NovelaGO
UNA NIÑERA POR AMOR PARA EL CEO

UNA NIÑERA POR AMOR PARA EL CEO

lauracautora · Completado · 160.1k Palabras

680
Tendencia
18.4k
Vistas
1.9k
Agregado
Agregar a estante
Comenzar a leer
Compartir:facebooktwitterpinterestwhatsappreddit

Introducción

Elise Willys, ha sido abandonada por su esposo a vísperas del nacimiento de su primogénito, sola y desprotegida, no tiene más alternativa que conseguir empleo, es allí donde se encuentra con el viudo más cotizado de la ciudad, Lucien Rochefort, un hombre emocionalmente destruido y ocupado, que lucha por conseguir una niñera para cuidar a su hijo rebelde Phillippe, quien aún no supera la muerte de su madre, pero no todo es color de rosa… él no confía plenamente en ella por las circunstancias en que se conocieron, eso provoca que Elise no solo tenga que enfrentarse a la rebeldía del pequeño, sino que también tiene que aguantar la arrogancia de su jefe y los abusos emocionales de su familia, pero con el paso del tiempo comienzan a crecer vínculos emocionales entre Elise y Lucien, dificultando así su relación de jefe—niñera, ella además debe enfrentar el desamor y muchas adversidades para no perder el empleo con el que mantiene su hijo…¿Cuánto estará dispuesta a soportar por amor a su bebé?

Capítulo 1

Sola y traicionada

“Estoy con tu esposo ahora mismo, no imaginas cómo me hace el amor.”

Elise esperaba pacientemente a que su marido terminara su jornada laboral cuando un mensaje inesperado iluminó la pantalla de su teléfono. El remitente era desconocido, pero el contenido fue como un puñal directo al pecho.

Atónita, volvió a leer esas palabras una y otra vez, tratando de asimilar lo que acababa de recibir. El dolor se instaló en su pecho, mientras su mente se negaba a creerlo.

Intentó devolver la llamada, pero la línea estaba fuera de servicio.

—Debe ser una broma —murmuró, intentando calmarse.

Llevaban tres años casados y ella estaba embarazada. No podía ser cierto.

El sonido de la puerta abriéndose la sacó de su ensimismamiento.

—¿Por qué llegas tan tarde? No me gusta estar sola, menos ahora que nuestro bebé está por nacer.

José la miró con frialdad.

—Te lo he dicho mil veces, Elise. Ese bebé no me importa. Ojalá no estuvieras embarazada —espetó, pasando de largo y dirigiéndose directamente a la habitación.

—José, espera. La cena está lista. Te esperé para comer. Por favor, siéntate.

Ella lo siguió, pero él continuó ignorándola con la misma indiferencia de siempre.

Con el corazón hecho pedazos, Elise regresó al comedor. Se sentó sola, acarició su vientre y decidió que, si nadie más la escuchaba, al menos hablaría con su hijo.

La esperanza de su hijo era el único pilar que mantenía a Elise en pie. No tenía familia, solo a su esposo José, quien se había convertido en su único vínculo cercano. Pero todo cambió desde el momento en que le anunció su embarazo.

Un ruido repentino la sacó de sus pensamientos: el arrastre de unas ruedas contra el suelo. Al girarse, vio a José saliendo de la habitación con una maleta en mano.

—¿Te vas de viaje? —preguntó, sin poder disimular su sorpresa.

—No es un viaje —respondió él con frialdad—. Me largo de tu lado para siempre. No te soporto más.

Las lágrimas comenzaron a brotar sin control.

—¡No, por favor, José! No me dejes. No tengo a nadie en este mundo y nuestro hijo está por nacer.

José soltó una carcajada amarga.

—Justamente por eso me voy. Eres una inútil.

Desesperada, Elise se aferró a su brazo, sollozando y con la respiración entrecortada. Pero él, sin un atisbo de compasión, la empujó con fuerza, haciéndola caer de espaldas sobre el sofá.

—No, José… te lo suplico. ¿Por qué me haces esto?

