
UNA NOCHE CON MI JEFE
Nelsy Aleman · Completado · 202.0k Palabras
Introducción
Ninguno cree en el amor, sin embargo; una peligrosa atracción que los llevará al borde de la locura surge entre ellos.
La vida les tiene preparado un camino lleno de espinas, en el cual deberán enfrentar sorpresas y decepciones.
Un embarazo inesperado, un par de gemelos y una amante con sed de venganza nos llevarán al borde del colapso.
No te pierdas la intrigante y romántica historia entre una asistente y su jefe.
Capítulo 1
El mayor miedo para Dayana era presentarse en la oficina del señor Alemán. Había escuchado que todos sus aprendices renunciaban en cuestión de días porque no soportaban su indiferencia y humillaciones.
—Así como ese señor tiene su carácter, yo también tengo el mío, y no me voy a doblegar ante él—. Repetía mientras iba en un taxi para el famoso “Consorcio Alemán”. Una empresa familiar que le prometía mucho al mundo laboral.
Efectivamente, cuando se presentó ante él, supo que nada sería fácil y que la dura coraza que había prometido demostrar se fue al carajo desde que él le ignoró el saludo y la observó de pie a cabeza con una mirada despectiva.
—Esa vestimenta no es adecuada para trabajar en mi empresa—. Dijo con arrogancia, discriminando su falda por debajo de la rodilla. Ella eligió esa porque no quería parecer provocativa el primer día. No imaginaba que su propio jefe la haría caer de cabeza y burlarse.
—Lo siento, señor. Debí conocer antes las reglas de su empresa, si me las otorga le agradeceré mucho.
—Ve a recursos humanos. Allí te darán una pequeña charla.
Dayana sintió un picor en sus ojos, pero no dejó salir las lágrimas. Ella había prometido ser fuerte y lo iba a lograr. Había sido humillada por su jefe, pero eso no la iba a hacer renunciar a su pasantía.
Durante la jornada fue tan prepotente que parecía odiarla desde hace tiempo, sus palabras eran golpeadas y con autoridad cada vez que le pedía que hiciera algo. Se quejaba porque ella no estaba familiarizada con algunos conceptos, más no comprendía que ella era solo una aprendiz que ahora estaba fungiendo como su representante.
—Señorita, tráigame un café—. Ordenó Cárlenton.
—¿A esta hora?— cuestionó sin pensarlo.
—¿Qué dijiste?
—Dije que ahora mismo se lo traigo.
Ella se arrepintió al instante por haberle refutado lo que él pedía.
Cuando llegó a la cafetería recordó que no le había preguntado cómo lo quería.
—Bueno, por lo general, los ricos y presumidos lo toman sin azúcar—. Pensó.
Al final, el jefe la hizo ir y venir en varias ocasiones aduciendo que cada café que traía no era de su gusto.
—Señor, ¿puede hacer una excepción y no tomar su café por este día? Es que el elevador se averió y mis piernas ya no dan más para subir y bajar tantas escaleras—. Se quejó.
Cárlenton se puso de pie, dio un golpe sobre el escritorio y con palabras hirientes la retó.
—¿Acaso eres mi jefa para darme ordenes, o mi esposa para pedirme favores?
—No, señor, discúlpeme—. Ella tembló.
—Ya no lo traigas, la hora se pasó. Ahora tendrás que aguantar mi ira por falta de ese maldito café—. Amenazó.
Lo que sorprendió a Dayana, fue que al salir de la empresa, su jefe la estaba esperando. Le pidió que lo acompañara a hacer un trabajo y ella no se negó, ya que, él mencionó que aplicarían como horas extras en su proyecto profesional. La llevó a una tienda. La chica estaba convencida de que la había traído para que eligiera algunas prendas para su novia o esposa, aunque nunca se había mencionado que estuviera casado.
Él mismo eligió un par de trajes de oficina y la obligó a entrar al vestidor para tallarlos.
—No entiendo—. Dijo ella, frunciendo el ceño.
—Te dije que en mi empresa se usa otro estilo de vestimenta, esto lo usarás a partir de mañana. Te lo descontaré de tu sueldo.
Dayana apretó los labios y en su interior maldijo al jefe arrogante y metiche. ¿Cómo se atreve a llevarla a una tienda sin antes consultarle si está de acuerdo en gastar su propio dinero que todavía no le han pagado?
Al final, se quedó con cuatro trajes de distinto color.
—Te llevaré a tu casa—. Se ofreció, siempre con su voz pedante.
—No es necesario, señor—. Dijo ella.
—He dicho que lo haré. Espera aquí, vuelvo enseguida.
En lo que él se acercó a la caja para pagar, Dayana se escapó. Tomó un taxi y sudando de nervios llegó a su apartamento.
—Espero que mañana no me reclame por haberlo dejado solo—. Pensó en su mente y en sus labios se dibujó una sonrisa.
CÁRLENTON
Sabía que era el momento de recibir a los nuevos practicantes, pero no me imaginaba que entre ellos vendría una chica que pondría mi mundo de cabeza. Ella tiene todo lo que yo he buscado en una mujer, sí, soy un mujeriego, pero eso se perdona mientras llegue la indicada y, creo que ya no buscaré más porque ha venido solita a mi vida.
