
La Amante Secreta del CEO
universolunar9 · En curso · 131.6k Palabras
Introducción
Cansada de la frustración, Vivianne decide rebelarse en secreto. Ignorando la prohibición de Pablo de tocar el arte, comienza a compartir sus obras (esculturas y óleos abstractos) en un blog bajo un seudónimo. Aprovechando un viaje de negocios de su esposo, y con la ayuda de sus amigas Carmenza y Mía, Vivianne utiliza una herencia para montar su propio taller/galería, dando el primer paso hacia su independencia.
La vida de Vivianne da un giro cuando su arte atrae la atención de Santiago L., un atractivo CEO y coleccionista de la prestigiosa Galería Le Marais. Santiago no solo valida su talento elogiando la "intensidad única" de sus obras, sino que también le propone una colaboración profesional. Sin embargo, el interés pronto se vuelve personal, pues Santiago le confiesa sentirse atraído por ella y su "momento de madurez perfecto".
Capítulo 1
Vivianne y Pablo:
A sus dieciocho años, Vivianne era una mezcla de emociones y mucho talento para el arte. Sus manos parecían más fuertes de lo que su frágil figura sugería, con ellas, moldeaba el barro con una ferocidad que rara vez se veía en la Facultad de Artes.
Estaba obsesionada con la forma, la textura y la esencia única que una pieza podía sostener.
Su mundo era diferente al de muchas otras estudiantes, amaba los estudios y talleres polvorientos, fríos e inhóspitos de la universidad, en conjunto con el aroma a trementina, polvo de yeso y, el ruido metálico de las espátulas.
Fue en su clase de Escultura Avanzada donde conoció a Pablo Mistral.
Pablo era la antítesis de la arcilla, un hombre totalmente pulcro, de cabellos semi plateados que brillaban bajo la luz amarillenta del taller, con una reputación académica tan imponente como su estatura, a pesar de su corta edad.
A sus veinticinco años, no solo era el profesor más joven, también era el titular más respetado de toda la facultad, solo que su mirada era lenta y evaluadora, capaz de desarmar una obra antes de que estuviera terminada, lo que lo hacía imponente en donde se situara.
Una tarde de noviembre, mientras Vivianne trabajaba en una pieza abstracta sobre el vacío, Pablo se detuvo detrás de ella.
El silencio se hizo denso.
Sus compañeros de clase, se retiraron del aula sin decir palabra alguna, dejando solo el chirrido de la navaja de Vivianne contra el yeso, concentrada.
― ¡Es brillante, señorita Aldana! ―susurró Pablo, encalideciendo su cuello con su aliento.
Vivianne se estremeció por unos segundos.
El cumplido dicho con esa cercanía, no lo sintió como un reconocimiento, sino como una posesión, lo que, de alguna manera y sin malas intenciones, la alertó.
Vivianne se enderezó, sintiendo el rubor juvenil posarse en sus mejillas.
―Gracias, profesor, la verdad estoy tratando de capturar la ausencia o el espacio que dejó una forma al ser arrancada. ―respondió la muchacha con inocencia y emoción en lo que estaba logrando.
Pablo esbozó una sonrisa un tanto fuera de lo común. Puso su mano sobre el hombro de Vivianne, deslizando el pulgar hacia su clavícula, mostrando un contacto fugaz pero deliberado.
Ella se quedó inmóvil.
―No es lo que te falta lo que me interesa, Vivianne. Es lo que tienes. ¿Cómo decirte? Posees una intensidad... Un fuego, no que quema, pero sí que arde. Lo veo en el barro, pero necesito verlo en… tu vida.
―No entiendo, profesor, ¿puede explicarse? ―exclama la alumna, interesada en lo que Pablo le está diciendo.
―A ver, Vivianne, ¿Cómo esperas crear arte que mueva al mundo si vives con tanta... limitación? ―preguntó el hombre.
Ella le retiró la mano, y volteó hacia él.
La muchacha sentía el peso de la presión y a su vez, una frontera difusa entre el maestro y el hombre, más no entendía a qué se refería exactamente el docente.
― ¿Limitación, profesor? ―preguntó Vivianne y extrañada al no ver a sus compañeros en el aula, preguntó ― ¿Dónde están los demás?
