
Un Bebé Para Mi Ex: El Contrato Con El CEO
Yosebeth Kaori Oporto · Completado · 103.4k Palabras
Introducción
¡¡Isabella no caerá tan bajo para ser la otra mujer y termina su compromiso con su jefe!!
Días después, su reencuentro con su ex de la universidad, le cambiará la miserable vida que estaba llevando por culpa de su ex prometido.
Jameson Howard el primer amor de Isabella, volvió del extranjero, como un poderoso CEO de nada menos que una compañía global y rival del ex de ella.
« Sé mi nueva esposa por un año y ten a mi heredero, a cambio limpiaré tu imagen, te ayudaré con tu venganza y te haré una mujer inmensamente rica. »
Un trato muy tentador como para ser rechazado ahora que Isabella tiene muchas deudas.
Solo hay un problemita… Isabella no pensó que se volvería a enamorar de Jameson, pero él… Ya tiene a otra en su corazón.
¿Será capaz Isabella de recuperar el amor del padre de su bebé?
Capítulo 1
CAPÍTULO 01:
Miami, USA.
Apenas el ascensor se detuvo, la hermosa mujer pelirroja caminó de prisa por ese elegante pasillo.
Luciendo un vestido plateado brillante y volado hasta el largo de sus rodillas.
En su mano izquierda el anillo de compromiso, simple, pero de un oro rosa hermoso, cuyo pequeño diamante en forma de corazón le daba un toque bello.
Una sonrisa radiante curvando sus labios color cereza, en el interior del glamuroso edificio frente a la playa, ella se detuvo frente a la puerta de ese penthouse y digitó la clave que ya se sabía de memoria.
Eran cientos de veces las que había estado ahí a lo largo de 4 años.
En su mano derecha llevaba su bolso del cual sobresalía un obsequio.
Apenas la puerta se abrió, Isabella Williams ingresó emocionada al lujoso Penthouse de su prometido…
—¡Cariño, ya estoy aquí! —exclamó ella emocionada.
La mesa frente al balcón que mostraba una vista magnífica y nocturna de la playa había sido preparada como un romántico escenario para una cena de pareja.
El atractivo CEO Franklin Robinson, salió de la cocina sosteniendo en su mano una copa con champagne que dió a su prometida.
—Feliz aniversario~ —susurró él inclinándose y besando esos suaves y carnosos labios color cereza de esa belleza de mujer.
Isabella correspondió el beso de Franklin, pero cuando él comenzó a intensificar sus movimientos, ella se distanció.
—¡ESPERA! —exclamó ella—, dejémoslo mejor para después~ —le guiñó Isabella un ojo dándole a entender que sería una muy apasionada noche.
Al menos, eso pensaba ella… Que bajo su vestido llevaba una muy sensual lencería negra que compró para esa ocasión especial.
…..
Ambos se dirigieron a la mesa, donde tomaron sus asientos Isabella vió sorprendida los deliciosos platillos coloridos que abrieron de inmediato su apetito.
—¿Tú preparaste esto?
—¡Claro! —sonrió ese millonario, de cabello oscuro rizado.
Los ojos verdes esmeraldas de Isabella lo veían fijamente con total incredulidad.
—Está bien~ no lo hice yo~ —admitió Franklin, mostrando esa sonrisa juguetona que a Isabella tanto le gustaba.
—Lo sabía~ mentiroso~ —dijo ella mimada haciendo un puchero dispuesta a probar bocado cuando él la interrumpió.
—Isa. Hay algo que tengo que hablar contigo… No puede esperar. No puedo ocultarlo… No más —admitió él y ella confundida lo observó.
Ese hombre de bellos ojos grises claros, la veía inquieto, nervioso…
Tenían 4 años de noviazgo y 1 desde que se comprometieron.
Ella lo conocía muy bien, después de todo había sido su secretaria por 7 años…
Manteniendo todo ese tiempo su relación en secreto por petición de Franklin, Isabella solo podía lucir su anillo de compromiso en ocasiones especiales y privadas con él.
Lo amaba.
Soportar eso no significaba nada para esa mujer enamorada.
—¿Qué pasó? —preguntó ella expectante.
—No me casaré contigo… —susurró él con sus ojos en dirección del anillo de Isabella.
