
Una pasión arriesgada
rocio guillen parra · Completado · 52.6k Palabras
Introducción
Tras la muerte de mi padre, quedé atrapado en un mar de emociones que aún no logro ordenar. De un día para otro, heredé un imperio millonario… y con él, una responsabilidad que jamás esperé asumir.
Pero eso no fue lo más desconcertante. Sin previo aviso, una mujer irrumpió en mi vida. Una mujer a la que estoy obligado a aceptar por las extrañas condiciones de un testamento tan convulso como revelador.
Y ahora solo hay una pregunta que no deja de perseguirme:
¿Quién era ella para mi padre… antes de morir?
Soy Callie.
Ahí tienes tu dinero, está claro que te sobra si lo regalas a una cualquiera cono yo.No lo necesito...Idiota arrogante.
Pero mentí... lo necesitaba... ese mismo mes murió mi madre y me quedé sin nada más que una pena muy grande y un dolor en el corazón.
Me he perdido en su forma de tratarme, de hacerme sentir en medio de un cuento de hadas
¿Es un lucha por amor?
Capítulo 1
—Callie, hazme caso de una vez y póntelo —ordena, Mariam y no me muevo —¿Qué más da...? Es solo una noche. Déjate llevar, chica, vive un poco. Tampoco pasa nada. Y no tienes más salidas. Rompe tus cadenas... libérate
—No puedo arriesgar mi trabajo por algo así —me rehúso y ella resopla incomprensiva —. Ese hombre nunca va a fijarse en alguien como yo, y menos a dedicarme nada de su tiempo. Pensará directamente que soy una cualquiera y poco más.
Mi amiga me vuelve a ofrecer el vestido rojo y pone los ojos en blanco cuando ve mi actitud negativa y mi reticencia. No entiende que no es una decisión fácil de tomar.
—Necesitas el dinero —me recuerda —, salir de la ciudad con tu madre y su empresa es perfecta para ofrecerte ese beca, Callie... arriésgate. ¿Qué puedes perder?
<<¿La virginidad por ejemplo?>>
No creo que eso sea poco. Aunque sí es cierto que he oído que nunca se pierde como corresponde. Al menos yo estaría arriesgando la mía por algo más allá de mi moral pero es que no puedo. Algo me dice que no lo haga
No sé el qué...
Trabajamos en un hotel de lujo para sobrevivir, y aunque no da para mucho, al menos paga los gastos y alguna que otra receta médica de mi madre.
Ahora estamos de congreso, algo que sucede una vez por año y uno de los asiduos al evento tiene en sus manos la posibilidad de facilitarme la vida sin saberlo.
Si el me diera un empleo en su empresa, algo así como de pasante y la posibilidad de obtener la beca que ofrecen, mi vida podría mejorar.
Sin embargo mi amiga me motiva a ponerme el vestido que dejó olvidado una cliente del hotel antes de irse, asistir a la cena de la noche como si fuera una chica más y no una vulgar camarera, (Todo eso esperando que nadie me reconozca), y luego acercarme a él para suplicar de manera sibilina, que me de un cupo en sus vacantes.
Pero él y yo, ya nos hemos visto antes y sé que es un play boy que sabe muy bien ganarse a una mujer y ponerme en riesgo, es peligroso teniendo en cuenta que a mis veintiún años, ningún hombre me ha tocado. No he tenido el tiempo ni la intención de hacerlo.
—Puedo perder el trabajo, como mínimo —cambio mi anterior idea —,si alguien me descubre.
—Nos encargaremos de que eso no suceda. Yo estaré al tanto de todo y es tu noche libre. Nadie lo sabrá y de paso disfrutas un poco de la vida que tanta hermosura se está perdiendo en esta austeridad en la que navegas, querida mía.
No puedo evitar reírme porque ella es única. Tiene mi edad, los ojos oscuros detrás de un rostro angelical y cabello oscuro, que aunque parezca ser más lanzada que yo, su corazón le pertenece a mi otro amigo , Franco... al que no se atreve ni a mirar a los ojos.
—Debo estar loca para aceptar algo así... mi Dios.
Así que horas más tarde, estoy en plan cenicienta, infiltrada en una cena como una cliente más del hotel, bailando con un hombre que no me ha dejado exponer nada de lo que tenía preparado porque parece tan seducido por mí, como yo por él.
