enredo mortal?
A través de Humo y Acero: Un Romance de Mafia
—
Rosalind Marlow regresa a Nueva York para arreglar los asuntos de su padre, quien fue uno de los jefes de la mafia más temidos de la ciudad, solo para descubrir que murió junto a su mayor rival... y dejó un contrato que la obliga a casarse con el hijo de ese rival.
Viktor Marino es frío, calculador e irritantemente magnético.
Rosa no tiene intención de convertirse en el peón de nadie, ni en el duelo, ni en los negocios, y definitivamente no en la cama. Pero Viktor juega a largo plazo, y con cada mirada, cada desafío, la arrastra más profundo a un mundo de secretos, poder y pasión.
Ella fue criada para ser intocable.
Él nació para conquistar.
Y en el espacio entre la venganza y el deseo, ¿quién perderá el control primero?
(Contiene contenido maduro y oscuro)
EXTRACTO
—
Era difícil concentrarse cuando su palma acariciaba mis pliegues, rodeando mi clítoris hasta que apenas podía respirar.
—
¿Por qué querrías dejar esto atrás? —gruñó en mi oído, su pecho retumbando contra mi espalda.
Porque no puedo confiar en ti. Porque no sé lo que quiero.
—
Porque es cruel —susurré.
Y luego se apartó, dejándome temblando, desesperada y furiosa.
❦
También por la autora: Cazando a la Reina Híbrida (romance oscuro de cambiaformas).
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)
La Alimentadora del Rey Vampiro
—Emory: Nací para ser la Alfa de mi manada, la primogénita de mi padre. Pero ahora... estoy aquí, en el castillo de nuestro mayor enemigo, el Rey Vampiro. Debería odiar a Kane Alexander, pero cuanto más tiempo paso con él, más lo anhelo de maneras que no puedo entender. No estoy aquí para ser su amante, sin embargo. Estoy aquí para ser su alimentadora. Pero incluso antes de que sus labios rocen mi piel por primera vez, sé que me entregaría a él de todas las formas imaginables si tan solo me lo pidiera.
—Kane: Anhelo probar a la cambiaformas lobo, pero no su sangre, su cuerpo... su esencia. La quiero de todas las formas imaginables. Pero ya estoy comprometido para casarme con otra vampira de sangre pura, y si cancelo eso, he condenado a mi reino a otra guerra. Tiene que haber una manera de mantener a Emory Moonraker como mi alimentadora pero no reclamarla en mi cama. Aún no lo he descubierto, y cada vez que miro en sus ojos jade, olvido todo y a todos excepto a ella. Pero tengo enemigos, y cada momento que pasa aquí en mi hogar, el Castillo Graystone, está en peligro.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Atada al Despiadado Príncipe Élfico
Él destierra a Verbena a una casa remota, abandonándola hasta que alcance la mayoría de edad. Verbena apenas sobrevive en medio de la pobreza y el abuso.
Abandonada, olvidada, no deseada.
Cuando estalla la guerra por la sucesión, el príncipe se ve obligado a cumplir la profecía. Busca a su esposa descuidada y enferma, solo para encontrar a una mujer pobre aferrándose a la vida. Y contra todo pronóstico... ella es su compañera destinada. Un vínculo sagrado, olvidado durante siglos. Ella es una mujer traumatizada que lo odia a muerte.
¿Podrá ganarse su perdón?
Mientras sus hermanos luchan por la sucesión, el príncipe debe enfrentarse a una profecía, una compañera destinada inesperada, enemigos, traiciones y una guerra inminente.
Reconocida por un líder de la mafia
«¿Por qué sigues persiguiéndome?» Preguntó en voz baja, esforzándose por mantener la compostura. Ella parece perder el aliento con solo verlo. Como era de esperar, no dijo ni una palabra, ya que sus ojos fríos persisten en su rostro: «¿Te gusto?» Además, hizo una pregunta, ignorando la indiferencia en su semblante.