Ella había dedicado su vida a él, siendo una esposa entregada, siempre pendiente de su bienestar. Le preparaba la cena, mantenía su ropa impecable y nunca se quejaba. Lo había puesto en un pedestal, amándolo ciegamente.

—¡Déjame en paz! Me voy con una mujer que sí está a mi altura. Adiós.

La puerta se cerró de golpe tras su partida y, en ese instante, el mundo de Elise se desmoronó. ¿Quién velaría por ella y su bebé ahora?

Los días transcurrieron lentamente, y el parto se acercaba junto con la angustia de enfrentarlo sola. Apenas contaba con lo esencial para ir al hospital y regresar, y fue entonces cuando comprendió cuán sola estaba realmente.

No había amigos ni familiares a quienes recurrir. La vida de su pequeño Ángel dependía por completo de ella. Pero, entre las lágrimas y la desolación, encontró un coraje inesperado. Se prometió a sí misma que haría lo que fuera necesario para protegerlo y darle lo mejor.

Un mes después…

—Tranquilo, mi amor… calma. Mamá aún está adolorida —susurró Elise, acunando a su hijo mientras las secuelas del parto seguían presentes en su cuerpo.

Elise había agotado hasta el último de sus recursos. Desde el nacimiento de su hijo, cargaba sola con todas las responsabilidades, aún adolorida por las secuelas del parto. Sin embargo, la falta de alimentos y artículos básicos para el bebé se había convertido en una auténtica pesadilla.

Desesperada, decidió salir en busca de trabajo. Necesitaba dinero con urgencia, pero los días pasaban y nadie quería contratar a una mujer que acababa de dar a luz y llevaba a su bebé consigo.

El hambre se volvió insoportable. Llevaba días sin probar bocado y la leche apenas alcanzaba para calmar al pequeño, quien lloraba sin cesar. Su pañal estaba sucio y Elise no tenía otro para cambiarlo.

Con el corazón acelerado, entró apresuradamente al supermercado. Caminó entre los pasillos, miró a su alrededor y, sin pensarlo más, tomó un paquete de pañales. Estaba a punto de salir cuando chocó con una mujer alta, quien la observó con desdén.

—¡Señor Sam, aquí! —gritó la mujer, señalando a Elise como si se tratara de una criminal peligrosa—. ¡Venga rápido, esta mujer está robando!

Elise se quedó helada. Su rostro perdió el color y, por instinto, estrechó a su bebé contra su pecho, como si aquel gesto pudiera protegerlos de la vergüenza y el dolor. En ese instante recordó que ya no había un marido que la respaldara, que estaba completamente sola.

—¿Qué está pasando? ¿Por qué tanto escándalo? —La voz grave y pausada del viejo Sam resonó en el lugar. Él era el dueño del supermercado, un hombre de mirada cansada, pero bondadosa.

La mujer no tardó en responder, con un tono cargado de desprecio.

—Mírela bien, Sam. Usa a su hijo como excusa para robar. Llame a la policía, esta mujer debería estar tras las rejas.

Sam desvió la mirada hacia Elise, quien, con los ojos llenos de lágrimas, solo pudo bajar la cabeza.

—¿Es cierto eso, muchacha? —preguntó el anciano, su voz más suave que dura, como si ya intuyera la verdadera historia detrás de aquella escena.

Elise se apresuró a limpiarse las lágrimas, avergonzada por su aspecto y por la situación en la que se encontraba. El bebé seguía sollozando en sus brazos, como si sintiera el desamparo de su madre.

—Ya voy, señor Lucien—respondió Clara con un tono empalagoso, cambiando de inmediato su actitud altanera por una sonrisa servil.

El hombre, impaciente, desvió la mirada hacia Elise y la bolsa de víveres que Sam estaba empacando. Sus ojos, de un azul profundo y penetrante, se detuvieron un instante en el rostro cansado de la mujer y luego en el pequeño envuelto en una manta deshilachada.

—¿Algún problema aquí? —preguntó, con un leve ceño fruncido.