Hemos cenado y bebido un poco, no mucho en mi caso. Sus manos han adorado la piel desnuda de mi cuerpo mientras me ha susurrado palabras apasionados l oído. Me he perdido en su forma de tratarme, de hacerme sentir en medio de un cuento de hadas en el que las horas no pasan y la sirvienta enamora al príncipe azul siendo la comidilla de la comarca.
El problema es que aquí, la comarca podría despedirme si me pilla y no tengo como salir adelante si eso paso.
(...)
—¡Quédate esta noche conmigo!
Sus palabras son un susurro que me acaricia la piel del cuello.
Se acompañan de dos manos que giran en torno a mi cintura mientras bailamos en una pista atestada de personas que no reparan en la pasión que nos abruma a los dos en una zona oscura del elegante salón dónde nos seducimos y nos tentamos como... unos perfectos desconocidos.
—Por favor —él me súplica al oído mientras mueve su rostro por el mio, y mis ojos se cierran embelesados.
Me encuentro contra su pecho al compás de la música suave de un elegante saxofón —, dime que sí. Regálame esta noche. Necesito un poco más de tí. Deja que adore tu cuerpo solo por esta noche. ¡Entrégate a mí!
Me siento incapaz... incapaz de negarme.
Le deseo.
Me desea.
Nos deseamos como dementes y ninguno puede disimularlo. Tampoco queremos hacerlo.
No era lo que yo esperaba de este encuentro pero ahora no logro abrir la puerta de salida. Me he perdido en su pasión. Me ha hechizado y no sé como hacer pata evitar lo que provoca en mi.
Alzo la vista en busca de sus ojos y el impacto es brutal. Son tan azules como los míos y su sonrisa cuando asiento, es un regalo de algún Dios que tuvo mucho arte en las manos cuando creó este hombre.
Me desarma y me encarcela en su mirada y su entrega a esta pasión. Me obliga a perderme en él.
Me gira en sus brazos con rapidez y delicadeza y el roce de sus manos en mi espalda desnuda es eléctrico, apabullante... me doblega. Me pone a sus pies y le veo a los míos. Me siento perdida en sus manos, cerca suyo y oliendo su aliento en mi boca. Muerta de ganas de que me devore. De que me tome y nunca me suelte aunque soy muy consciente de que el hechizo durará poco. No tenemos mucho tiempo.
Sonrio cuando noto que va a besarme y no soy capaz de estar lista para el impacto que sus labios suponen sobre los míos a mi pobre cuerpo, que no aguanta más de tanta seducción por un experto y hermoso espécimen de hombre.
En su habitación me desviste como si tocara una rosa frágil y el contacto de sus manos en mi piel me derrite. Me regala una sensación tan extraña de mágico poder y me siento reclamada y adorada por un extraño al que solo le estoy dando una noche para entregarle todo lo que hay en mí y que separe con sus ansias, mi cuerpo de mi mente y me lleve a otro sitio, lejos de lo que tengo en el mío. Me derrite por dentro y exploto hacia afuera en sensaciones por un simple tacto. Él es un maestro de la pasión y yo me muero de ganas de aprender más. Sin importar lo que pase. Quiero estar con él y que él, se entregue a mí. Solo por esta noche.
Me roza lentamente con los labios por toda la columna desnuda y los susurros de <<Te deseo tanto>> en mi oído, me enloquecen y gimo cuando la tela de mi vestido cae al suelo y se enreda alrededor de mis tobillos dejándome sentirle detrás de mí, completamente vestido. Tocando mi piel con esmero y cuidado y dejando llamas de fuego allá donde acaricia.
Me carga como si fuera su esposa el día de nuestra boda y me lleva a la cama, me deposita con cuidado, dejando besos a mis labios y cuando sus manos viriles sueltan los primeros botones de su camisa, no sé si aguantaré la presión que crece entre mis piernas cada vez que más y más piel va quedando a la vista.
—Dime tu nombre...
Él pide datos que no puedo darle. Y niego. Me arrodillo, me acerco al borde de la cama dónde se está devistiendo dolorosamente lento y le ayudo a deshacerse del resto obligándole a besarme. Hundo mis dedos en su pelo. Él gime. Yo jadeo y es cuando mi lengua se funde con la suya en un tórrido beso apasionado que siento apacigua a la fiera hambrienta de mis ganas y sus preguntas que no serán respondidas.
