
Esquivando el amor
Yina Zabala · Completado · 145.9k Palabras
Introducción
Pablo le propone a Hanna que le ayude con eso y él le ayudará para que Roy por fin se fije en ella; en todo este enredo los que saldrán a volar, son los sentimientos nuevos que van a aparecer que harán que todo se vuelva más complicado cada vez.
Capítulo 1
Mi nombre es Hanna, se supone que faltan cuatro meses y trece horas para que me casé con la persona que menos pensé, el mejor amigo de mi hermano. Lo peor es que por él no siento nada, mi corazón le pertenece y siempre le perteneció a su hermano Roy. No se como llegué a esta situación, se supone que me iba a acercar a mi amor platónico, a mi enamorado Roy, pero solo por hacerle un favor a este cretino de Pablo estoy envuelta en una burbuja de mentiras que ya son difíciles de acabar, lo peor es que Roy tiene novia y espera comprometerse pronto... ¡Así o más cruel puede ser la vida conmigo!
Muchas veces me cuestiono y me digo, «debes terminar con esta mentira» pero llega Pablo y me suplica que solo serán unos meses, creo que lo hago la mayor parte del tiempo es por ¿Lástima?, no lo sé bien. Creo que al ver la severidad de su papá, me siento mal y le sigo su juego, porque esto es lo que es, un maldito juego que acepte solo por el cariño que siento por él o por ayudar a mi hermano o por mi beneficio, creo que ya las razones se me mezclaron tanto que no logro identificar cual es.
Sin embargo, según las palabras de Pablo "no debo perder la esperanza, quizá Roy cambie de parecer y me dé una oportunidad" mientras tanto, debo seguir fingiendo ser la prometida de Pablo para también terminar mis estudios, la actuación es algo costoso y el dinero que él me da por este "trabajo" me ayuda mucho, sin contar que soy la envidia de todas las chicas por estar comprometida con él, no puedo negar que él es un hombre muy atractivo y pulcro, es alto con unos ojos color azabache, se ve que es bastante atlético ya que practicaba fútbol americano, su nariz perfilada y su barba de algunos días que se le ve bien, sin contar lo peor él es muy egocéntrico.
Él es el mejor amigo de mi hermano, nosotros nos conocimos hace más de diez años. Mi hermano formó un lazo de amistad con Pablo y yo lo hice con Roy, si no que hace no más de cuatro años mi enamoramiento hacia Roy se hizo presente. Claro es que me la pasó todo el tiempo con él, también estudia actuación y de vez en cuando hacemos pequeñas obras de teatro, somos inseparables.
Yo lo hago porque es mi pasión y también por algo de dinero, con el dinero que nos dejaron mis papás ayudamos a que Jeyson mi hermano costeara sus estudios de derecho, la verdad es que no puedo estar más orgullosa de él y sus logros. Aunque todo cambió cuando volvieron, estaban viviendo en New York preparándose para recibir su título y decidieron volver a casa, la emoción que sentí fue indescriptible tener a mi hermano de vuelta fue lo mejor. Siempre hemos sido muy unidos, él es sin duda el mejor hermano del mundo mundial.
Cuatro meses atrás…
Me levanté temprano, hoy tenía ensayo y Roy iba a venir por mí para luego ir por Luisa para el teatro, Lu es mi mejor amiga nos contamos absolutamente todo, es como mi hermana, creo que me llevo mejor con ella que con mi prima Loren, la verdad es que Loren tiene una energía bien rara, bien negativa que hace que las personas quieran estar lejos.
Yo sé que ella odia la idea de que vivamos en su casa, pero que le podemos hacer, fue mi tía quien nos dio asilo. Con Lu nos conocemos desde hace como seis años, tenemos muchas cosas en común, también ama el teatro, amamos cantar y disfrutar la vida. Ambas somos de la misma estatura, aunque su piel es morena, la mía es blanca, Lavé mis dientes y mi cabello largo y ondulado color castaño, mientras bailaba a ritmo de una melodía contagiosa, la música retumbaba en la habitación hasta que la puerta es golpeada abruptamente. No es difícil adivinar quién está golpeando de esa forma la puerta.
—¡Bajale volumen a eso Hanna!, deja de fastidiar, estoy descansando para mí siguiente clase. —Loren estudia lenguas internacionales, sin embargo, solo la he escuchado hablar francés, ella es modelo de pasarela de una marca exclusiva de ropa interior, ella es mi prima mayor y si fuera por mí nos llevamos muy bien, no me gusta vivir en conflicto con absolutamente nadie, pero ella cree que solo estoy aquí para fastidiar.
—Lo siento, no escucho. Puedes venir en otra oportunidad. —Comienzo a reírme se que va a hacer un show como los que acostumbra.
—Eres arrogante y fastidiosa, solo espero el día que te vayas de acá y de nuestras vidas. No tengo porque aguantar a una niña estúpida. —La sonrisa se me borra, ¿Cómo puede alguien ser tan cruel?