Sam negó con la cabeza y sonrió con amabilidad.

—Nada que no podamos resolver con un poco de humanidad, señor Lucien.

El hombre asintió, como si esas palabras fueran suficientes para comprender la escena. Clara, por su parte, bufó con desdén y se dirigió apresurada a preparar el café.

—Gracias, señor Sam —murmuró Elise, apretando la bolsa contra su pecho—. No sé cómo agradecerle.

—Solo cuida de tu pequeño y mantente fuerte. Y no olvides que te llamaré si encuentro algo para ti —respondió el anciano, palmeando su hombro con ternura.

Lucien observó en silencio cómo Elise salía del supermercado con la cabeza baja y el paso vacilante, mientras su bebé se acurrucaba contra su pecho. Algo en esa imagen lo inquietó profundamente.

—Sam, ¿quién era esa mujer? —preguntó finalmente, sin apartar la vista de la puerta que aún se balanceaba por la reciente salida de Elise.

—Una madre luchando contra la vida, señor. Una de esas personas que solo necesitan una oportunidad para salir adelante.

Lucien guardó silencio por un momento, luego sacó su billetera y dejó un par de billetes sobre el mostrador.

—La próxima vez que venga, asegúrate de que no le falte nada. Y consígueme su número, Sam. Tal vez yo tenga algo para ella.

Sam sonrió con complicidad y asintió.

—Sabía que dirías eso, señor Lucien. Sabía que dirías eso.

Últimos capítulos

Te podría gustar 😍

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso

679.1k Vistas · Completado · nicolefox859
¿Qué es más vergonzoso que una llamada accidental desde el bolsillo?
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.

Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.

El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.

Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.

Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.

Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?

Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
Emparejada con su Instructor Alfa

Emparejada con su Instructor Alfa

1.7m Vistas · Completado · Marina Ellington
Soy Eileen, la marginada de la academia de cambiaformas, todo porque no tengo lobo. Mi única salvación es un don para la sanación que me consiguió un lugar en la División de Sanadores. Entonces, una noche en el bosque prohibido, encontré a un desconocido al borde de la muerte. Bastó un roce, y algo primitivo se rompió entre nosotros. Esa noche me ató a él de una forma que no puedo deshacer.

Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.

Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Las Profecías del Lobo

Las Profecías del Lobo

114.9k Vistas · En curso · Catherine Thompson
Lexi siempre ha sido diferente a las demás. Es más rápida, más fuerte, puede ver mejor y se cura rápidamente. Y tiene una extraña marca de nacimiento en forma de pata de lobo. Pero nunca se consideró especial. Hasta que se acerque a su vigésimo cumpleaños. Ella nota que todas sus rarezas se hacen más fuertes. Ella no sabe nada sobre el mundo sobrenatural o sobre sus parejas. Hasta que la marca de nacimiento empiece a arder. De repente, se ve envuelta con hombres lobo que piensan que ella es la persona profetizada que unirá a las manadas contra un vampiro que quiere matarla. Tiene que aprender a manejar sus nuevos poderes y no solo a una, sino a dos compañeras. Uno quería rechazarla porque pensaba que era humana. El otro la acepta por completo. La profecía dice que tiene que tener ambas. Qué tontería hará. ¿Aceptará ambos o rechazará uno y esperará una pareja de segunda oportunidad? ¿Será capaz de manejar los cambios y sus poderes antes de que sea demasiado tarde?
Una beta para el alfa.

Una beta para el alfa.

279.3k Vistas · Completado · Catalina
Por un lado, está Raine Dubois, una joven beta de veintidós años, que, tras la infidelidad de su último novio, ha decidido renunciar al amor, incluso, al de su propio compañero, pues asegura que, con su mala suerte, este la engañará al segundo de reconocerla.

Por otro lado, tenemos a Cole Turner, un alfa de veintitrés años que está envuelto en un drama familiar, el cual, lo ha orillado a mantener un compromiso con la hija adoptiva de su difunto tío, el antiguo alfa de una manada vecina.