Me hizo promesas sobre encontrarme que sabía que nunca podría cumplir, pero que apreciaba oírlas y soñar que podía haber sido. Adoró mi cuerpo como si fuera un templo al que le practica algún tipo de religión y fue dejando que su piel y la mía cumplieran lentamente sus propios deseos. Fue mágico y casi de fantasía, pero fue mío, fuí suya y nos amamos como si nunca más pudiésemos hacerlo y sobre todo, como si nunca antes hubiésemos amado a nadie de esa manera.
No se puede explicar la pasión que nos envolvía ni la velocidad a la que conectábamos nuestras almas, pero en ese momento... todo era perfecto porque éramos dos amantes incapaces de detener lo que sucedía, sin embargo cuando la pasión se extinguió, las cosas se tornaron distintas. Yo no contaba con que me sentiría de esta foema y de seguro él nunca esperó lo que encontró al mirar la sangre en las sábanas.
...—¡Vístete y sal de aquí! Debí suponer que eras como todas...¿ Cómo pude ser tan imbécil?
La magia ya está totalmente y aún estoy denuda
Él se viste a toda velocidad como si estar a mi lado le fuera a contagiar de alguna enfermedad mortal.
No sé a donre fueron a parar todas esas promesas, y la pasión con que me.hizo suya pero descubrir que soy virgen le ha enloquecido como si yo l fuese a exigir algo, como si estuviéramos en la edad media... como si le hubiera puesto una trampa. Pero mienttas eso pasa y él se viste a toda prisa, mi paciencia se agota, mi furia crece más alto que la suya y exploto.
—¿Quien te crees que eres para tratarme como si fuera una especie de aprovechada? Te recuerdo que tu me sedujiste, me volviste loca de deseo y que el hecho de que sea virgen no es asunto tuyo... más bien mío.
—Es evidente que tu intención de seducirme es para obtener dinero, pues ahí lo tienes. Te dejo tres mil dolares por tan buen servicio para una mujer inexperta...he oído que la virginidad es algo que se comercia mucho en estos días. Pero no esperes más de mí. Sal de aquí.
No sé si es la forma en la que tergiversa todo, o como me lanza el dinero en la cara o como me hace sentir su falta de tacto que le lanzo una bofetada y rompo los billetes en su rostro atónito.
Aprovecho su estupefaccion para recoger mis cosas y huir de la mayor humillación de mi vida.
—Eres peor de lo que pensé —abrí la puerta y desde allí concluí —. Espero no volver a verte en mi vida. Tienes razón en parte de lo que dices—le concedo sin ánimos —, he venido aquí sabiendo que quería de tí, pero te aseguro que no era esto. Ahí tienes tu dinero, está claro que te sobra si lo regalas a una cualquiera cono yo.No lo necesito...Idiota arrogante.
Pero mentí... lo necesitaba... ese mismo mes murió mi madre y me quedé sin nada más que una pena muy grande y un dolor en el corazón.
Últimos capítulos
#46 Final
Última actualización: 11/5/2025#45 44
Última actualización: 10/24/2025#44 43
Última actualización: 10/23/2025#43 42
Última actualización: 10/22/2025#42 41
Última actualización: 10/22/2025#41 40
Última actualización: 10/22/2025#40 39
Última actualización: 10/22/2025#39 38
Última actualización: 10/21/2025#38 37
Última actualización: 10/23/2025#37 36
Última actualización: 10/19/2025
Te podría gustar 😍
Emparejada con su Instructor Alfa
Semanas después, nuestro nuevo instructor Alfa de combate entra al salón. Regis. El tipo del bosque. Sus ojos se clavan en los míos, y sé que me reconoce. Entonces el secreto que he estado ocultando me golpea como un puñetazo: estoy embarazada.
Él tiene una propuesta que nos ata más que nunca. ¿Protección… o una jaula? Los susurros se vuelven venenosos, la oscuridad se cierra sobre mí. ¿Por qué soy la única sin lobo? ¿Es mi salvación… o me arrastrará a la ruina?
Esta Vez Él Me Persigue Con Todo
Afuera del salón de baile, ella se acercó a él mientras fumaba junto a la puerta, con la intención de, al menos, darle una explicación.