Eso sin duda me hace sentir mal, he hecho de todo por llevarme bien con ella, pero es muy obstinada y piensa que el mundo gira alrededor de ella y que debemos rendirle pleitesía.
Recojo mi cabello y me pongo mi sudadera, me miró en el espejo y solo espero que Roy hoy se dé cuenta por fin que ama, debo decir que soy muy positiva todas las mañanas, me digo lo mismo.
Bajo las escaleras y le doy un beso a mi tía, ella es la mujer más amorosa del mundo, es mi segunda mamá. Ella me recibe con una sonrisa cálida y un plato de huevos con tocino. Me siento y devoró la comida, amo comer y más las delicias que mi tía cocina. Valoro cada cosa que hace y que más que adulando su comida.
—Hable con tu hermano Hanna, ya casi se gradúa y nos va a invitar a todas, así que por favor organiza tus asuntos para irlo a visitar, —levanto mi pulgar, respondo con mi boca llena.
—Ni siquiera tiene modales para comer mamá, no entiendo cómo la toleras. —Loren se acerca a la mesa y se sienta a comer su desayuno fitness.
Mi tía me hace un gesto con la mano para que no responda, lo hago por ella. Algún día me gustaría tener la paciencia que ella tiene, es una mujer tan sabía, tan cariñosa.
La puerta suena, me pongo rápido de pie porque puede ser Roy, limpio mi boca y arreglo mi cabello, voy por el pasillo y antes de abrir limpio mis manos con el pantalón. Abro la puerta y una sonrisa aparece de una vez, es mi hermano Jeyson. Me lanzo sobre él y lo abrace tan fuerte que casi lo dejo sin aire, él me da una vuelta y me da un beso en la mejilla. ¡Está aquí después de dos años! las lágrimas comienzan a salir, la verdad lo extrañe tanto. Claro, no viene solo, Pablo su amigo inseparable viene con él, levanto mi cabeza en forma de saludo y vuelvo mi atención a mi hermano.
Aunque el carraspeo de Pablo me hace volver a mirarlo, ha cambiado mucho y prácticamente dejará a más de una con la boca abierta, eso sí, yo no estaré en ese porcentaje de mujeres obsesionadas por ese hombre.
Últimos capítulos
#134 Capítulo 134 Extra
Última actualización: 2/9/2026#133 Capítulo 133 Epílogo 2
Última actualización: 2/9/2026#132 Capítulo 132 Epílogo
Última actualización: 2/9/2026#131 Capítulo 131 Fin
Última actualización: 2/9/2026#130 Capítulo 130 Final
Última actualización: 2/9/2026#129 Capítulo 129 ¿Aceptas?
Última actualización: 2/9/2026#128 Capítulo 128 A todo por ella
Última actualización: 2/9/2026#127 Capítulo 127 Dispuesto a todo por ella
Última actualización: 2/9/2026#126 Capítulo 126 Despertar
Última actualización: 2/9/2026#125 Capítulo 125 Desperté
Última actualización: 2/9/2026
Te podría gustar 😍
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
El Ascenso de la Loba Desterrada
Ese rugido me robó mi decimoctavo cumpleaños y destrozó mi mundo. Mi primera transformación debería haber sido gloriosa—la sangre convirtió la bendición en vergüenza. Al amanecer me habían marcado como "maldita": expulsada por mi manada, abandonada por mi familia, despojada de mi naturaleza. Mi padre no me defendió—me envió a una isla desierta donde los marginados sin lobos eran forjados en armas, obligados a matarse entre ellos hasta que solo uno pudiera irse.
En esa isla aprendí los bordes más oscuros de la humanidad y cómo enterrar el terror en los huesos. Innumerables veces quise rendirme—sumergirme en las olas y no salir jamás—pero los rostros acusadores que atormentaban mis sueños me empujaban hacia algo más frío que la supervivencia: venganza. Escapé, y durante tres años me escondí entre humanos, recopilando secretos, aprendiendo a moverme como una sombra, afilando la paciencia hasta convertirla en precisión—convirtiéndome en una espada.
Luego, bajo una luna llena, toqué a un extraño herido—y mi lobo regresó con una violencia que me hizo completa. ¿Quién era él? ¿Por qué podía despertar lo que yo creía muerto?
Una cosa sé: ahora es el momento.
He esperado tres años para esto. Haré que todos los que me destruyeron paguen—y recuperaré todo lo que me fue arrebatado.
El Latido Prohibido
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
La Noche Antes de Conocerlo
Dos días después, entré a mi pasantía y lo encontré sentado detrás del escritorio del CEO.
Ahora le traigo café al hombre que me hizo gemir, y él actúa como si yo hubiera cruzado la línea.
Empezó con un reto. Terminó con el único hombre que nunca debería desear.
June Alexander no planeaba acostarse con un extraño. Pero en la noche que celebra haber conseguido su pasantía soñada, un reto salvaje la lleva a los brazos de un hombre misterioso. Es intenso, callado e inolvidable.
