Capítulo 51 51

—Que cuando vuelvas, no quiero que tengas que tocar la puerta.

Dante miró la llave sobre su palma.

No hizo ningún chiste.

Eso consiguió ponerme más nervioso que cualquier respuesta.

—Di algo.

—Estoy intentando no decir lo primero que pensé.

—¿Por qué?

—Porque probablemente vas a asustarte.

—Excelent...

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