—¿Todavía estás enojado conmigo?
Él tiró el cigarrillo y la miró con abierto desprecio.
—¿Enojado? ¿Crees que estoy enojado? Déjame adivinar: Maya por fin descubre quién soy y ahora quiere "reconectar". Otra oportunidad ahora que sabe que mi apellido viene acompañado de dinero.
Cuando ella intentó negarlo, él la interrumpió.
—Fuiste algo pasajero. Una nota al pie. Si no hubieras aparecido esta noche, ni siquiera me habría acordado de ti.
Las lágrimas le escocieron en los ojos. Estuvo a punto de hablarle de su hija, pero se detuvo. Él solo pensaría que estaba usando a la niña para atraparlo y quedarse con su dinero.
Maya se lo tragó todo y se marchó, segura de que sus caminos nunca volverían a cruzarse... pero él continuó apareciendo en su vida, hasta que fue él quien se rebajó, rogándole humildemente que lo aceptara de vuelta.
El Amor No Dicho del CEO
Antes de que pudiera responder, se acercó más, de repente alzándose sobre mí, su rostro a centímetros del mío. Sentí que mi respiración se detenía, mis labios se separaban por la sorpresa.
—Entonces este es el precio por hablar mal de mí con otros —murmuró, mordisqueando mi labio inferior antes de reclamar mi boca en un beso real. Comenzó como un castigo, pero rápidamente se transformó en algo completamente diferente cuando respondí, mi rigidez inicial derritiéndose en cumplimiento, luego en participación activa.
Mi respiración se aceleró, pequeños sonidos escapando de mi garganta mientras exploraba mi cuerpo. Sus caricias eran tanto castigo como placer, arrancando estremecimientos de mí que pensé él sentía reverberar a través de su propio cuerpo.
Mi camisón se había subido, sus manos descubriendo más de mí con cada caricia. Ambos estábamos perdidos en la sensación, el pensamiento racional retrocediendo con cada segundo que pasaba...
Hace tres años, para cumplir el deseo de su abuela, me vi obligada a casarme con Derek Wells, el segundo hijo de la familia que me había adoptado durante diez años. Él no me amaba, pero yo lo había amado en secreto todo el tiempo.
Ahora, el matrimonio contractual de tres años está a punto de terminar, pero siento que algún tipo de sentimiento se ha desarrollado entre Derek y yo que ninguno de los dos está dispuesto a admitir. No estoy segura de si mis sentimientos son correctos, pero sé que no podemos resistirnos físicamente...
Déjalos Arrodillarse
Expulsada por su manada. Olvidada por los licántropos.
Vivía entre humanos —callada, invisible, oculta en un pueblo en el que nadie se fijaba dos veces.
Pero cuando su primer celo llega sin previo aviso, todo cambia.
Su cuerpo se enciende. Sus instintos gritan. Y algo primitivo se agita bajo su piel—
invocando a un gran y temible Alfa que sabe exactamente cómo apagar su fuego.
Cuando él la reclama, es éxtasis y ruina.
Por primera vez, cree que ha sido aceptada.
Vista.
Elegida.
Hasta que él la deja a la mañana siguiente—
como un secreto del que nunca se debe hablar.
Pero Kaelani no es lo que ellos creían.
No carece de lobo. No es débil.
Hay algo antiguo en su interior. Algo poderoso. Y está despertando.
Y cuando lo haga—
todos recordarán a la chica a la que intentaron borrar.
Especialmente él.
Ella será el sueño que él no dejará de perseguir... lo único que alguna vez lo hizo sentir vivo.
Porque los secretos nunca permanecen enterrados.
Y los sueños tampoco.
Vendida al Señor de la Noche
Falso Matrimonio con el Poderoso Enemigo de Mi Ex
Hasta que descubrí que Niall, guapísimo alfa de la manada vecina, era mi pareja destinada. Por fin llegaba mi turno de ser elegida.
Dios, qué ingenua fui.
Cuatro años de compromiso infernal. Teñiéndome el pelo de rubio para complacer sus gustos. Metiéndome en vestidos ajustados, haciendo de su sirvienta personal… solo para oír que serviría más como empleada que como pareja.
Todo porque su corazón le pertenecía a mi hermana.