—¿Qué…? —preguntó Isabella sin poder creerlo.
—Me casaré con otra. Mi familia lo ha organizado, es importante para la empresa, yo… No me casaré contigo por ese motivo —confesó él viéndola seriamente.
Los ojos de Isabella comenzaron a humedecerse casi de inmediato.
—¿Tienes… Tienes idea de qué… Qué fecha es hoy…? —preguntó ella con su voz temblorosa, mientras esperaba que él sonriera y le dijera "es una broma mi amor".
Sin embargo, esas palabras no llegaron nunca… Franklin guardó silencio.
—¡¡¡ES NUESTRO ANIVERSARIO, DESGRACIADO HOMBRE SIN CORAZÓN!!! —gritó ella levantándose de la silla con molestia.
—¡Sé que es nuestro aniversario, Isabella! —exclamó Franklin también poniéndose de pie—. Pero no hay nada que pueda hacer, estoy "con las manos atadas", si no acepto el puesto de CEO será para mi hermano menor y él no sabe ni un carajo, es solo un vividor, ¡nos llevará a la ruina!
—¡JA! ¡¿Así que por tu ambición yo soy la que quedará valiendo nada?! —decía ella apuntando con su dedo en el pecho de ese CEO elegantemente vestido.
—¡No será así! ¡Te amo Isabella y no pienso dejarte!, así que sé mi amante… Quédate conmigo y demuestra que me amas sin importar un papel que diga que estamos casados y-
¡¡PLAF!!
¡Isabella abofeteó a Franklin en ese momento!
—¡¡NO SERÉ LA OTRA!! ¿Amor es quedarme tras bambalinas mientras tú vas a casarte y exponer al mundo a otra mujer? —preguntó ella entre lágrimas—. ¡¿Cuando tu familia exija un hijo, qué?, ¿veré también cómo ella está embarazada y su vientre crece y te va a visitar a la oficina mientras yo como tu secretaría… Yo estaré callada en una esquina?
Isabella con su corazón roto y su mirada llena de dolor y decepción se dirigió a la salida tomando su bolso de mano.
Ella lo agarró tan rápido que la caja del obsequio que llevaba cayó al piso, la hermosa mujer se agachó y lo hizo lanzado hacia Franklin.
—¡Tómalo como un obsequio de despedida! —exclamó ella cuando él lo tomó en el aire antes de que cayera al piso—, cásate con quién se te dé la gana. Solo… Jamás me hubieras pedido matrimonio si tú intención nunca fue llevarme al altar a mí… —decía ella con su rostro bañado en lágrimas.
Isabella continuó caminando y Franklin arrojó al piso el obsequio y siguió rápidamente a su ex prometida, sosteniendo de la muñeca de ella con fuerza, la jaló hacia él.
—¡AH! —exclamó ella cuando su espalda pegó contra la pared.
—¡DIJE QUE TE AMO, MALDICIÓN! ¡¿NO LO ESCUCHASTE?! ¡No te dejaré ir Isabella! ¡Eres mía! ¡Mi mujer, mi secretaria, mi confidente! ¡No estoy dispuesto a perderte! ¡Así que sé mi amante o arruinaré tu vida!
—¡NO SOY TUYA! ¡TÚ MISMO ELEGISTE ESTO! —gritó ella soltando un golpe a la entrepierna de Franklin.
—¡AAAY! ¡MALDICIÓN!—gritó él adolorido y ella salió corriendo del penthouse— ¡Si cruzas esa puerta estás despedida! ¡Haré de tu vida un infierno y tendrás que besarme lo pies y de rodillas suplicar una oportunidad, Isabella!
Isabella volvió a ver hacia atrás y dedicó una triste sonrisita forzada, con sus hermosos ojos verdes esmeraldas rojizos ante sus lágrimas.
Clac~
Finalmente… Ella se marchó.
••••••••••
3 mes más tarde:
••••••••••
Esa noche en especial, en el lujoso hotel "Perlas del océano" frente a la playa.
Se celebraba en el salón de eventos la lujosa fiesta de la renombrada familia Howard, dueños de una de las mejores agencias de turismo global, Imperial World Travel.