Gracias a que el alfa de Raine, Alan Carter, es el mejor amigo de Cole, la joven loba se ve forzada a asistir a la fiesta de compromiso de Cole, donde, por desgracia, descubre que el novio, es su compañero.

Al encontrarse sus miradas, las chispas no tardan en surgir, mientras que las de Raine son de rencor, las de Cole no son más que de amor.

¿Podrá Cole hacer entender a su terca compañera que nada es lo que parece?

¿Podrá la propia Raine, resistirse a los encantos del alfa?

Sobre todo, ¿podrán llegar a confiar el uno en el otro para resolver los misterios sobre las desdichas de la familia Turner? ¿O las intrigas y las personas mal intencionadas triunfaran sobre ellos?
El CEO Sobre Mi Escritorio

El CEO Sobre Mi Escritorio

689.5k Vistas · Completado · McKenzie Shinabery
—Crees que ella te necesita —dice él.

—Sé que sí.

—¿Y si no quiere este tipo de protección?

—La querrá —digo, bajando un poco la voz—. Porque necesita a un hombre que pueda darle el mundo.

—¿Y si el mundo arde?

Mi mano se tensa sutilmente en la cintura de Violet.

—Entonces le construiré uno nuevo —respondo—. Aunque tenga que quemar el viejo yo mismo.

No trabajo para Rowan Ashcroft.
Trabajo bajo él.

Desde mi escritorio, decido quién obtiene acceso al CEO más implacable de la ciudad y quién no pasa del lobby. Gestiono su tiempo, su silencio, sus enemigos. Mantengo su mundo en marcha mientras el mío se derrumba en silencio bajo facturas impagas, una madre internada en rehabilitación y un hermano que desapareció sin despedirse.

Rowan Ashcroft es poder envuelto en un traje a medida.
Frío. Intocable. Implacable.
No coquetea. No sonríe. No ve a las personas, solo su utilidad.

Y durante mucho tiempo, yo solo fui útil.

Hasta que empezó a observarme.

Al principio, el cambio en su atención es sutil. Una pausa demasiado larga. Una mirada que se queda. Órdenes que me acercan en vez de alejarme. El hombre que está de pie frente a mi escritorio empieza a controlar más que mi agenda, y me doy cuenta demasiado tarde de que llamar la atención de Rowan Ashcroft es mucho más peligroso que ser ignorada.

Porque los hombres como él no ansían afecto.
Ansían posesión.

Esto se suponía que era un trabajo.
No una prueba de mis límites.
No una lenta y deliberada caída en su autoridad.

Pero si Rowan Ashcroft decide que pertenezco bajo su escritorio, que así sea.
Sobrevivir tiene un precio, y las facturas no se preocupan por cómo las pago.
La historia de Speed y los Rebeldes sin control

La historia de Speed y los Rebeldes sin control

48.8k Vistas · Completado · Catherine Thompson
Soy Kelly. Todos me llaman Speed. Todo se trata de control para mí. Tengo el control en la pista de carreras. Tengo el control de mi coche. Tengo el control de cómo luché para criar a mi hermanito sordo. Vivo para tener el control. Excepto en mi vida personal, no tengo control y no sé cómo manejarlo. No sé dónde encajo. ¿Debería seguir lo que me han enseñado toda mi vida como normal o debería rendirme a mí misma y dejar que mis verdaderos deseos salgan a la luz?

Soy Brick. Cuando conocí a Speed por primera vez, pude ver instantáneamente que necesitaba a alguien que tomara el control. Necesitaba al Dom en mí para ayudarla a explorar sus necesidades y deseos de manera segura. Necesitaba someterse a mí y a su verdadero yo. Necesitaba que la guiara mientras explora quién es y qué quiere. Necesita un lugar seguro que solo yo puedo darle para superar lo que le inculcaron como correcto y seguir su corazón.