Esa noche, tiré sin querer el portarretratos con su foto. Me abofeteó. Fuerte. Dijo que nunca estaría a su altura.
Así que lo abofeteé de vuelta, hice pedazos su foto y acepté su rechazo.
Creí que ahí terminaba todo. Hasta que los encontré en el club, riéndose de lo patéticos que habían sido mis cuatro años de intentos. Todo el compromiso había sido su juego enfermo.
Borracha y furiosa, hice algo imprudente con mi misterioso vecino. El alfa Hudson, rostro esculpido por los dioses, peligro en cada línea perfectamente hecha a su medida.
Lo más importante: es el némesis de mi ex.
¿Y qué? El mejor sexo de mi vida.
Pensé que sería un simple encuentro de una noche para olvidar.
Me equivoqué otra vez.
Es más rico que Niall, más poderoso que mi familia e infinitamente más peligroso.
Y no piensa dejarme ir.
Esta vez, no voy a ser la segunda opción de nadie.
Paraíso Cruel - Un Romance Mafioso
Llamar por accidente a tu jefe...
Y dejarle un mensaje de voz subido de tono cuando estás, eh... «pensando» en él.
Trabajar como la asistente personal de Ruslan Oryolov es un trabajo infernal.
Después de un largo día satisfaciendo cada capricho del multimillonario, necesito liberar estrés.
Así que, cuando llego a casa esa noche, eso es exactamente lo que hago.
El problema es que mis pensamientos siguen estancados en el imbécil de mi jefe que me está arruinando la vida.
No pasa nada; porque de todos los muchos pecados de Ruslan, ser guapísimo podría ser el más peligroso.
Esta noche, fantasear con él es justo lo que necesito para llevarme al límite.
Pero cuando bajo la mirada hacia mi teléfono, aplastado a mi lado,
Ahí está.
Un mensaje de voz de 7 minutos y 32 segundos...
Enviado a Ruslan Oryolov.
Entro en pánico y lanzo mi teléfono al otro lado de la habitación.
Pero no hay forma de deshacer el daño causado por mi muy sonoro orgasmo.
Entonces, ¿qué puedo hacer?
Mi plan era simplemente evitarlo y actuar como si nunca hubiera pasado.
Además, nadie tan ocupado revisa sus mensajes de voz, ¿verdad?
Pero cuando programa una reunión a solas conmigo de exactamente 7 minutos y 32 segundos,
Una cosa es segura:
Lo.
Escuchó.
Todo.
La última oportunidad de la luna morbosa
Pero todo cambió el día que me dijeron que mi loba se había quedado dormida. El doctor me advirtió que si no marcaba o rechazaba a Alexander dentro de un año, moriría. Sin embargo, ni mi esposo ni mi padre se preocuparon lo suficiente como para ayudarme.
En mi desesperación, tomé la decisión de dejar de ser la chica dócil que ellos querían que fuera.
Pronto, todos me llamaron loca, pero eso era exactamente lo que quería—rechazo y divorcio.
Lo que no esperaba era que mi antes arrogante esposo un día me rogara que no me fuera…
Mi profesor vampiro
De hecho, era hábil y muy sexy. Dejé efectivo y me escapé a la mañana siguiente.
Más tarde, me topé con el «chico de compañía» en mi clase y descubrí que, de hecho, era mi nuevo profesor. Poco a poco, me di cuenta de que había algo diferente en él...
«Olvidaste algo».
Me regaló una bolsa de la compra delante de todos los que tenían cara de póker.
«Qué...»
Empecé a preguntar, pero ya se estaba alejando.
Los demás estudiantes de la sala me miraban fijamente, preguntándose qué me acababa de entregar.
Eché un vistazo al interior de la bolsa y la cerré al instante, sintiendo que la sangre salía de mi cuerpo.
Era el sujetador y el dinero que había dejado en su casa.
El Arrepentimiento del CEO: Los Gemelos Secretos de Su Esposa Perdida
Aria Taylor despierta en la cama de Blake Morgan, acusada de seducirlo. ¿Su castigo? Un contrato matrimonial de cinco años—su esposa en papel, su sirvienta en realidad. Mientras Blake presume a su verdadero amor, Emma, en las galas de Manhattan, Aria paga las facturas médicas de su padre con su dignidad.