Pensó que nunca lo volvería a ver.
Hasta que entra en su primer día de trabajo—
Y descubre que él es su nuevo jefe.
El CEO.
Ahora June tiene que trabajar bajo las órdenes del hombre con quien compartió una noche imprudente. Hermes Grande es poderoso, frío y completamente prohibido. Pero la tensión entre ellos no desaparece.
Cuanto más cerca están, más difícil se vuelve mantener su corazón y sus secretos a salvo.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
Enamorada del hermano marino de mi novio
¿Por qué estar cerca de él hace que mi piel se sienta demasiado apretada, como si llevara un suéter dos tallas más pequeño?
Es solo la novedad, me digo firmemente.
Solo la falta de familiaridad de alguien nuevo en un espacio que siempre ha sido seguro.
Me acostumbraré.
Tengo que hacerlo.
Es el hermano de mi novio.
Esta es la familia de Tyler.
No voy a dejar que una mirada fría deshaga eso.
**
Como bailarina de ballet, mi vida parece perfecta—beca, papel protagónico, dulce novio Tyler. Hasta que Tyler muestra su verdadera cara y su hermano mayor, Asher, regresa a casa.
Asher es un veterano de la Marina con cicatrices de batalla y cero paciencia. Me llama "princesa" como si fuera un insulto. No lo soporto.
Cuando una lesión en mi tobillo me obliga a recuperarme en la casa del lago de la familia, me quedo atrapada con ambos hermanos. Lo que comienza como odio mutuo lentamente se convierte en algo prohibido.
Estoy enamorándome del hermano de mi novio.
**
Odio a las chicas como ella.
Consentidas.
Delicadas.
Y aún así—
Aún así.
La imagen de ella de pie en la puerta, apretando más su cárdigan alrededor de sus estrechos hombros, tratando de sonreír a pesar de la incomodidad, no me deja.
Tampoco lo hace el recuerdo de Tyler. Dejándola aquí sin pensarlo dos veces.
No debería importarme.
No me importa.
No es mi problema si Tyler es un idiota.
No es asunto mío si alguna princesita malcriada tiene que caminar a casa en la oscuridad.
No estoy aquí para rescatar a nadie.
Especialmente a ella.
Especialmente a alguien como ella.
Ella no es mi problema.
Y me aseguraré de que nunca lo sea.
Pero cuando mis ojos se posaron en sus labios, quise que fuera mía.
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Papis Alfa y su Criada Innocente (18+)
—¿De quién fue la polla que te hizo llorar más fuerte esta noche?— La voz de Lucien era un gruñido bajo mientras me sujetaba la mandíbula, obligándome a abrir la boca.
—La tuya— jadeé, mi voz destrozada de tanto gritar. —Alpha, por favor—
Los dedos de Silas se clavaron en mis caderas mientras se hundía de nuevo en mí, rudo e implacable. —Mentirosa— gruñó contra mi espalda. —Ella sollozó en la mía.
—¿Deberíamos hacer que lo demuestre?— dijo Claude, sus colmillos rozando mi garganta. —Átenla de nuevo. Que suplique con esa boquita bonita hasta que decidamos que ha ganado nuestros nudos.
Estaba temblando, empapada, usada— y todo lo que pude hacer fue gemir, —Sí, por favor. Úsenme de nuevo.
Y lo hicieron. Como siempre lo hacen. Como si no pudieran evitarlo. Como si les perteneciera a los tres.
Lilith solía creer en la lealtad. En el amor. En su manada.
Pero todo fue arrancado.
Su padre—el difunto Beta de Fangspire— murió. Su madre, con el corazón roto, bebió acónito y nunca despertó.
¿Y su novio? Encontró a su pareja y dejó a Lilith atrás sin una segunda mirada.
Sin lobo y sola, con una deuda hospitalaria creciendo, Lilith entra en el Rito—un ritual donde las mujeres ofrecen sus cuerpos a los Alphas malditos a cambio de oro.
Lucien. Silas. Claude.
Tres Alphas despiadados, malditos por la Diosa Luna. Si no marcan a su pareja antes de los veintiséis, sus lobos los destruirán.
Lilith se suponía que era un medio para un fin.
Pero algo cambió en el momento en que la tocaron.
Ahora la quieren—marcada, arruinada, adorada.
Y cuanto más la toman, más la desean.
Tres Alphas.
Una chica sin lobo.
Sin destino. Solo obsesión.
Y cuanto más la prueban,
Más difícil es dejarla ir.
De mejor amigo a prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
En la Cama con su Jefe Idiota
Una noche. Eso es todo lo que se suponía que iba a ser.
Pero a la fría luz del día, alejarse no es tan fácil. Roman no es un hombre que suelta—especialmente no cuando ha decidido que quiere más. No solo quiere a Blair por una noche. La quiere a ella, punto.
Y no tiene intención de dejarla ir.