Soy Gretchen. Soy una conejita para los Rebeldes. Estaba bien con eso hasta que conocí a Speed. Ella es todo lo que siempre he querido. Antes de que pudiera hacer mi movimiento, ella descubrió que soy una conejita y no quiere hablar conmigo. Por Speed, estoy dispuesta a dejar de ser una conejita y trabajar con Brick para que Speed derribe sus muros. Estoy dispuesta a compartir a Speed con Brick para que obtenga lo que necesita de ambos. Speed nos necesita juntos. Solo necesitamos ganar su corazón y lograr que acepte su verdadero yo.
La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)

La máscara del multimillonario (Un romance oscuro y ardiente)

14.5k Vistas · En curso · Margarette Grey
«Soy un monstruo, señorita Hart. No querrías ni querrías verme...» Es misterioso y brillante, rico y prominente, pero nadie lo ha visto en persona. Bueno, nadie debería verlo, esa es una de sus muchas reglas. Nadie puede tocarlo tampoco; esa es otra regla. Excepto yo, porque he infringido todas las reglas. Ahora me siento extremadamente atraída por él. Su peculiaridad está fuera de este mundo, y su belleza va más allá de lo físico. Pero el Maestro tiene sus propios demonios y está siendo perseguido por su brutal pasado. De repente, nos hemos convertido en el reflejo de las pesadillas de los demás. Me doy cuenta de que el Maestro y yo no somos tan diferentes. ¿Este vínculo recién descubierto es solo otro destino incierto que podría agravar nuestras heridas, o por fin va a ser nuestra redención?
ENCUENTRAME

ENCUENTRAME

62.9k Vistas · Completado · Maria Pulido
Anaelise estudia el primer año de Medicina en la universidad de Durango Colorado, ciudad donde reside con su padre. Ella trata de llevar una vida, pero sabe que es un compendio de fragmentos que ha tratado de volver a unir por años.
Su terapia una vez a la semana, es el lugar de refugio donde respirar no le cuesta tanto. Todo en su vida debe ser cuidadosamente planeado
Sin embargo, el cambio repentino de su Psiquiatra jubilado y el profesor más verdugo de la academia, que a resumidas cuentas resultan ser la misma persona, desequilibran su supuesta normalidad haciendo que ella saque a flote los rincones más oscuros que ha querido esconder desde hace mucho tiempo.
Xavier está convencido que nadie interrumpirá su rigurosa vida, de hecho, él es lo suficientemente cuidadoso como para que nadie esté a su lado por lo menos 24 horas seguidas. Es un hombre cerrado, dominante y muy controlador, entre eso, manipulador. Pero cuando Anaelise entra en su campo de visión, no solo sacará lo peor de él, ella romperá sus barreras y desatará el caos que él mantiene oculto.
Ellos son sombras, y estas, se unirán formando un caos interminable.
PROHIBIDA PARA ÉL Bajo la tutela de mi tío

PROHIBIDA PARA ÉL Bajo la tutela de mi tío

16.3k Vistas · En curso · Karina Peña De Goncalves
Jennifer lo perdió todo a los dieciocho años… excepto su herencia.
Ahora está bajo la autoridad de Adrian Cameron, su tío: frío, dominante y decidido a controlar su futuro hasta que ella cumpla veinticinco.

La convivencia forzada, el duelo y una atracción prohibida convierten cada enfrentamiento en una guerra silenciosa, donde los límtes entre la protección y poder se difuminan. Donde el deseo y la moral se baten en una batalla de voluntades.

Porque cuando el hombre que debe cuidarte es el mismo que te obsesiona, el peligro no es romper las reglas…
es querer hacerlo.
Un dark romance donde el autocontrol será puesto a prueba. Hay hombres que jamás debieron convertirse en guardianes.
Santos del Diablo - Darkness

Santos del Diablo - Darkness

10k Vistas · Completado · amy worcester
Darkness es un alma atormentada con un pasado torturado. Está perdiendo lentamente su lucha contra la dolorosa oscuridad que le da su nombre. Mientras respondía a una llamada de auxilio de un amigo cercano, conoció a una joven que calmó su alma y trajo luz a su oscuridad. Nunca supo su nombre y no la volvió a ver durante el resto del viaje.

