
Mi esposo paralítico contractual
jilopezescritora · Completado · 112.7k Palabras
Introducción
Capítulo 1
El cielo nublado le hacia sentir aun mas miseria de la que sentía. Las gotas de lluvia comenzaron a caer una a una hasta cubrir en su totalidad la calzada por la que sus pasos cansados se apresuraban a llegar a aquellas oficinas en donde, una vez más, tendría una entrevista de trabajo. Las nubes grises presagiaban una tormenta, una de la que, quizás, Emma Brown no podría escapar.
Llegando al lugar, se sentó en uno de aquellos incomodos sofás mientras miraba la cantidad de mujeres que aspiraban al mismo puesto. Intentado no desanimarse, con ilusión, esperaba junto al resto de las chicas en aquella pequeña habitación esperando su turno para su nueva entrevista laboral, mientras oraba por esta vez conseguir el empleo que necesitaba con premura. Era un pueblo pequeño, no demasiado urbanizado, y, por supuesto, sin demasiadas oportunidades, alejado de la gran ciudad en donde algún día pretendía vivir. Esperanzada, miraba como las chicas iban pasando una a una mientras se acariciaba las manos con verdadera ansiedad, rogando por esta vez dar el bueno y conseguir hacerse con ese trabajo. Finalmente, su turno llegaba, y agarrando todo el valor que tenía, esperaba esta vez poder conseguirlo.
La entrevista había sido demasiado incomoda, y casi desde el momento en el que entro a hablar con esa mujer, supo que no le darían el puesto por la nefasta actitud de la mujer que la atendía y que no dejaba de mirarla de manera despectiva por la ropa desgastada que estaba usando, sin embargo, por su situación, no podía permitirse el lujo de nada más. Su animo nuevamente colapsaba por el suelo. Era la quinta ocasión en que fracasaba, que no “daba el ancho” en una entrevista de trabajo. Por supuesto, aun no concluía sus estudios universitarios y no vestía con ropa costosa, pero en verdad necesitaba encontrar un empleo con urgencia. Su madre, su adorada madre, cada vez estaba mas enferma y ella no tenia demasiadas opciones para poder ayudarle.
Su celular sonó casi al mismo tiempo en que le pedían salir de aquella oficina. Apresurándose a contestar, escuchó la voz de la enfermera que ya conocía, y que era quien casi siempre atendía a su amada madre.
—Señorita Brown, disculpe, se que esta ocupada, pero su madre ha sufrido un nuevo colapso, se ha desmayado, por favor, necesitamos que venga inmediatamente —
Aquella breve llamada la puso sobre alerta, era la tercera vez en esa semana que su madre sufría un desmayo, lo cual, solo podía significar que su delicado estado de salud, empeoraba terriblemente día con día sin que pudiese hacer nada para evitarlo ya que no contaba con el dinero para seguir pagando el tratamiento. Durante toda su vida, solo habían sido su madre y ella, aquella mujer que era su adoración, lo había sacrificado todo por ella, y perderla, no era una opción, tenia que encontrar un empleo antes que fuese demasiado tarde. Las lagrimas se le escapaban desde sus hermosos ojos avellanos, su cabello rubio se despeinaba con el viento que se colaba por la ventaba abierta del autobús, la lluvia mojaba un poco sus mejillas logrando esconder el llanto de frustración que no podía evitar dejar salir, su situación era desesperada, y rogaba a dios que, de alguna manera, eso cambiara pronto.
Llegando al hospital, se apresuro a buscar a la conocida enfermera de siempre. Recorriendo los interminables pasillos que ya conocía a la perfección, se sorprendió al no encontrar a su madre en el área de siempre. Finalmente, vislumbraba a la enfermera que le había llamado para visarle.
—Señorita Claire, gracias a dios, ¿Podría decirme en donde esta mi madre? — pregunto Emma con angustia al no mirar a su madre en las habitaciones para pacientes de siempre.
La enfermera le sonrió con amabilidad. — No se angustie señorita Brown, su madre ya se encuentra mejor, se le ha administrado el tratamiento correctamente, ahora mismo está descansando en el área VIP, puede pasar a verla si gusta hacerlo — respondió la joven con tranquilidad.
El rostro de Emma mostraba desconcierto, ¿Cómo era posible que su madre estuviera en el área VIP si ella no contaba ni bromeando con los recursos para pagar esa área? Durante 5 años, todo lo poco cuanto tenían, se había ido en pagar sus costosos tratamientos, y ahora mismo, ya no tenia dinero ni siquiera para pagar los medicamentos más básicos de los que necesitaba.