El CEO Jameson Howard que había vuelto de Europa recientemente, recibía una fiesta de bienvenida por parte de sus familiares y amistades.
—¿Ya te aburriste de saludar a medio mundo? —sonrió Adrián Howard, primo de Jameson—. Vamos a la playa un rato~ salgamos de aquí, hay algo que tengo que hablar contigo.
—¿Esperas que vaya vestido así y ensucie mi traje? —preguntó Jameson alzando una ceja.
Adrián sonrió con total despreocupación.
—Vamos hermano, no seas amargado~ no charlamos en años~ solo nos quitamos los sacos y corbatas, eso es todo~
Jameson exhaló cepillando su cabellera castaña con su mano y salió junto a su primo.
……
Minutos más tarde.
Ambos hombres caminaban por esa playa mientras llevaban en su mano una cerveza.
—Escuché que el divorcio fue algo mutuo… Pero me sorprendió ver que aún llevas puesto el anillo —dijo Adrián con más seriedad mientras llevaba la botella de cerveza a su boca tomando un trago.
—¿Esto? —preguntó Jameson posando sus ojos azules en tal anillo matrimonial de su dedo anular izquierdo—. No tiene importancia la verdad —dijo queriendo minimizar el asunto.
—No mientas. Está bien si la amas, ¿hace cuánto se divorciaron? —preguntó Adrián.
Jameson detuvo sus pasos, posando sus ojos al mar esa noche de Abril.
Seguidamente tomó un trago de su cerveza y volvió a ver en dirección a su primo.
Justo atrás de Adrián, se veía a una mujer pelirroja caminando a solas.
La mujer de cuerpo esbelto, alta y un cabello pelirrojo ondulado, usaba un sensual bikini blanco que la hacía resaltar esa noche mientras caminaba a la orilla de la playa.
Un tatuaje en la parte baja de su espalda se notó cuando el viento meció su largo cabello… Un tatuaje que Jameson reconoció.
Él no respondió la pregunta de su primo y le pasó de lado, la curiosidad fue más…
Él se dirigió hacia ella.
Ella se le hacía familiar, pero… No estaba seguro.
—¿Isabella…? —preguntó cuando
estaba a solo dos metros de distancia y logró ver en detalle su tatuaje.
La fecha 5 de noviembre y bajo ella, la frase en cursiva: "No importa dónde".
La mujer detuvo sus pasos, volvió a ver hacia atrás y levantando su mirada posando sus ojos verdes esmeraldas en ese apuesto CEO.
—¿Quién es usted?
Últimos capítulos
#104 104 Especial
Última actualización: 12/21/2024#103 103 FINAL
Última actualización: 12/21/2024#102 102
Última actualización: 12/21/2024#101 101
Última actualización: 12/21/2024#100 100
Última actualización: 12/21/2024#99 099
Última actualización: 12/21/2024#98 098
Última actualización: 12/21/2024#97 097
Última actualización: 12/21/2024#96 096
Última actualización: 12/21/2024#95 095
Última actualización: 12/21/2024
Te podría gustar 😍
De Mejor Amigo a Prometido
Una semana de boda en New Hope. Una mansión llena de invitados. Y una dama de honor muy resentida.
Para sobrevivir, Savannah lleva una cita —su encantador y pulcro mejor amigo, Roman Blackwood. El único hombre que siempre la ha apoyado. Le debe un favor, y fingir ser su prometido? Fácil.
Hasta que los besos falsos empiezan a sentirse reales.
Ahora Savannah está dividida entre mantener la farsa… o arriesgarlo todo por el único hombre del que nunca debió enamorarse.
Invisible para su Matón
Fuera de Límites, Mejor Amigo del Hermano
—Vas a tomar cada pulgada de mí. —Susurró mientras empujaba hacia arriba.
—Joder, te sientes tan jodidamente bien. ¿Es esto lo que querías, mi polla dentro de ti? —Preguntó, sabiendo que lo había estado tentando desde el principio.
—S..sí —jadeé.
Brianna Fletcher había estado huyendo de hombres peligrosos toda su vida, pero cuando tuvo la oportunidad de quedarse con su hermano mayor después de graduarse, allí conoció al más peligroso de todos. El mejor amigo de su hermano, un Don de la mafia. Él irradiaba peligro, pero ella no podía mantenerse alejada.