¡Pero qué estoy diciendo! He jurado que nunca más me voy a volver a enamorar y ahora estoy aquí pensando estupideces que jamás van a suceder.
Dayana es muy inteligente y capaz de hacer todo por su cuenta con solo explicárselo una vez. Eso me molesta, estoy tan acostumbrado a imponer miedo en los practicantes anteriores y ella parece que no le teme a mi mal carácter o a mi forma despectiva de evaluar y rechazar su vestimenta. ¿En qué cabeza me cabe decirle que use casi minifaldas?
¡Por Dios, ahora sí que me estoy volviendo loco!
Tengo que actuar de inmediato o de lo contrario, esa jovencita me ganará y dejará de respetarme.
¡Eso no puede suceder!
Últimos capítulos
#236 Capítulo 236 FINAL
Última actualización: 2/27/2026#235 Capítulo 235 235
Última actualización: 2/27/2026#234 Capítulo 234 234
Última actualización: 2/27/2026#233 Capítulo 233 233
Última actualización: 2/27/2026#232 Capítulo 232 232
Última actualización: 2/27/2026#231 Capítulo 231 231
Última actualización: 2/27/2026#230 Capítulo 230 230
Última actualización: 2/27/2026#229 Capítulo 229 229
Última actualización: 2/27/2026#228 Capítulo 228 228
Última actualización: 2/27/2026#227 Capítulo 227 227
Última actualización: 2/27/2026
Te podría gustar 😍
Cómo No Enamorarme de un Dragón
Por eso fue más que un poco desconcertante cuando llegó una carta con mi nombre ya impreso en un horario de clases, una habitación en el dormitorio esperándome y las materias elegidas, como si alguien me conociera mejor de lo que me conozco yo misma. Todo el mundo conoce la Academia, es donde las brujas afilan sus hechizos, los cambiaformas dominan sus formas, y toda clase de criatura mágica aprende a controlar sus dones.
Todos menos yo.
Ni siquiera sé qué soy. No hay cambio de forma, ni trucos de magia, nada. Solo una chica rodeada de personas que pueden volar, conjurar fuego o sanar con un toque. Así que me siento en las clases fingiendo que encajo, y escucho con atención cualquier pista que pueda decirme qué es lo que llevo escondido en la sangre.
La única persona más curiosa que yo es Blake Nyvas, alto, de ojos dorados y, definitivamente, un dragón. La gente susurra que es peligroso, me advierten que mantenga las distancias. Pero Blake parece decidido a resolver el misterio que soy, y de algún modo confío en él más que en nadie.
Tal vez sea imprudente. Tal vez sea peligroso.
Pero cuando todos los demás me miran como si no perteneciera a este lugar, Blake me mira como si fuera un acertijo que vale la pena resolver.
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Déjalos Arrodillarse
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.
Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.
Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.
Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.
Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.
Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.
Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.
Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.
Especialmente él.
Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.
Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
Elegida por el Rey Alfa Maldito
—Pero yo sobreviviré.
Lo susurré a la luna, a las cadenas, a mí misma—hasta que lo creí.
Dicen que el Rey Alfa Maximus es un monstruo—demasiado grande, demasiado brutal, demasiado maldito. Su cama es una sentencia de muerte, y ninguna mujer ha salido viva de ella. Entonces, ¿por qué me eligió a mí?
La omega gorda e indeseada. La que mi propia manada ofreció como basura. Una noche con el Rey despiadado se suponía que acabaría conmigo. En cambio, me arruinó. Ahora ansío al hombre que toma sin piedad. Su toque quema. Su voz manda. Su cuerpo destruye. Y sigo regresando por más. Pero Maximus no ama. No tiene compañeras. Él toma. Él posee. Y nunca se queda.
—Antes de que mi bestia me consuma por completo—necesito un hijo que tome el trono.
Qué lástima para él... no soy la chica débil y patética que tiraron. Soy algo mucho más peligroso—la única mujer que puede romper su maldición... o destruir su reino.
Vendida al Señor de la Noche
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
El Latido Prohibido
La mía cambió en el tiempo que tomó abrir una puerta.
Detrás de ella: mi prometido Nicholas con otra mujer.
Tres meses hasta nuestra boda. Tres segundos para verlo todo arder.
Debí haber corrido. Debí haber gritado. Debí haber hecho cualquier cosa excepto quedarme allí como una tonta.
En cambio, escuché al mismísimo diablo susurrar en mi oído:
—Si estás dispuesta, podría casarme contigo.
Daniel. El hermano del que me advirtieron. El que hacía que Nicholas pareciera un niño de coro.
Se apoyó contra la pared, observando cómo mi mundo se desmoronaba.
Mi pulso retumbaba. —¿Qué?
—Me escuchaste. —Sus ojos se clavaron en los míos—. Cásate conmigo, Emma.
Pero al mirar esos ojos magnéticos, me di cuenta de algo aterrador:
Quería decirle que sí.
Que comience el juego.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?