—Pero, ¿Cómo es posible? Yo no…
—Un generoso caballero ha pagado el tratamiento y su estadía en el área VIP, su madre esta bien atendida, no tiene nada de que preocuparse — interrumpió la amable enfermera intentado calmar los alterados nervios de la joven.
¿Un hombre? Emma se preguntaba ¿Quién podría ser?, durante todos esos años, ni un solo familiar o amigo las había ayudado, estaban solas, siempre sola, y no lograba ubicar a nadie que tan generosamente les tendiera la mano para brindarles ayuda, mas aun porque los tratamientos para la enfermedad que su madre padecía, eran de verdad demasiado costosos. Caminando entre dudas hacia la habitación en donde la enfermera le dijo que se hallaba su amada madre, pudo ver a un alto hombre que se hallaba de pie fuera de la misma como si la estuviese esperando. Mirándolo con desconfianza desde donde se encontraba, pudo notar como este estaba elegantemente vestido con un traje que seguramente valía mucho mas que la muy humilde casa en la que estaban viviendo. Dispuesta a saber quien era ese hombre, se acerco con desconfianza hasta quedar frente a frente.
—Al fin llegas Emma, te estaba esperando — dijo con un tinte de arrogancia plasmada en la voz aquel desconocido.
—Perdone, ¿Pero quien es usted y porque es que nos ha ayudado? — cuestionó Emma con desconfianza.
Aquel hombre dibujo una sonrisa torcida y cínica, mientras le extendía una hoja a la joven rubia.
—Desconfiada, una digna hija. Soy Everard Lloyd, y, mi pequeña Emma, soy tu padre — dijo con una calma escalofriante aquel hombre. — En esta hoja podrás ver la coincidencia genética, se que constantemente le donas sangre a tu madre y eso ha servido para poder realizar la prueba —
Emma, sintió que sus piernas le fallaron y amenazaban con hacerla caer al suelo. ¿Su padre? ¿Ella tenía un padre? En realidad, ella y su madre jamás hablaron sobre ese hombre, y, tan solo sabía que él había supuestamente muerto, aunque, ahora mismo estaba frente a ella, mirándola con una altivez despectiva que la incomodaba. Aquel tema de su padre jamás fue hablado, porque en realidad nunca hizo falta hacerlo. Aquella hoja decía la verdad, ese hombre desconocido era su padre biológico.
—¿Cómo? ¿Por qué razón aparecería justo ahora? ¿Qué es lo que quiere? — cuestionó Emma con un toque de agresividad y sin terminar de asimilar lo que estaba pasando.
—Me gusta que entiendas la situación, y que no vendría solamente para ser un héroe, veras Emma, vengo a proponerte un trato, hay un hombre, uno muy temido y respetado, este hombre, esta buscando a una bella esposa para compartir su vida con ella. Es un hombre importante, dueño de la empresa mas grande y valiosa de esta nación, ya puedes imaginarlo, es un magnate millonario, y tu Emma, serás la esposa perfecta para él — dijo aquel sujeto que decía ser su padre, con una frialdad que le provocaba a Emma un escalofrió.
—¿Casarme con desconocido? ¿Por qué razón haría algo semejante? — cuestionó Emma con enojo.
Aquel hombre sonrió con frialdad.
—Porque, pequeña Emma, yo puedo pagar el tratamiento completo para tratar el horrendo cáncer de tu madre, y, por supuesto, puedes negarte si así lo deseas y dejarla morir, pero se bien que no tienen dinero, que no has encontrado empleo y ni siquiera has concluido tus estudios universitarios, así que, tú decides, ¿Aceptaras y ayudaras a tu madre? ¿O la dejaras morir frente a tus ojos sin poder hacer algo al respecto? Es un hombre en silla de ruedas al que tendras que desposar, pero creo que es un pequeño precio para ayudar a tu madre — cuestionó Everard sin dejar de mirar a los ojos avellanos de Emma.
La joven miro aquella puerta de la habitación, detrás de ella, estaba descansando su madre, por esos momentos, no había dolencia que la atormentara y dormía plácidamente. Apretando los puños, entendía la situación. Con el tratamiento, su adorada madre tendría la posibilidad de seguir viviendo, y sin él, moriría demasiado pronto. Estaba en una encrucijada, ¿Casarse con un minusválido desconocido? ¿O perder al único ser que amaba en el mundo?