Él sabe que la hermanita de su mejor amigo está fuera de límites y, sin embargo, no podía dejar de pensar en ella.
¿Podrán romper todas las reglas y encontrar consuelo en los brazos del otro?
Mi Luna Marcada
—Sí.
Exhala, levanta su mano y la baja para abofetear mi trasero desnudo de nuevo... más fuerte que antes. Gimo por el impacto. Duele, pero es tan excitante y sexy.
—¿Lo harás de nuevo?
—No.
—¿No, qué?
—No, Señor.
—Buena chica —acerca sus labios para besar mi trasero mientras lo acaricia suavemente—.
—Ahora, voy a follarte —me sienta en su regazo en una posición de monta. Nos miramos a los ojos. Sus largos dedos encuentran el camino hacia mi entrada e insertan sus dedos.
—Estás empapada por mí, nena —dice complacido. Mueve sus dedos dentro y fuera, haciéndome gemir de placer.
—Hmm —pero de repente, se van. Lloro mientras deja mi cuerpo ansiando por él. Cambia nuestra posición en un segundo, así que estoy debajo de él. Mi respiración es superficial y mis sentidos incoherentes mientras anticipo su dureza en mí. La sensación es fantástica.
—Por favor —suplico. Lo quiero. Lo necesito tanto.
—Entonces, ¿cómo te gustaría venirte, nena? —susurra.
¡Oh, diosa!
La vida de Apphia es dura, desde ser maltratada por los miembros de su manada hasta que su compañero la rechaza brutalmente. Está sola. Golpeada en una noche difícil, conoce a su segunda oportunidad de compañero, el poderoso y peligroso Alfa Lycan, y vaya que le espera la aventura de su vida. Sin embargo, todo se complica cuando descubre que no es una loba común. Atormentada por la amenaza a su vida, Apphia no tiene otra opción que enfrentar sus miedos. ¿Podrá Apphia derrotar la iniquidad que amenaza su vida y finalmente ser feliz con su compañero? Sigue para más.
Advertencia: Contenido maduro.
Le Di una Bofetada a Mi Prometido—Luego Me Casé con su Némesis Multimillonario
Técnicamente, Rhys Granger era mi prometido ahora—millonario, increíblemente atractivo y un sueño húmedo de Wall Street. Mis padres me empujaron hacia el compromiso después de que Catherine desapareciera, y honestamente? No me importó. Había estado enamorada de Rhys durante años. Esta era mi oportunidad, ¿verdad? ¿Mi turno de ser la elegida?
Error.
Una noche, me abofeteó. Por una taza. Una estúpida, rota y fea taza que mi hermana le dio hace años. Fue entonces cuando me di cuenta—él no me amaba. Ni siquiera me veía. Solo era un reemplazo cálido para la mujer que realmente quería. Y aparentemente, ni siquiera valía tanto como una taza de café glorificada.
Así que lo abofeteé de vuelta, lo dejé y me preparé para el desastre—mis padres perdiendo la cabeza, Rhys teniendo una rabieta de millonario, su aterradora familia planeando mi prematura desaparición.
Obviamente, necesitaba alcohol. Mucho alcohol.
Entra él.
Alto, peligroso, injustamente atractivo. El tipo de hombre que te hace querer pecar solo por existir. Lo había conocido solo una vez antes, y esa noche, él simplemente estaba en el mismo bar que mi yo borracha y compadeciéndose de sí misma. Así que hice lo único lógico: lo arrastré a una habitación de hotel y le arranqué la ropa.
Fue imprudente. Fue estúpido. Fue completamente desaconsejado.
Pero también fue: El. Mejor. Sexo. De. Mi. Vida.
Y, como resultó, la mejor decisión que había tomado.
Porque mi aventura de una noche no es solo un tipo cualquiera. Es más rico que Rhys, más poderoso que toda mi familia, y definitivamente más peligroso de lo que debería estar jugando.
Y ahora, él no me va a dejar ir.
Placeres culposos
¿Todo ha sido un error? ¿O quizás solo parte del destino? La ida por un vaso de agua, resultó en el inicio de un deseo culposo con consecuencias irreversibles.