El profesor, obvió la última pregunta de la alumna, concentrándose en lo que a él le interesaba.
―Sí. Te has estado limitando y, tu talento es demasiado grande para ser reprimido por las reglas de las hojas de vida y de los que dicen que algo está bien, aunque no lo está.
―Profe, sigo sin entenderlo. Disculpe si estoy distraída en lo que usted me dice, pero… por cierto, ¿Dónde están todos? ¿Por qué se han ido antes?
― ¿Antes? Ya ha sido la hora de salida, solo que tú has estado muy concentrada en tus limitaciones, pero no te preocupes, eso tiene solución.
― ¿Solución?
― ¡Claro, Vivianne! ―le dice el hombre, acercándose un poco más a ella y a su obra de arte, ―Ven a mi estudio privado mañana a las seis y treinta, me parece que podríamos revisar esto con mayor profundidad.
―Pero, aquí están todos mis compañeros, si tenemos una duda, debemos aclararla en el aula, para todos, ¿no cree que es mejor?
―No, no, no, pequeña artista… El verdadero arte no se enseña en una sala llena de estudiantes.
―Entiendo, profesor. Creo que tiene usted toda la razón. ―Vivianne asintió, mientras lo hacía, su corazón latía como un tambor a orillas del mar, convencida de que esa era la puerta secreta a la grandeza y, que su profesor, le estaba dando la llave para acceder a ella.
…
El estudio de Pablo era lo opuesto al de la facultad, se caracterizaba por su luz tenue, coñac en la mesa, música clásica o blues, depende la ocasión, pero, no había rastro de arcilla, excepto lienzos cubiertos con telas blancas y una biblioteca llena de libros raros.
A lo largo de las siguientes semanas, las reuniones entre el profesor y la alumna, se hicieron regulares. Él desmantelaba sus barreras intelectuales, haciéndola sentir única, adulta, a veces, como a muchos artistas, incomprendida por el resto del mundo.
El arte era el pretexto perfecto para lograr su cometido; mientras que la presa, era la vulnerabilidad de Vivianne.
―Dime, Vivianne, ―dijo una noche, mientras ella le explicaba la influencia de Brancusi, ― ¿Qué quieres realmente de tu vida?
― ¿Cómo artista? ¡Quiero dejar mi marca! ¡Me encantaría que mi arte fuera eterno! ―Respondió ella con la convicción de sus dieciocho años y las metas por cumplir.
Pablo se acercó, quedando a centímetros de ella.
―Y lo será, pequeña, ―le decía, mientras echaba atrás de la oreja, un flequillo de cabello, ―Pero la eternidad, mi querida Vivianne, se construye con fuego, tienes que entender que la vida es corta, que la pasión es la única verdad y el riesgo… el riesgo es la única lección.
En ese momento, el diálogo ya no era sobre escultura, ni sobre el arte como tal, sino sobre la dinámica de poder que él había creado cuidadosamente entre ellos dos.
Vivianne, buscando la validación de su ídolo, creyendo en la retorcida narrativa de que esa conexión especial que había entre su profesor y ella, era parte del proceso artístico, cayó en la red.
Últimos capítulos
#100 Capítulo 100 Es extraño
Última actualización: 5/8/2026#99 Capítulo 99 Sospecha Discreta
Última actualización: 5/8/2026#98 Capítulo 98 Una discusión fuera de lo normal
Última actualización: 5/8/2026#97 Capítulo 97 Muerta por dentro
Última actualización: 5/8/2026#96 Capítulo 96 Mía y Carmenza
Última actualización: 5/8/2026#95 Capítulo 95 Su propia grandeza
Última actualización: 5/8/2026#94 Capítulo 94 Culpable (s)
Última actualización: 5/8/2026#93 Capítulo 93 La llamada...
Última actualización: 5/8/2026#92 Capítulo 92 La propuesta
Última actualización: 5/8/2026#91 Capítulo 91 ¡Reacciona, Pablo!
Última actualización: 5/8/2026
Te podría gustar 😍
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Déjalos Arrodillarse
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.
Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.
Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.
Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.
Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.
Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.
Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.
Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.
Especialmente él.
Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.
Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Vendida al Señor de la Noche
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
El Latido Prohibido
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?