Últimos capítulos
#80 Capítulo 80: Epílogo.
Última actualización: 1/24/2025#79 Capítulo 79
Última actualización: 1/24/2025#78 Capítulo 78
Última actualización: 1/24/2025#77 Capítulo 77
Última actualización: 1/24/2025#76 Capítulo 76
Última actualización: 1/24/2025#75 Capítulo 75
Última actualización: 1/24/2025#74 Capítulo 74:
Última actualización: 1/24/2025#73 Capítulo 73
Última actualización: 1/24/2025#72 Capítulo 72
Última actualización: 1/24/2025#71 Capítulo 71
Última actualización: 1/24/2025
Te podría gustar 😍
Alpha at the Door (versión editada)
—Ese es el último de ustedes, Cascata —dijo el hombre, mirando al lobo. Disparó de nuevo antes de escapar al final del oscuro callejón.
La tía Rita me dijo que nunca creyera en los hombres lobo. Eran malvados y desagradables.
Pero miré al lobo muy herido. Simplemente no podía dejar que alguien muriera frente a mí.
Corriendo por el oscuro callejón tenuemente iluminado, de nuevo. Miré hacia atrás con cautela. La bestia marrón de furia me estaba persiguiendo. Gruñendo en la oscuridad, estaba decidido a atraparme. Gemí y me giré, concentrándome en mi escape. No quería morir esta noche.
—¡Corre, Veera! —gritó Leo, pero luego lo vi ser arrastrado a las sombras por un par de guantes negros.
Habían pasado cinco largos años desde que había visto esos ojos brillantes.
No había tenido esta pesadilla por un tiempo. Soñaba con él después de esa noche. Me perseguían, atrapaban y secuestraban en los sueños, pero esta noche se sentía tan diferente.
—Si te comportas, te dejaré ir.
Veera miró a su secuestrador y levantó una ceja. Quería maldecirlo, pero se dio cuenta de que no sería prudente, ya que él era un Alfa a quien había salvado del borde de la muerte hace cinco años. Además, estaba atada a la silla y su boca había sido tapada nuevamente, ya que se había asustado y le había gritado como cualquier víctima normal en una película de suspenso.
Por favor, tenga en cuenta que esta es una versión editada de AATD, la historia y el contenido serán los mismos que en la original.
Lectura madura 18+
Alpha at the Door 2020 Por RainHero21 ©
Felicidad del Ángel
«¡Cállate, carajo!» le gritó. Ella se quedó en silencio y él vio que las lágrimas comenzaban a llenarle los ojos, le temblaban los labios. Oh, carajo, pensó. Como la mayoría de los hombres, una mujer llorando lo asustó muchísimo. Prefiere tener un tiroteo con cien de sus peores enemigos que tener que lidiar con una mujer que llora.
«¿Y tu nombre es?» preguntó.
«Ava», le dijo en voz baja.
«¿Ava Cobler?» quería saberlo. Su nombre nunca había sonado tan bonito, la sorprendió. Casi se olvidó de asentir. «Mi nombre es Zane Velky», se presentó, extendiendo una mano. Los ojos de Ava se agrandaron cuando escuchó el nombre. Oh, no, eso no, nada más que eso, pensó.
«Has oído hablar de mí», sonrió, parecía satisfecho. Ava asintió. Todos los que vivían en la ciudad conocían el nombre de Velky, era el grupo mafioso más grande del estado con su centro en la ciudad. Y Zane Velky era el cabeza de familia, el capo, el gran jefe, el gran mandamás, el Al Capone del mundo moderno. Ava sintió que su cerebro, presa del pánico, se descontrolaba.
«Cálmate, ángel», le dijo Zane y puso su mano sobre su hombro. Su pulgar cayó por delante de su garganta. Ayya se dio cuenta de que si lo apretaba, tendría dificultades para respirar, pero de alguna manera su mano calmó su mente. «Es una buena chica. Tú y yo necesitamos hablar», le dijo. La mente de Ava se opuso a que la llamaran niña. La irritaba a pesar de que estaba asustada. «¿Quién te pegó?» preguntó. Zane movió su mano para inclinar la cabeza hacia un lado y poder mirarle la mejilla y luego el labio.