Después de regresar a casa tras su tiempo en la Marina, llega al club de los Cajuns y encuentra a su Luz en el sofá. Justo cuando la encuentra, se entera de que ella está fuera de su alcance. Es la hija del presidente de un club de motociclistas hermano. Ella está prohibida.


Camille ha pasado la mayor parte de su vida sin encajar. Tiene un grupo de amigos muy unido, pero no mucho más. Ha pasado la mayor parte de sus años de secundaria viviendo en el Shack, el más grande de los clubes de los Santos del Diablo. Una noche en la que no podía dormir, conoció a un hombre que no vio a una rara, sino a una mujer hermosa.

Al mudarse a Luisiana, descubre que él es mayor de lo que pensaba. Tiene que mantenerse alejada del único hombre que desea. ¿Qué pasa cuando no pueden mantenerse alejados? ¿Cuando ambos quieren lo que está prohibido?


Darkness se sentó en el sofá junto a ella.

—Nunca supe tu nombre.

—Camille. —Sonrió y cerró el libro en el marcador—. Y tú eres Darkness.

—Lo soy. —Incapaz de contenerse, extendió la mano y tocó suavemente su mejilla—. Eres tan bonita como recuerdo.

Ella se sonrojó bajo su mirada, pero nunca apartó la vista. Darkness se inclinó y presionó sus labios contra los de ella. Mantuvo el beso ligero, temiendo que si no lo hacía, iría demasiado lejos.
Emparejada por Contrato con el Alfa

Emparejada por Contrato con el Alfa

603.6k Vistas · Completado · CalebWhite
Mi vida perfecta se hizo añicos en un solo latido.
William—mi devastadoramente guapo y rico prometido hombre lobo destinado a convertirse en Delta—se suponía que sería mío para siempre. Después de cinco años juntos, estaba lista para caminar hacia el altar y reclamar mi felices para siempre.
En cambio, lo encontré con ella. Y su hijo.
Traicionada, sin trabajo y ahogada en las facturas médicas de mi padre, toqué fondo más duro de lo que jamás imaginé posible. Justo cuando pensaba que lo había perdido todo, la salvación llegó en la forma del hombre más peligroso que había encontrado.
Damien Sterling—futuro Alfa del Clan Sombra de la Luna Plateada y despiadado CEO de Sterling Group—deslizó un contrato sobre su escritorio con gracia depredadora.
—Firma esto, pequeña corza, y te daré todo lo que tu corazón desea. Riqueza. Poder. Venganza. Pero entiende esto—en el momento en que pongas la pluma en el papel, te conviertes en mía. Cuerpo, alma y todo lo demás.
Debí haber corrido. En cambio, firmé mi nombre y sellé mi destino.
Ahora pertenezco al Alfa. Y está a punto de mostrarme cuán salvaje puede ser el amor.
Maximiliano Fisterra

Maximiliano Fisterra

43k Vistas · Completado · Evelyn Zap
Merlí Fernand fue entregada a un burdel para pagar la millonaria deuda de su padre. Sin embargo, lo que nunca imaginó es que el más grande e imponente capo de la mafia europea la salvaría de aquel nefasto destino.
Maximiliano Fisterra es u verdadero nombre, pero todos lo conocen como "Bayá", el hombre más frío y calculador que pudiera existir y el cual, después de haber sido abandonado en el altar por la mujer que quería, decide dejar de creer en el amor.
No obstante, la incómoda y molesta condición que le pone su padre para heredar la mafia, lo lleva a buscar una esposa por contrato. Pero lo que nunca imaginó fue que aquella fuese una astuta y testaruda mujer; además de hermosa y dominante como él.
¿Qué pasará entre dos polos que se detestan a morir?
¿Será que con ellos sí se podrá decir que "del odio al amor, hay un solo paso"?
Descúbrelo en la candente y apasionada historia de Merlí y...
Maximiliano Fisterra.