Tres años de humillación. Tres años de ser llamada la hija de un asesino—porque el coche de su padre "accidentalmente" mató a un hombre poderoso, dejándolo en coma y destruyendo a su familia.
Ahora Aria está embarazada del hijo de Blake. El bebé que él juró que nunca querría.
Alguien quiere matarla. La encerraron en un congelador, sabotearon cada uno de sus pasos. ¿Es porque su padre está despertando? ¿Porque alguien tiene miedo de lo que él pueda recordar?
Su propia madre intenta desconectarlo. La perfecta Emma de Blake no es quien aparenta ser. Y esos recuerdos que Aria tiene de salvar a Blake de un incendio? Todos dicen que son imposibles.
Pero no lo son.
A medida que los ataques se intensifican, Aria descubre la traición definitiva: La mujer que la crió podría no ser su verdadera madre. El accidente que destruyó su vida podría haber sido un asesinato. Y Blake—el hombre que la trata como propiedad—podría ser su única salvación.
Cuando su padre despierte, ¿qué secretos revelará? ¿Descubrirá Blake que su esposa lleva a su heredero antes de que alguien la mate? Y cuando él sepa quién realmente lo salvó, quién realmente lo drogó, y quién ha estado cazando a su esposa—¿se convertirá su venganza en su redención?
Sexi Detrás de la Máscara
En Taylor Industries, ella es Joy Smith, la CFO desaliñada que ahoga sus curvas en poliéster sin forma y lleva una peluca. En casa, es la esposa olvidada de un abogado infiel que no la ha tocado en tanto tiempo que empieza a preguntarse si está rota. Cuando encuentra unas bragas de encaje rosa fuerte metidas entre los cojines del sofá —definitivamente no suyas—, no es dolor lo que siente. Es libertad.
Grayson Taylor ya no tiene relaciones. No después de haber encontrado a su prometida, una actriz, con otra mujer. Ahora canaliza todo en adquisiciones hostiles y reuniones de directorio, especialmente en aquellas en las que su CFO demasiado cautelosa pelea con él por cada maldita compra. Joy Smith es brillante, exasperante y graciosa cuando él le pulsa todos los botones.
Pero Honey está cansada de ser invisible. Cansada de no haber sentido nunca un placer de verdad. Así que, cuando su mejor amiga le pasa los datos de The Velvet Room, el club de máscaras más exclusivo de Manhattan, se promete a sí misma solo una noche. Una noche para averiguar si su marido tiene razón, si de verdad es frígida, o si simplemente nunca la han tocado las manos adecuadas.
No espera que el desconocido enmascarado la reclame en cuanto cruza la puerta. No espera la química que estalla entre ellos, la forma en que él hace que su cuerpo cante, ni los orgasmos que la dejan temblando. No espera que él le entregue una dirección de correo electrónico con una sola orden:
—Solo yo. Nadie más te toca.
El Proyecto de la Prisión
¿Puede el amor domar a los intocables? ¿O solo avivará el fuego y causará caos entre los reclusos?
Recién salida de la preparatoria y ahogándose en su pueblo sin futuro, Margot anhela escapar. Su mejor amiga, Cara, piensa que ha encontrado la manera perfecta de salir para ambas — El Proyecto Prisionero — un programa controversial que ofrece una suma de dinero que cambia la vida a cambio de tiempo pasado con reclusos de máxima seguridad.
Sin dudarlo, Cara corre a inscribirlas.
¿Su recompensa? Un boleto de ida a las profundidades de una prisión gobernada por líderes de pandillas, jefes de la mafia y hombres que ni los guardias se atreverían a enfrentar...
En el centro de todo, conoce a Coban Santorelli — un hombre más frío que el hielo, más oscuro que la medianoche y tan mortal como el fuego que alimenta su ira interior. Sabe que el proyecto podría ser su único boleto a la libertad — su único boleto a la venganza contra quien logró encerrarlo, así que debe demostrar que puede aprender a amar...
¿Será Margot la afortunada elegida para ayudar a reformarlo?
¿Será Coban capaz de aportar algo más que solo sexo?
Lo que comienza como negación puede muy bien convertirse en obsesión, que luego podría convertirse en verdadero amor...
Una novela romántica temperamental.