**************Ava es secuestrada y se ve obligada a darse cuenta de que su tío la ha vendido a la familia Velky para saldar sus deudas de juego. Zane es el jefe del cártel de la familia Velky. Es duro, brutal, peligroso y mortal. En su vida no hay espacio para el amor o las relaciones, pero tiene necesidades como cualquier hombre de sangre caliente.
Advertencias de activación:
Hable sobre SA
Problemas con la imagen corporal
BDSM ligero
Descripciones descriptivas de las agresiones
Autolesión
Lenguaje duro
Los Reyes Licántropos y la Loba Blanca
Durante cinco años, su tío y su familia la han maltratado. La despojaron de su título. Ha intentado constantemente robarle la herencia que sus padres le dejaron. Como el tiempo no está de su lado, su tío Melvin la inscribe en el torneo anual que se celebrará en el palacio, donde planea por fin acabar con Trixie y finalmente hacerse con su dinero.
La suerte de Trixie cambia cuando encuentra a sus compañeros de vida: los reyes licántropos gemelos.
¡Vendida! Al Don Grizzly
Vender su virginidad en línea es una forma segura de asegurarse de que El Oso cancele el acuerdo, y cuando le informa a su padre que la ha vendido al mejor postor y nunca obtuvo su nombre real, el contrato se termina, pero también lo hace su relación con su propia familia.
Seis años después, ya no es la querida principessa de la familia Mariani, sino la madre soltera de un niño de cinco años que tiene un parecido asombroso con el hombre a quien vendió su inocencia.
Torquato Lozano ha buscado a la mujer que lo dejó plantado después de una increíble noche de pasión hace casi seis años. Cuando se topa con ella en una empresa recién adquirida, trabajando como técnica de IT, se sorprende al descubrir que es la mujer con la que su familia arregló su matrimonio hace tantos años. Una revisión de su expediente le revela que no se fue de su encuentro todas esas noches atrás con las manos vacías. Su pequeño hijo es la viva imagen de él, hasta en su tamaño imponente.
Cuando la familia de Alcee se da cuenta de que están perdiendo una lucrativa alianza financiera de la que deberían haber sido parte, comienza una guerra. Con enemigos apareciendo en cada esquina, Alcee y Torquato necesitarán dejar el pasado atrás y trabajar juntos para mantener a su hijo con vida. Su pasión se reavivará mientras luchan por mantener a su familia a salvo y forjar un nuevo poder para tomar el control del inframundo criminal de Nueva York.
La Trilogía de la Bruja Verde
«Primero», dijo obstinadamente, «rechazo tu rechazo».
Lo miré fijamente.
«En segundo lugar, ¿acabas de decir Oakenfire? ¿Como la manada perdida de Ice Moon Oakenfire?»
EL ALFA Y LA DONCELLA es el libro #1 de la trilogía de La Bruja Verde. Eris ha pasado los últimos tres años escondida después de que su manada y sus padres fueran asesinados por un misterioso extraño de ojos amarillos y su horda de vampiros. El Alfa de la Manada Luna Dorada lleva seis años buscando a su pareja y está decidido a no dejar que ella lo rechace. Lo que no se da cuenta es que luchará contra algo más que el obstinado corazón de Eris. Hay una poderosa bestia que colecciona seres sobrenaturales raros y tiene sus ojos amarillos puestos en ella.
Los otros dos libros son EL SEGUNDO LIBRO: LA BETA Y EL ZORRO y EL TERCER LIBRO: EL LEÓN Y LA BRUJA.
Reina Híbrida Alfa
Lo último que la loba solitaria Kaeleigh quiere hacer cuando descubre que es la compañera destinada de Chase, el futuro Alfa de la manada de la Luna Oscura, es estar atada a las estructuras y jerarquías de la manada. Especialmente porque su secreto es que no puede transformarse. Pero un enemigo desconocido y peligroso y una muerte trágica ponen su vida y la de los que la rodean en riesgo, y Kaeleigh se encuentra en el centro de una disputa entre dos Alfas.
Todo está en duda mientras los secretos salen a la luz, se revelan maldiciones y profecías, y se rompen corazones cuando Kaeleigh debe elegir entre el amor maldito de su Alfa destinado y una promesa hecha al Alfa de la manada rival.
Todo esto y más, en esta primera parte de una historia de amor paranormal predestinada, son las piezas del rompecabezas de una profecía de siglos que predice el surgimiento de una poderosa reina destinada a convertirse en la líder de una nueva especie híbrida sobrenatural.