Soy Erika Martín de 21 años, soy una latina, proveniente de Venezuela, me mudé de mi país buscando el sueño Americano ante una oportunidad de empleo como servicio doméstico en la mansión uzcategui, sin saber que mi destino cambiaría por completo, al conocer a Alejandro Uzcategui, el heredero y magnate de negocios más prestigioso dela ciudad, con una ciudad tan grande y él puso sus ojos en mi, su humilde y tímida empleada, que no sabe decirle que no, todo con él era perfecto, pero él tiene dos grandes defectos, es casado y jodidamente posesivo, me llama bomboncito y me reclama como suya. Estoy locamente enamorada de él y temo por la repercusiones de lo que vendrá, ya que se que no me dejará escapar, menos cuando sepa mi gran secreto.
La Pequeña Pareja de Alfa Nicholas
¿Qué? No—espera… oh Diosa Luna, no.
Por favor, dime que estás bromeando, Lex.
Pero no lo está. Puedo sentir su emoción burbujeando bajo mi piel, mientras que todo lo que siento es pavor.
Doblamos la esquina y el aroma me golpea como un puñetazo en el pecho—canela y algo increíblemente cálido. Mis ojos recorren la habitación hasta que se posan en él. Alto. Imponente. Hermoso.
Y luego, tan rápido como… me ve.
Su expresión se tuerce.
—Joder, no.
Se da vuelta—y corre.
Mi compañero me ve y corre.
Bonnie ha pasado toda su vida siendo destruida y abusada por las personas más cercanas a ella, incluida su propia hermana gemela. Junto a su mejor amiga Lilly, que también vive una vida de infierno, planean escapar mientras asisten al baile más grande del año que está siendo organizado por otra manada, solo que las cosas no salen como planeaban, dejando a ambas chicas sintiéndose perdidas e inseguras sobre su futuro.
El Alfa Nicholas tiene 28 años, sin compañera, y no tiene planes de cambiar eso. Este año le toca organizar el Baile Anual de la Luna Azul y lo último que espera es encontrar a su compañera. Lo que espera aún menos es que su compañera sea 10 años menor que él y cómo su cuerpo reacciona ante ella. Mientras intenta negarse a reconocer que ha encontrado a su compañera, su mundo se pone patas arriba después de que los guardias atrapan a dos lobas corriendo por sus tierras.
Una vez que las traen ante él, se encuentra nuevamente frente a su compañera y descubre que ella esconde secretos que lo harán querer matar a más de una persona.
¿Podrá superar sus sentimientos hacia tener una compañera y una que es tan joven? ¿Su compañera lo querrá después de sentir el dolor de su rechazo no oficial? ¿Podrán ambos trabajar en dejar atrás el pasado y avanzar juntos o tendrá el destino otros planes y los mantendrá separados?
El regreso de la princesa de la mafia
El Alfa Motociclista que se Convirtió en Mi Segunda Oportunidad de Pareja
—Eres como una hermana para mí.
Esas fueron las palabras que colmaron el vaso.
No después de lo que acababa de pasar. No después de la noche ardiente, sin aliento, que sacudió nuestras almas mientras nos enredábamos en los brazos del otro.
Sabía desde el principio que Tristan Hayes era una línea que no debía cruzar.
No era cualquier persona, era el mejor amigo de mi hermano. El hombre que pasé años deseando en secreto.
Pero esa noche... estábamos rotos. Acabábamos de enterrar a nuestros padres. Y el dolor era demasiado pesado, demasiado real... así que le rogué que me tocara.
Que me hiciera olvidar. Que llenara el silencio que la muerte dejó atrás.
Y lo hizo. Me sostuvo como si fuera algo frágil.
Me besó como si fuera lo único que necesitaba para respirar.
Luego me dejó sangrando con seis palabras que ardieron más profundo que cualquier rechazo.
Así que, huí. Lejos de todo lo que me causaba dolor.
Ahora, cinco años después, estoy de vuelta.
Recién rechacé al compañero que me abusó. Todavía llevando las cicatrices de un cachorro que nunca pude sostener.
Y el hombre que me espera en el aeropuerto no es mi hermano.
Es Tristan.
Y no es el chico que dejé atrás.
Es un motociclista.