Esta vez, le cogió un mechón de cabello en la oreja, retorciéndose al alcance de sus dedos. «¿No crees que es una gran palabra, Campanita?» Susurró, acercándose, para que ella pudiera sentirlo. Sin embargo, sus ojos aún estaban oscuros y vacíos, desprovistos de emoción. Ella tragó sorbos discretamente, sin saber qué podía estar pasando por su cabeza. «Blancanieves es natural, se me acaba de ocurrir que eres la primera mujer a la que reconozco como mujer»
Es la chica buena. Ella no es diferente de una aburrida introvertida, una mujer reservada que hablaba poco. No logró una relación mutua con su familia. Con el tiempo, se enamoró de un hombre que no estaba fuera de su alcance. Pero este hombre la quebró y la dejó destrozada, lo que hizo que se odiara a sí misma.
Justo cuando estaba recuperando su yo roto, Zachary González entró en su vida con sus misterios.
Doctor Gonzalo Daver
Sin embargo, Gonzalo no quiere reconocer sus sentimientos y sólo pretende convertirla en su amante.
Para él solo existen dos grandes pasiones, la medicina y el sexo.
Abigail se esfuerza y consigue ser médica, inspirada por la admiración y el amor secreto que le profiere.
La maldad y el egoísmo de terceros, intentarán separarlos, como en el pasado separaron al doctor Felipe Daver de otra mucama, Diana Soulé,tía de Aby.
¿Podrán dejar los prejuicios de lado?
¿Se dará cuenta a tiempo que esa atracción que él siente, se convirtió en amor?
ENCUENTRAME
Su terapia una vez a la semana, es el lugar de refugio donde respirar no le cuesta tanto. Todo en su vida debe ser cuidadosamente planeado
Sin embargo, el cambio repentino de su Psiquiatra jubilado y el profesor más verdugo de la academia, que a resumidas cuentas resultan ser la misma persona, desequilibran su supuesta normalidad haciendo que ella saque a flote los rincones más oscuros que ha querido esconder desde hace mucho tiempo.
Xavier está convencido que nadie interrumpirá su rigurosa vida, de hecho, él es lo suficientemente cuidadoso como para que nadie esté a su lado por lo menos 24 horas seguidas. Es un hombre cerrado, dominante y muy controlador, entre eso, manipulador. Pero cuando Anaelise entra en su campo de visión, no solo sacará lo peor de él, ella romperá sus barreras y desatará el caos que él mantiene oculto.
Ellos son sombras, y estas, se unirán formando un caos interminable.
La historia de Speed y los Rebeldes sin control
Soy Brick. Cuando conocí a Speed por primera vez, pude ver instantáneamente que necesitaba a alguien que tomara el control. Necesitaba al Dom en mí para ayudarla a explorar sus necesidades y deseos de manera segura. Necesitaba someterse a mí y a su verdadero yo. Necesitaba que la guiara mientras explora quién es y qué quiere. Necesita un lugar seguro que solo yo puedo darle para superar lo que le inculcaron como correcto y seguir su corazón.
Soy Gretchen. Soy una conejita para los Rebeldes. Estaba bien con eso hasta que conocí a Speed. Ella es todo lo que siempre he querido. Antes de que pudiera hacer mi movimiento, ella descubrió que soy una conejita y no quiere hablar conmigo. Por Speed, estoy dispuesta a dejar de ser una conejita y trabajar con Brick para que Speed derribe sus muros. Estoy dispuesta a compartir a Speed con Brick para que obtenga lo que necesita de ambos. Speed nos necesita juntos. Solo necesitamos ganar su corazón y lograr que acepte su verdadero yo.
Felices Para Siempre en Espera
Está el encantador desconocido de un encuentro casual, al que nunca esperó volver a ver—pero el destino claramente tiene otros planes. El dulce barista de la cafetería del campus, cuya sonrisa se siente como en casa. Su hermanastro, que no oculta su desprecio pero esconde más de lo que deja ver. Y luego está el amigo de la infancia que de repente ha vuelto, removiendo recuerdos que pensaba estaban olvidados hace tiempo.
Navegando el amor, la tensión y verdades no dichas, ella aprenderá que a veces el felices para siempre no es un destino—es un viaje lleno de sorpresas.