Poseída por el SEAL de la Marina
—Chupa. Déjamelos bien húmedos.
No sé por qué hago lo que este hombre me dice cuando me ordena cosas, pero obedezco todas y cada una de las veces y le chupo esos dedos como si me fuera la vida en ello.
Mis muslos empiezan a temblar cuando oigo que baja la cremallera, porque sé lo que pasará después. Se meterá dentro de mí, tan profundo que no le quedará adónde más ir, y me dejará ardiendo viva.
—No muevas las manos cuando yo quite las mías. ¿Me entiendes? Si desobedeces, te ataré y te dejaré aquí hasta que tus padres vengan a buscarte y te encuentren llena hasta el borde de mi semen.***************************************Alguien me está siguiendo.
Estuve a punto de que me asaltaran, o quizá podría haber pasado algo incluso peor.
Pero hubo un tipo que me salvó, como un superhéroe moderno, con un casco negro.
Debería haberme aterrado cuando le cortó la garganta a mi atacante y luego asintió hacia mí, esperando a que entrara a salvo en mi coche, y apoyó la mano en mi ventanilla.
En vez de sentir miedo, me siento...
Excitada.
Viva.
Y me muero por sentirlo otra vez.
Así que hago lo que nadie en su sano juicio haría. Recorro las calles de la ciudad cuando debería estar en la cama, descansando, solo esperando otra mirada de mi rescatador.
Él no decepciona.
Me acorrala y me hace sentir cosas que no debería estar sintiendo porque estoy en una relación.
Anhelo su contacto; abro las piernas cuando debería usarlas para correr muy, muy lejos.
Alguien me está siguiendo.
Y me gusta.
El CEO Sobre Mi Escritorio
—Sé que sí.
—¿Y si no quiere este tipo de protección?
—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.
—¿Y si el mundo arde?
Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.
—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.
No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.
Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.
Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.
Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.
Hasta que empezó a observarme.
Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.
Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.
Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.
Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
Cuando los Contratos se Convierten en Besos Prohibidos
Cuando Amelia Thompson firmó ese contrato de matrimonio, nunca supo que su esposo era un agente encubierto del FBI.
Ethan Black se acercó a ella para investigar el Grupo Viktor—la corporación corrupta donde trabajaba su difunta madre. Para él, Amelia era solo otra pista, posiblemente la hija del conspirador que estaba jurado a destruir.
Pero tres meses de matrimonio lo cambiaron todo. Su calidez e independencia feroz desmantelaron cada defensa alrededor de su corazón—hasta el día en que ella desapareció.
Tres años después, ella regresa con su hijo, buscando la verdad sobre la muerte de su madre. Y él ya no es solo un agente del FBI, sino un hombre desesperado por recuperarla.
Un Contrato de Matrimonio. Una Herencia que Cambia la Vida. Una Traición que Rompe el Corazón.
¿Podrá el amor sobrevivir esta vez a la máxima decepción?
La historia de Reckless Renegades Viper y Pixie
Soy Sabine, todos me llaman Pixie por mi talla. Mido poco más de un metro y medio. Cometí el error y me casé con un hombre al que apenas conocía durante un fin de semana de diversión. Me dejó a la mañana siguiente y no lo vi durante meses hasta que fui a una reunión sobre la contratación de un guardaespaldas con los Reckless Renegades. Imagina mi sorpresa cuando veo a mi marido perdido hace mucho tiempo con una zorra en el brazo. Lo despedí y le pedí que entregara los periódicos la semana siguiente. Dejé todo lo que tuviera que ver con el club. Negocios, amigos, lo que sea. No iban a dejar que se burlaran de mí. Me dejó, así que debió firmar y dejarme seguir con mi vida. Soy un campeón de patinaje sobre hielo pero necesito más. Quiero amor y una familia propia. Creí que lo había encontrado. Caray, me equivoqué. Ahora ha vuelto y dice que quiere ganarse mi corazón.
Casada con el enemigo de mi esposo.
¡Mate!
Sin embargo, la tranquilidad de su relación se ve quebrantada una noche, cuando Gia lo descubre besando a su mejor amiga en una fiesta. Su loba, en un grito interior, le asegura que él es su mate, pero Gael niega cualquier vínculo más allá de la amistad.
¿Será que Gia está cediendo a la obsesión y fantaseando con su conexión, o realmente está destinada a estar con Gael?