Un Alfa.
Y cuando me miró, supe que no había ningún otro lugar al que pudiera huir.
Accardi
—Te costará algo —susurró antes de tirar de su lóbulo con los dientes.
Sus rodillas temblaron y, si no fuera por su agarre en su cadera, habría caído. Él empujó su rodilla entre sus muslos como un soporte secundario en caso de que decidiera necesitar sus manos en otro lugar.
—¿Qué quieres? —preguntó ella.
Sus labios rozaron su cuello y ella gimió mientras el placer que sus labios provocaban se hundía entre sus piernas.
—Tu nombre —exhaló él—. Tu verdadero nombre.
—¿Por qué es importante? —preguntó ella, revelando por primera vez que su corazonada era correcta.
Él se rió contra su clavícula.
—Para saber qué nombre gritar cuando vuelva a entrar en ti.
Genevieve pierde una apuesta que no puede pagar. Como compromiso, acepta convencer a cualquier hombre que su oponente elija para que se vaya a casa con ella esa noche. Lo que no se da cuenta cuando el amigo de su hermana señala al hombre taciturno sentado solo en el bar, es que ese hombre no se conformará con solo una noche con ella. No, Matteo Accardi, Don de una de las pandillas más grandes de la ciudad de Nueva York, no hace encuentros de una sola noche. No con ella, de todos modos.
Después de Una Noche con el Alfa
Pensé que estaba esperando el amor. En cambio, fui tomada por una bestia.
Mi mundo debía florecer en el Festival de Luna Llena de Moonshade Bay—champán burbujeando en mis venas, una habitación de hotel reservada para Jason y para mí, finalmente cruzar esa línea después de dos años. Me había puesto lencería de encaje, dejé la puerta abierta y me acosté en la cama, con el corazón latiendo de emoción nerviosa.
Pero el hombre que se subió a mi cama no era Jason.
En la habitación completamente oscura, ahogada en un aroma embriagador y especiado que me mareaba, sentí manos—urgentes, ardientes—quemando mi piel. Su grueso y palpitante miembro presionó contra mi húmeda entrepierna, y antes de que pudiera jadear, él empujó fuerte, desgarrando mi inocencia con fuerza despiadada. El dolor ardía, mis paredes se contraían mientras arañaba sus hombros de hierro, ahogando sollozos. Sonidos húmedos y resbaladizos resonaban con cada golpe brutal, su cuerpo implacable hasta que tembló, derramándose caliente y profundo dentro de mí.
—Eso fue increíble, Jason—logré decir.
—¿Quién diablos es Jason?
Mi sangre se volvió hielo. La luz iluminó su rostro—Brad Rayne, Alfa del Clan Moonshade, un hombre lobo, no mi novio. El horror me ahogó al darme cuenta de lo que había hecho.
¡Corrí por mi vida!
Pero semanas después, me desperté embarazada de su heredero.
Dicen que mis ojos heterocromáticos me marcan como una verdadera pareja rara. Pero no soy lobo. Soy solo Elle, una nadie del distrito humano, ahora atrapada en el mundo de Brad.
La mirada fría de Brad me clava: —Llevas mi sangre. Eres mía.
No hay otra opción para mí que elegir esta jaula. Mi cuerpo también me traiciona, deseando a la bestia que me arruinó.
ADVERTENCIA: Solo para lectores maduros
De Substituta a Reina
Con el corazón roto, Sable descubrió a Darrell teniendo sexo con su ex en su cama, mientras transfería en secreto cientos de miles para mantener a esa mujer.
Lo peor fue escuchar a Darrell reírse con sus amigos: —Es útil—obediente, no causa problemas, se encarga de las tareas del hogar, y puedo follarla cuando necesito alivio. Básicamente es una sirvienta con beneficios. Hizo gestos groseros de empuje, provocando las carcajadas de sus amigos.
Desesperada, Sable se fue, reclamó su verdadera identidad y se casó con su vecino de la infancia—el Rey Lycan Caelan, nueve años mayor que ella y su compañero predestinado. Ahora Darrell intenta desesperadamente recuperarla. ¿Cómo se desarrollará su venganza?
De sustituta a reina—¡su venganza acaba de comenzar!












